A SUFRIR:

Por: Larry McClenny

Aquellos que viven piadosamente en Cristo Jesús inevitablemente sufrirán persecución, pero con un espíritu resuelto, ellos pueden vencer triunfantemente.
“Pero tú has seguido mi doctrina, conducta, propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia, persecuciones, padecimientos, como los que me sobrevinieron en Antioquía, en Iconio, en Listra; persecuciones que he sufrido, y de todas me ha librado el Señor. Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución;” (2 Tim 3:10-12).
Las declaraciones de Pablo en cuanto al sufrimiento.
Pablo encomendó a Timoteo para que se resolviera espiritualmente a seguir su enseñanza, piedad, dirección espiritual, fidelidad, amor y perseverancia en mitad del sufrimiento. Él le recuerda a Timoteo que, con la ayuda de Dios, el sería capaz de enfrentar varias pruebas.
Pablo nos comparte una enfática declaración, “Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución”. Esto no es una declaración negativa y pesimista, sino una resolución triunfante que nos dice que con el Señor de nuestro lado, saldremos victoriosos incluso en sufrimiento. Pablo menciona la realidad por propia experiencia: “y de todas me ha librado el Señor”. Esta realidad de librarnos es verdadera, no solo para Pablo, sino para “todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús”.
Marshall Patton añade, “lo que el cristiano tiene y que el hombre del mundo no tiene es la gracia para el oportuno socorro (Heb 4:16); la seguridad de que nunca será más de lo que podemos soportar (1 Cor 10:13); la promesa de Él, que no miente – No te desampararé, ni te dejaré- (Heb 13:5)” (Patton 215).
Las declaraciones de Pedro sobre el sufrimiento.
El apóstol de Pedro hace algunas declaraciones similares sobre tener una resolución triunfante: “Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría. Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.” (1 Ped 4:12-14).
Él no quería que estos hermanos pensaran que era extraño, o se asustaran si sufrían persecución. La realidad es que si vivimos por Cristo, sufriremos algún tipo de prueba. Sufrir pruebas difíciles, es el proceso de purificación.
Pedro nos pide que veamos el sufrimiento como una forma de gozo y prosperidad espiritual. Esto nos recuerda que las personas pueden perseguir nuestros cuerpos, pero nunca dañarnos espiritualmente porque el Señor está con nosotros. No le tememos a ningún hombre, sino que seguimos teniendo gozo, paz, y tranquilidad en Jesucristo. Nunca debemos sentirnos intimidados por los perseguidores.
Guy N. Wood añade, “mientras el sufrimiento de los cristianos sean del mismo tipo, originado por las mismas causas y sean provocados por los mismos motivos por las que sufrió el Salvador, tenemos ocasión de regocijarnos con seguridad de que tal sufrimiento nos asegurara la participación en Su gloria” (Woods, 116).
En esta vida, podemos poseer esta espiritualidad interior de gozo y prosperidad, incluso en el sufrimiento de la persecución. Al continuar siendo fieles, podemos obtener gozo en la vida a porvenir. El Señor glorificado se encontrara con Sus santos fieles en el aire, y estaremos con el Señor por siempre (1 Tes 4:17).
Si somos reprochados (verbalmente abusados) por nuestra obediencia en el nombre de Cristo, somos bendecidos, y el glorioso Espíritu de Dios está con nosotros. Cuando estudiamos la palabra de Dios y la hacemos parte de nuestras vidas, el Dios de los Cielos, Jesucristo, y el Espíritu Santo estarán con nosotros a través de Su providencia.
Cuando sufrimos como cristianos, no tenemos nada de qué avergonzarnos, sino que le damos a Dios la gloria de encontrarnos dignos de sufrir por Su causa.
Las declaraciones de Santiago en cuanto al sufrimiento.
Santiago declara que nuestra resolución triunfal a sufrir por la causa de Cristo traerán gozo espiritual, resistencia y madurez en Cristo: “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.” (Sant 1:2-4). Él quería que sus hermanos reaccionaran a las pruebas con gozo en lugar de reaccionar con desilusión, desánimo y abandono.
Con el gran conocimiento que obtenemos de la palabra de Dios, también como la experiencia práctica, aprendemos que las pruebas a nuestra fe producen paciencia. Nuestra fe es como oro que se mantiene en fuego, puro y sin mancha. Las pruebas se vuelven un horno por el cual debemos pasar para demostrar la genuinidad de nuestra fe.
La belleza es que tenemos “Confianza absoluta en el resultado del proceso incluso en medio de la prueba” (King, 144). Podemos ver el final desde el principio. Mientras continuamos luchando animadamente en contra de las dificultades y la oposición, desarrollamos una resistencia espiritual (paciencia), al ponernos en forma espiritual. La paciencia que continua desarrollándose con constante ejercicio físico resultara en estabilidad y madurez.
Las declaraciones de Jesús en cuanto al sufrimiento.
Jesús, el perfecto ejemplo de una resolución triunfante en el sufrimiento, declara en Mateo 5:11-12, “Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.” Paul Earnhart dice, “Jesús, habiendo lidiado con la actitud de los ciudadanos del reino hacia Dios, hacia sí mismos y hacia otros, ahora considera la actitud del mundo hacia ellos… el Señor ahora revela que ellos despertaran en el mundo una animosidad amarga y de odio. El Hijo de Dios nunca ha buscado retener la realidad del sufrimiento a Sus seguidores… Él ha hablo abiertamente para que cuando Sus discípulos sufrieran, supieran que era justo como Él había dicho que seria y guardaran en su corazón la certeza de que las promesas de gloria del Maestro son seguras…su crimen es simple; ellos habían escogido ser justos en un mundo injusto (Earnhart, 25-26).
Jesús fue el más grande ejemplo de una resolución triunfal en el sufrimiento: “Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.” (1 Ped 21-24).
Aquel que no tenía pecados sufrió muerte en la cruz por nuestros pecados. Él reacciono al sufrimiento con gracia, humildad, coraje y una resolución triunfante. Que el Señor nos de la misma resolución al sufrimiento como hizo Jesús. Paul Earnhart concluye “los discípulos del Señor deben regocijarse ante la oposición que revela que el espíritu y el carácter de su Salvador ha sido visto en ellos. Deben regocijarse porque se les ha garantizado el privilegio del sufrimiento por Alguien que soporto tal abuso por su bien (Fil 1:28-29; Hech 5:41). Pero, más que todo, deben regocijarse porque su sufrimiento vale la pena. Pueden abrazarlo con gozo, sabiendo que transformara su carácter (Sant 1:2-4), y trabajan para ellos de un modo muchas más extraordinario y eterno en gloria (2 Cor 4:17). Ningún trato temporal puede intimidar a aquel el cual su verdadero tesoro esta en los cielos (Earnhart).

Traducido por: Eula Vasquez.

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