Actitudes: El corazón del Hijo de Dios:

Introducción: Mateo 5:3-12.

  1. El sermón del monte ha sido llamado “La constitución del cristiano”. El sermón de Jesús en el monte contiene ocho bienaventuranzas, cada una presentando una verdad especifica. Cuando cada una se ha considerado en su totalidad, describen, o presentan una descripción completa, de lo que el Hijo de Dios debe de ser. La definición del diccionario de la palabra feliz, falla en capturar la esencia de lo que Jesús quiere decir con la palabra “bienaventurado”. La felicidad que Jesús describe es una condición intocable; Jn. 16:22. Es la felicidad que mira a través del dolor; Sant. 1:2, ese gozo que el mundo no conoce, y que sin Jesús nunca lo conocerá; Filip. 4:7.
  2. Las ocho bienaventuranzas comienzan anunciando el gozo, felicidad; “Bienaventurados”. Esta palabra significa bendito, dichoso, y feliz. Es decir, un gozo, una felicidad que transmite una alegría que es completamente independiente, de todos los cambios, desafíos y decepciones de la vida. Es un gozo la felicidad que crece, al saber que uno es levantado por encima de las luchas y frustraciones de este mundo, a una relación con Dios, nuestro padre. Entonces, ¿cuáles son estas hermosas actitudes que mejorarán nuestra felicidad?

 

I: Bienaventurados (felices son) los pobres en espíritu; V. 3.

  1. ¿Qué significa ser pobre en espíritu? Gr. Es uno que es afortunado, feliz, digno de ser felicitado.
  2. La pobreza de espíritu describe a los que han sido golpeados por la vida, hasta caer de rodillas.
  3. a) Caracteriza a los que humildemente entienden lo que son, pecadores; 3:23; Efe. 2:1-3; 1 Jn. 1:8-10.
  4. b) Que reconocen que son incapaces de mejorar su situación espiritual, por sus propios méritos; 3:24; Efe. 2:8-12.
  5. c) Ser pobre en espíritu, es estar dispuesto a depender totalmente en la gracia de Dios para su liberación del pecado y sus consecuencias; 6:23; 7:18-19, 24; Tito 3:3-5.
  6. Ejemplos bíblicos de personas que fueron pobres en espíritu.
  7. El rey David cuando fue confrontado por su pecado de adulterio, reconoció su pecado, oró para obtener por la gracia de Dios, y el perdón de sus pecados; 2 Sam. 12:1-13; Sal. 51:2-4, 7-11.
  8. Isaías cuando vio a Dios en su trono, y se consideró indigno de estar en su presencia; Isa. 6:1-5.
  9. El publicano, que mientras oraba en el templo se golpeaba su pecho diciendo; “Dios, ten piedad de me, pecador” – Lucas 18:13-14; Rom. 5:8. Bienaventurados aquellos que entiende que sin Dios no tienen nada. Si el rey de Israel pudo postrarse delante Dios con un corazón quebrantado y contrito, también nosotros lo debemos de hacer. Hasta que no nos postremos delante de nuestro Rey con el mismo espíritu quebrantado, no seremos felices.
  10. ¿Por qué son felices los pobres en espíritu? Por lo que Dios les ha prometido.
  11. Cuando uno escoge ser pobre en espíritu al humillarnos delante de Dios, se nos promete el reino de los cielos.
  12. a) La frase “el reino de los cielos” se refiere a la iglesia que Cristo compro con su propia sangre; Mateo 16:18-19; Hechos 20:28. La iglesia a donde somos añadidos por Dios cuando obedecemos el evangelio para venir a ser hijos de Dios; Hechos 2:36-38, 41, 47; Col. 1:13.
  13. b) Pero, la frase “el reino de los cielos” también se refiere al cielo, la morada eterna de Dios, nuestro Padre Celestial, y también es una referencia a nuestra mansión celestial, que disfrutaremos a través de la eternidad; 2 Pedro 1:11; Jn. 14:1-3; Apoc. 22:1-5.
  14. c) El reino de gloria está preparado para ellos, todas las promesas del evangelio para la Iglesia, se van a realizar en el cielo, les pertenecen a ellos, pero mientras no seamos pobres en espíritu no podremos ir al cielo; Mateo 25:31-34.

Conclusión:

  1. Por el resultado final de los hijos de Dios, esta bienaventuranza y las demás, están diseñadas para mejorar, aumentar, intensificar, y realizar la dicha, el gozo, y la felicidad de los hijos de Dios. Mientras usted no venga a ser un hijo de Dios, a través del bautismo, no tendrá esta felicidad, y mientras no reconozca lo que es, un pecador, jamás reconocerá que usted necesita a Cristo como su Salvador.
  2. Él le está llamando, es su decisión de oír su voz, y levantarse y venir a lavar sus pecados en el bautismo; Hechos 22:16. ¿Por qué se detiene? ¿Acaso no quiere la felicidad que él le promete? Dichosos los que tienen espíritu de pobres, porque de ellos es el reino de los cielos”. Pero usted debe de responder al llamado de Cristo a través del evangelio, mostrar su pobreza de espíritu.    

 

II: Bienaventurados (felices son) los que lloran; V. 4.

  1. La palabra que Jesús uso para describir los que lloran, es la de aquellos que lloran porque han perdido a un ser querido. Como un padre, esposo, hermano, o algún hijo, etc. Este llanto es uno con una pena inconsolable, no hay nada que alivie ese corazón lleno de dolor, ni palabras que detengan esas lágrimas, porque su lamento es grande. Este llanto no es el expresado en esta bienaventuranza:
  2. El llanto que Jesús menciona aquí es el que resulta de nuestra rebelión contra Dios y su palabra, cuando tenemos la sensibilidad de entender lo que hemos hecho; 1 Jn. 3:4; Sant. 4:17. Cuando nos sentimos mal por lo que hicimos y nos consume la culpa, entonces este llanto nos lleva al arrepentimiento; 2 Cor. 7:10; Hech. 2:36-38; 17:30-31. Pero solo cuando nos sentimos mal por haber pecado contra Dios, lloraremos, feliz la persona que llora desesperadamente por sus propios pecados.
  3.  Pero este llanto también describe el dolor por aquellos que derraman sus lágrimas por la iglesia local, que no muestran ningún arrepentimiento por el mal cometido. Que encubre los pecados de sus miembros, en vez de llorar por esa iniquidades; 1 Cor. 5:1-2; 2 Cor. 12:20-21. “Tenga que llorar”, en referencia a que ellos no habían estado muy afligidos, o turbados con la existencia de esta maldad, como para tomar las medidas apropiadas para quitar al ofensor. Los actos de disciplina en la iglesia deben comenzar siempre con el llanto que hay ocasión para ello. No debe ser la ira, o el orgullo, o la venganza, o los sentimientos. Debe ser un dolor profundo que haya ocasión para ello; “Tal fornicación ni aun se nombra entre los gentiles”.
  4. Ejemplos bíblicos de hombres que lloraron por sus pecados.
  5. a) David al afligirse por su pecado de adulterio con Betsabé; 51:1-17; 2 Sam. 12:13.
  6. b) El apóstol Pedro, después de haber negado a su maestro; 26:75; Lucas 22:60-62.
  7. c) El hijo prodigo quien dijo; “Aquí perezco de hambre”, continúa diciendo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti” – Lucas 15:11-24.
  8. d) El hermano adultero en la iglesia en Corinto, cuando se vio afligido por su culpa; 2 Cor. 2:5-8.
  9. ¿Por qué serán dichosos, que se les ha prometido?
  10. Los que lloran recibirán consolación, la tristeza que es según Dios vuelve al alma hacia Dios. Dios, por su parte, concede consuelo a los que buscan ayuda en Él. Dios es quien perdona, libra, fortalece y tranquiliza; Sal. 30:5; 50:15; Isa. 55:6-7; Miqueas 7:18–20.
  11. 2. Esta consolación incluye el perdón de nuestros pecados pasados, por nuestra obediencia y el perdón de nuestros pecados presentes y futuros; Hechos 2:38; 1 Jn. 1:8-10; 2:1-2.
  12. A través del Salvador misericordioso, esos pecados pueden ser perdonados. En él el alma cansada y cargada encontrará la paz; Mateo 11:28-30; Y la presencia del Consolador, el Espíritu Santo, los sostendrá aquí; Juan 14:26-27, y en el cielo todas sus lágrimas serán enjugadas, Apoc. 21:4.

 

Conclusión:

  1. El Cristianismo empieza por un sentimiento de pecado, dichosa la persona que está intensamente apesadumbrada por su pecado, cuyo corazón se quebranta al pensar en lo que le ha hecho a Dios y a Jesucristo. La persona que ve la Cruz y se siente oprimida por el daño que ha causado el pecado.
  2. La persona que ha tenido esta experiencia será, sin duda, consolada; porque esa experiencia es lo que llamamos penitencia, dolerse, conmoverse y al corazón contrito, y humillado Dios no despreciará jamás; Salmos 51:17. El camino que conduce al gozo del perdón, pasa por el dolor desesperado del corazón quebrantado. El verdadero sentido de esta bienaventuranza es: ¡la bienaventuranza de la persona que tiene el corazón destrozado ante el sufrimiento del mundo, y por su propio pecado; en su dolor encontrará el gozo del Señor!

 

III: Bienaventurados los mansos (humildes) pues ellos recibirán la tierra por heredad.

  1. ¿Qué significa la palabra manso? Denota gentileza, o afectuoso. Se usa para describir al animal que ha sido domesticado y entrenado para obedecer las órdenes de su maestro. Hay muy poca diferencia entre ser “pobre en espíritu” y ser “manso”. Sin embargo, hay una leve distinción, la primera designación describe al hombre más como es en sí mismo, esto es quebrantado de corazón; la segunda describe al hombre más definidamente en su relación con Dios y con los hombres.
  2. Esta virtud es la calma interior y la tranquilidad de la mente. Se manifiesta en una conducta afable y amable con los hombres; 1 Tim. 4:12; Filip. 4:8. El hombre manso es lento a la ira, es prudente y moderado en su conducta, calma todo con un espíritu de calma y moderación. Él deja ir su ira tan pronto como puede, la sufre para no dar lugar a un odio o un resentimiento duradero, pero está listo para aceptar toda invitación a una reconciliación. La mansedumbre siempre se une a la humildad, a la resignación, al contentamiento, a la alegría, a la cortesía, gratitud, a la moderación, a la paciencia, a la bondad, al perdón de las heridas, al amor y a todas las otras virtudes sociales y bondadosas.
  3.   La palabra “manso” lleva la idea no de debilidad, pero de ser fuerte a través de la disciplina, y la manifestación de un espíritu afable y humilde, de una persona que se pone así misma bajo el control de Dios. Jesús ejemplifica esta característica; Mat. 11:28-30; 26:39, 42, 44; Efe. 4:2; Sant. 1:21.
  4. Se apremia a los cristianos a exhibir esta virtud, que muestren toda mansedumbre para con todos los hombres, como conviene a los hijos de Dios; Tito 3:2; Col. 3:12. ¿Cómo lo podemos hacer?
  5. a) Trabajando con el hermanos que se ha extraviado; Gál. 6:1; Sant. 5:19-20.
  6. b) Esforzándose en promover la unidad entre los hermanos; 4:1-3.
  7. c) Hablando a otros de Cristo, de su evangelio y de su iglesia; 2 Tim. 2:24-25.
  8. d) Estudiando la palabra de Dios; 1 Tim. 4:13; Sant. 1:21-22.
  9. e) Defendiendo ardientemente la palabra de Dios; 1:17, 21; Judas 3.
  10. Ejemplos bíblicos de hombres que fueron mansos.
  11. Esta hermosa virtud fue la característica de Moisés; Núm. 12:3; Heb. 11:24-27.
  12. El espíritu manso y afable, fue caracterizado por nuestro Señor; Mat. 11:28-30; 1 Ped. 2:21-23.
  13. ¿Qué se les promete a los que son manos?
  14. Cuando nosotros nos disponemos ponernos bajo su control, a no ser personas resentidas, no guardar rencores, ni seguir alimentando las injurias recibidas. Por refugiarnos y entregarnos enteramente a Él, Dios nos asegura que recibiremos la tierra por heredad; Sal. 37:11, 22, 29, 34; 34:18.
  15. Esta promesa incluye disfrutar de todo en esta vida, dentro de los límites, o normas de la voluntad de Dios; Marcos 10:28-30; Filip. 4:19. Y también disfrutar a través de la eternidad, de las mansiones que Cristo ya preparo para nosotros, “los cielos nuevos y la nueva tierra” – 2 Ped. 3:8-13.

 

Conclusión:

  1. Tal vez los mansos ahora posean solamente una pequeña porción de esta tierra con sus bienes, pero una pequeña porción con la bendición de Dios reposando en ella, es más que las riquezas más grandes pero sin la bendición de Dios. ¿Posee realmente sus bienes terrenales el hombre cuya alma está agobiada por el temor del juicio venidero? ¿Los posee en el sentido de disfrutarlos? Isa. 26:3; 48:22.
  2. No son los hombres del mundo, sino los mansos los que saben que Rom. 8:28 es verdad. Por lo tanto, solamente ellos, son los que poseen la tierra, y los cielos nuevos y la tierra cuando venga Cristo.

IV: Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados.

  1. ¿Qué significa tener hambre y sed de justicia?
  2. Desde las profundidades de su conocimiento de la pobreza espiritual, de su lloro por el pecado, y de su mansedumbre, los ciudadanos del reino claman a Dios por la completa satisfacción de su necesidad espiritual, la justicia. Esta justicia consiste en la perfecta conformidad con la voluntad de Dios. El hombre es incapaz de ganar esta justicia delante de Dios por sí mismo. Ninguna cantidad de buenas obras podrá expiar su pecado; “nuestras justicias son como trapos de inmundicia”.
  3. a) Justicia aquí significa ser justo, para ayudarnos a entender esta majestuosa palabra, la Biblia agranda el significado de la palabra justicia, e incluye: la condición de ser aceptable, o aprobado por Dios; 3:23-26; 10:1-4.
  4. b) Conformarnos a la voluntad expresada por Dios; 26:39; Luc. 22:41-44; 1 Ped. 4:12. Los sufrimientos son inevitables y necesarios, los usa Dios para probar nuestra fe, la vida no es fácil.
  5. c) La voluntad de Dios es todo lo que Dios ha establecido para que el hombre obedezca; Mateo 3:15; (Cristo se sometió a esta ordenanza divina, no porque era pecador, sino para ser ejemplo del trabajo que iba a comenzar a hacer) Juan 8:29; Marcos 16:16; Hechos 2:38.
  6.  El hambre y la sed son nuestras más urgentes necesidades, el hecho de que vivimos en este país próspero, muy pocos de nosotros sabemos realmente lo que es tener hambre o sed, en otros países es muy diferente. En Palestina, un obrero comía carne sólo una vez por semana; y el trabajador o jornalero nunca estaban muy lejos de la línea que marca la verdadera hambre y la muerte por debilidad. En África y otros países es lo mismo, la gente muere tanto de hambre, como de sed sino bebía agua.
  7. a) El hambre que describe esta bienaventuranza no es el agradable apetito que se satisface con una deliciosa comida; la sed de la que habla no se podía calmar con un vaso de una bebida fresca. Sino que se refiere a la necesidad profunda, un deseo urgente, de una útil e importante relación con Dios; Hechos 9:6; Filip. 3:4-14; Gálatas 2:20.
  8. b) La actitud expresada por la persona convencida de que Dios es capaz de satisfacer su gran necesidad de su hambre y de su sed; Hechos 4:18-20; 5:28-29. ¿Estamos dispuestos a agradar a Dios? Necesitamos el profundo deseo, y más que nunca nuestro sincero compromiso deseando que Dios apruebe nuestra obediencia, y seamos así, justos es presencia; Job 23:10-12; 31:10.
  9. Ejemplos bíblicos de persona que escogieron tener hambre y sed de justicia.
  10. David escribió muchos salmos expresando su profunda hambre y su gran sed por Dios y por su palabra; Sal. 42:1-2; 119:97, 103.
  11. Esdras, después que se encontró el libro de la ley; Esdras 7:10; Neh. 8:2-18.
  12. La mujer Samaritana cuando conoció a Jesús y oyó su palabra; Juan 4:5-15.
  13. ¿Qué se las ha prometido al que tenga hambre y sed de justicia?
  14. A los hijos de Dios con hambre y sed de justicia, se les promete que ellos serán saciados.
  15. a) Nuestra satisfacción será un grande y amplio conocimiento de Dios y su voluntad; 7:16-18; 8:31-32; 17:3.
  16. b) En la necesidad profunda, un deseo urgente, de una útil e importante relación con Dios en esta vida; 3:7-11, y después en una relación eterna en el cielo; Apoc. 7:15-17.
  17. Estorbos para buscar la justicia, o la aceptación, la aprobación de Dios.
  18. a) Las preocupaciones de esta vida; 8:14; Mar. 4:18-19.
  19. b) Nos equivocamos con las prioridades; 6:25-33; 16:24-26.
  20. c) Los bienes materiales; Mateo 19:16-22; Lucas 12:13-21.
  21. d) Buscamos la justicia de Dios superficialmente; Mateo 5:20. No la que nace en el corazón.

 

Conclusión: Nadie va a probar el gozo de la salvación como aquellos que tienen hambre y sed de justicia. Por tanto, aquí la traducción correcta sería: ¡Benditos los que tienen hambre y sed de verdadera y total integridad!

V: Bienaventurados los misericordiosos, pues ellos recibirán misericordia. 

  1. ¿Qué significa tener misericordia?
  2. 1. Misericordia es un espíritu perdonador hacia el que nos ha ofendido, o hecho daño. Abarca también un sentimiento de bondad, como un acto bondadoso, hacia quienes están en aflicción.
  3. a) Hasta así expresado, este es sin duda un gran dicho; y es la afirmación de un pensamiento que recorre todo el Nuevo Testamento, que insiste en que para ser perdonados, tenemos que ser perdonadores; Santiago 2:13; Mateo 18:35. Y que nos recibamos unos a otros, así como Cristo nos recibió a nosotros para la gloria del Padre; 15:7.
  4. b) La Oración que Cristo enseñara a sus discípulos va seguida de dos versos que explican y subrayan la petición: Mateo 6:12, 14. La enseñanza inconfundible del Nuevo Testamento es que, solo se tendrá misericordia, de los misericordiosos.
  5. c) Para persuadirnos a ser misericordiosos, la Biblia nos recuerda que todos hemos pecado; 3:23. Que estamos separados de Dios; Isa. 59:1-2, que estamos sin esperanza y sin Dios en el mundo; Efe. 2:2:1, 12. Y aun así, Dios porque es rico en misericordia; Efe. 2:4, envió a su único para que nos redimiera, nos justificara y nos salvara eternamente; Heb. 2:14-17.
  6. Ejemplos de personas que fueron misericordiosos.
  7. a) Esta piadosa virtud la expresó José, en su trato con sus hermanos; Gén. 45:1-15; 50:15-20.
  8. b) David en su respuesta a los maltratos de Saúl; 1 Sam. 24:14-22.
  9. c) Y Esteban, el primer mártir del cristianismo, murió apedreado; Hechos 7:54-60.
  10. Pero hay algo más, el misericordioso es él tiene amor hacia aquéllos en la aflicción, por ejemplo…
  11. El “Buen Samaritano” – Luc. 10:25-37. No quiere decir solo que le dé a uno lástima de otro que lo pasa algo malo. Misericordia, quiere decir la capacidad de ponerse uno totalmente en el lugar de otro, de manera que ve con sus ojos, piensa con su mente y siente con sus sentimientos.
  12. Una virtud ejemplificada por Cristo; Lucas 7:11-17; Está claro que esto es mucho más que una oleada emocional de lástima; exige un esfuerzo deliberado de la mente y de la voluntad. Denota una simpatía que no se da porque si, sino que viene de una deliberada identificación con la otra persona hasta el punto de ver y sentir como ella. Esto es lo que quiere decir literalmente la palabra simpatía, que se deriva de dos palabras griegas, una quiere decir juntamente con, y la otra experimentar o sufrir. Simpatía quiere decir experimentar las cosas juntamente con otra persona, pasar literalmente lo que está pasando ella. Debemos evitar vivir pensando más en los intereses y sentimientos de las demás, antes que en los nuestros; 1 Jn. 3:17-18; Prov. 21:13.
  13. El ejemplo supremo de misericordia, es la venida de Dios al mundo en Jesucristo; Filip. 2:1-2, 5-8. Se dice que la reina Victoria de Inglaterra era muy amiga del director Tulloch, de la universidad de Saint Andrews, y su esposa. El príncipe Albert murió, y la reina Victoria se quedó sola. Precisamente por el mismo tiempo murió el director Tulloch, y la señora Tulloch también se quedó sola. Sin previo aviso, la Reina vino a visitar a la señora Tulloch, que estaba descansando en su habitación. Cuando le anunciaron a la Reina, la señora Tulloch se dio toda la prisa que pudo para levantarse y hacer una reverencia. La Reina dio un paso al frente y le dijo: “Querida mía, no te levantes. Hoy no vengo como la Reina a una de sus súbditas, sino como una mujer que ha perdido a su marido, a otra en la misma situación”. Eso es precisamente lo que hizo Cristo Jesús; vino a la humanidad, dejando la forma divina que tenía en el cielo, y vino al mundo en forma de hombre.
  14. ¿Qué se les promete a los misericordiosos?
  15. Solo aquellos que muestren esta misericordia recibirán misericordia. Cuando seamos misericordiosos con los demás, seremos los recipientes de la divina misericordia de Dios. “Ellos al recibirán misericordia” V. 7.
  16. Pero si no mostramos misericordia, se nos advierte por implicaciones, que no recibiremos, ni se nos mostrara misericordia; Mateo 6:14-15; Lucas 6:36-38; 16:19-31.

Conclusión:

  1. Dijo Cristo en Mateo 7:1-2; “No juzguéis para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzguéis, seréis juzgados, y con la medida que midáis, seréis medidos”. Esto es verdad a nivel humano, porque es la gran verdad de la vida que veremos en otras personas el reflejo de nuestras actitudes. Si no tenemos interés por nadie, así serán ellos con nosotros. Si ven que nos preocupamos, su corazón responderá preocupándose. Y es absolutamente cierto en el lado divino, porque el que muestra esta misericordia, ha llegado nada menos que a parecerse a Dios.
  2. Así que la traducción de la quinta bienaventuranza podría ser: la bienaventuranza de la persona que se pone hasta tal punto en el lugar de los demás que puede ver con sus ojos, pensar con su mente y sentir con su corazón; porque el que es así con los demás, descubrirá que los demás HARAN lo mismo con él y sabrá que eso es lo que Dios ha hecho en Jesucristo!

 

VI: Bienaventurados los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios.

  1. ¿Qué significa ser puro de corazón?
  2. La palabra puro aquí significa estar limpio, o libre de todo aquello que está corrupto o adulterado. La frase puros de corazón no solo implica una pureza moral, pero también describe el amor de nosotros por Dios; Marcos 12:30; Un amor que fiel, integro, sincero y verdadero. Con frecuencia se dice que los de limpio corazón son personas honestas y sinceras, e íntegras; Sal. 24:3-4.
  3. Esta bienaventuranza nos exige el más severo examen de conciencia. ¿Cumplimos con nuestro trabajo por motivos de servicio o de paga? ¿Prestamos nuestro servicio por generosidad o por egoísmo? ¿Hacemos lo que hacemos en la iglesia para el Señor, o para nuestro propio prestigio? ¿Vamos a la iglesia para encontrarnos con Dios o para cumplir con una costumbre o para que se nos considere respetables? ¿Es nuestra vida de oración y meditación inspirada por un deseo sincero de comunión con Dios o porque nos da un sentimiento agradable de superioridad? ¿Cultivamos la vida espiritual porque somos supremamente conscientes de nuestra necesidad de Dios en lo más íntimo de nuestro ser, o porque nos producen un sentimiento de comodidad y bienestar los pensamientos piadosos? El examinar nuestros propios motivos nos produce inquietud y vergüenza, porque hay pocas cosas en este mundo que aun los mejores de nosotros podemos hacer sin tener motivos diversos.
  4. Ahora bien, no puede haber dudas acerca del hecho de que la sinceridad, la honestidad, la condición de ser sin engaño, es ciertamente el énfasis aquí. Debido a su perpetua lucha con los fariseos Jesús pronuncia su bendición sobre las personas cuya manifestación exterior está en armonía con su disposición interior. Sin embargo, un estudio del contexto en cada una de las referencias precedentes deja en claro que es necesario agregar algo.
  5. a) La sinceridad o integridad no es suficiente por sí sola. Un hombre puede estar sinceramente en lo correcto, pero también puede estar sinceramente equivocado; Hechos 26:9-11; 1 Tim. 1:13.
  6. b) Los “limpios de corazón” en 73:1 son los que con toda sinceridad son guiados por “el consejo de Dios” – v. 24.
  7. c) La fe no fingida de 1 Tim. 1:5 se une con la “sana doctrina” – v. 10. Y las personas a quienes se refiere Pedro; 1 Ped. 1:22 son las que han purificado sus almas “por la obediencia a la verdad”. La pureza de corazón no se puede dejar de enfatizar, Salomón escribió en 4:23; “Con toda diligencia guarda tu corazón, porque de él brotan los manantiales de la vida”. El corazón es el principal órgano de la vida física, mediante una fácil transición esta palabra vino a significar toda la actividad mental y moral del hombre, incluyendo tanto sus elementos racionales como emocionales. El pecado es un principio que halla su asiento en el centro de la vida interna del hombre, contaminando por ello todo el círculo de sus acciones; Mateo 15:19-20. El corazón, en su sentido moral en el AT, incluye las emociones, la razón, y la voluntad.
  8. Ejemplos de personas que escogieron, que decidieron ser puros de corazón.
  9. José, cuando la mujer se su amo trato de seducirlo para que se acostara con ella, él se negó diciendo; “¿Cómo pues haría yo este grande mal y pecaría contra Dios?” – Gén. 39:9. Le dijo Pablo al joven Timoteo; “Huye de las pasiones juveniles” 2 Tim. 2:22. Así como estos jóvenes también nosotros, la decisión es de nosotros de ceder al pecado, o conservarnos puros.
  10. Moisés, cuando se enfrentó con la decisión entre las riquezas de Egipto, y sus hermanos los hijos de Dios, vivir como rey, o sufrir como esclavo; Heb. 11:24-27. Dijo Juan; “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo…” 1 Jn. 2:15-17.  
  11. El justo Lot que no cedió a la presión que le agobiaba al vivir en Sodoma, por la conducta de aquella gente inmoral; 2 Pedro 2:6-8.
  12. ¿Qué se le promete a los puros de corazón?
  13. Que solamente ellos verán a Dios cara a cara. Esa será su recompensa por ser sinceros, porque en su adoración al Dios verdadero en conformidad con la verdad revelada en su Palabra, se esfuerzan sin hipocresía para agradarlo y glorificarlo. Estos y solamente éstos, son los de “limpio corazón”.
  14. a) Ellos adoran a Dios en “espíritu y en verdad” 4:24.
  15. b) Meditar y practican las virtudes mencionadas en 1 Co. 13:1-8; Gál. 5:22-23.
  16. c) El corazón de ellos, la misma fuente principal de las disposiciones así como de los sentimientos y pensamientos; 15:19; 22:37, está en armonía con el corazón de Dios.
  17. Por eso no es realmente sorprendente leer que los limpios de corazón “verán a Dios”, y que esto es la esencia de su bienaventuranza. El hombre cuya delicia no está verdaderamente en las cosas de Dios no puede apreciar el amor de Dios en Cristo hacia los pecadores. Así se cumplirá la oración de Jesús en Juan 17:24, Cristo Jesús asegura a sus discípulos que en la eternidad, verán a Dios tal y como Él es; 1 Jn. 3:1-2.

 

Conclusión:

  1. Así pues, esta sexta bienaventuranza podría leerse de la forma siguiente: la bienaventuranza de la persona cuyos motivos son absolutamente puros, porque algún día estará capacitada para contemplar a Dios. Así pues, el sentido básico de puros es sin mezcla ni adulterio.
  2. Es por esto por lo que esta bienaventuranza es tan exigente. Bendita la persona cuyos motivos son siempre totalmente sin mezcla, porque verá a Dios.

 

¡Las Bienaventuranzas son ACTITUDES que deberían ESTAR en nuestra vida!

Las Bienaventuranzas son características de los hijos de Dios.

Las Bienaventuranzas son un diseño para la felicidad.

Las Bienaventuranzas son una fundación para construir un hogar en el Cielo.

Ellas expresan la mente de Cristo Jesús a Sus discípulos, aun hoy.

Muestra la relación del Reino de Dios hacia ti mismo.

El consejo de Dios es: ¡Ser vaciado de sí mismo para ser llenado con Dios!

 

VII: Bienaventurados los que procuran la paz, pues ellos serán llamados hijos de Dios…

  1. ¿Qué significa ser un pacificador?
  2. La Biblia repetidamente nos reta a buscar la paz con su prójimo y con nuestro hermano; Sal. 34:12-14; Heb. 12:14. Aquí se pronuncia una bendición sobre todos aquellos que, habiendo recibido la reconciliación con Dios por medio de la cruz, ahora procuran, por su mensaje y por su conducta, ser instrumentos para impartir este mismo don a los demás.
  3. Se esfuerzan por reconciliar a las partes contendientes, su gran trabajo es reconciliar a los pecadores con Dios; 2 Cor. 5:19-20.
  4. Por medio de la palabra y el ejemplo estos pacificadores, que aman a Dios, se aman unos a otros y aun a sus enemigos, y promueven la paz entre los hombres; Rom. 12:18; Sant. 3:18. Cuán grande es la bendición de la paz, los pacificadores, por su palabra y su ejemplo, preservan la vida, la prosperidad, la felicidad. No se ofenden fácilmente, si se ofenden no son irreconciliables.
  5. Un pacificador entiende que la paz no es solamente que un conflicto termine, pero es también promover, desarrollar y buscar la armonía entre los hermanos; Efe. 4:1-3; Sant. 4:16-18. Consecuentemente para ser un pacificador, nosotros debemos de seguir el mismo proceso que uso Jesús, al traer la paz a este mundo.
  6. Remover todo lo que nos esté separando, todo lo que nos hace enemigos; Efe. 2:14-16.
  7. Pensar menos en nosotros, más en los demás y en la iglesia; Efe. 2:16; Filip. 2:2-8, 19-21.
  8. No tener preferencias, ni tomar partidos; Efe. 2:17; Rom. 12:16-21. Estén unidos, de acuerdo.
  9. Usemos la Biblia como la única guía para gobernar todas las relaciones; 2 Tim. 3:16-17.
  10. Ejemplos bíblicos de los que escogieron ser pacificadores.
  11. El apóstol Pablo cuando confronto a Pedro por su hipocresía, Pablo buscaba la paz y la armonía entre los judíos y gentiles cristianos; Gálatas 2:11-21; lo mismo dijo a los cristianos en Roma; Rom. 14:1-3, 10, 13; 1 Cor. 10:32-33.
  12. Jesús al morir en la cruz probó que era una pacificador; Efe. 2:14-17.
  13. Bernabé al ayudar a Saulo de Tarso, cuando los discípulos no lo querían aceptar ni creer que él ya era uno de los discípulos; Hechos 9:26-31.
  14. Los verdaderos pacificadores son aquellos cuyo líder es el Dios de paz; 1 Cor. 14:33; 1 Tes. 5:23, los que anhelan la paz con todos los hombres; Rom. 12:18; Heb. 12:14, los que proclaman el evangelio de la paz, y modelan sus vidas según el Príncipe de paz; Luc. 19:10; Jn. 13:12–15; Mat. 10:8.
  15. ¿Qué se les ha prometido a los pacificadores? Ellos serán llamados hijos de Dios.
  16. Aquellos que de palabra y por su ejemplo son promotores de esta paz son llamados bienaventurados. Su título es “hijos de Dios”, designación de elevado honor y dignidad, mostrando que por el desarrollo de la paz han entrado en la esfera misma de la actividad de su Padre. Son sus colaboradores. Por su actitud de confianza y sus muchas buenas obras, realizadas por gratitud y para la gloria de Dios, se han convertido en agentes del Señor que en todo lugar están comprometidos en la tarea de expulsar el mal de los corazones de los hombres, llenándolos con todo lo que es bueno y noble; Rom. 12:17-21; Fil. 4:8-9.
  17. Son, por decirlo así, el “cuerpo de paz” de Dios, ya son hijos de Dios; 1 Jn. 3:1. Qué amor, en “clase” y en “grado.” En especie, el más tierno y el más noble al adoptarnos en su familia, y al permitirnos dirigirnos a Él como nuestro Padre; En “grado” el más exaltado, ya que no hay amor superior que se pueda mostrar que al adoptar un huérfano pobre y sin amigos, y darle un padre y un hogar. Incluso Dios no podía concedernos más valioso símbolo de afecto que el de ser adoptados en su familia y permitidos considerarlo como nuestro Padre. Cuando recordamos lo insignificantes que somos como criaturas, y cuán ingratos, rebeldes y viles hemos sido como pecadores, bien podemos estar asombrados del amor que nos adoptaría en la santa familia de Dios, para que podamos ser considerados y Tratados como los hijos del Altísimo. Un príncipe no podía manifestar mayor amor por un huérfano vagabundo, vicioso y pecador vil, que se encontraba en las calles, que adoptándolo en su propia familia y admitiéndole los mismos privilegios y honores que sus propios hijos; Y sin embargo esto sería un poco comparado con el honor que Dios nos ha otorgado. En el día del juicio será revelada públicamente su adopción como hijos de Dios; 1 Jn. 3:2; Apoc. 21:7.

 

Conclusión:

La Biblia identifica a Dios como un Dios de paz; Rom. 15:33, por lo tanto cuando nosotros activamente buscamos la paz, estamos siguiendo los pasos de nuestro Padre. Muestran a otros cómo se puede tener una genuina paz interior con Dios y cómo ser instrumentos de paz en el mundo.

 

VII: Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia… Mateo 5:10-12.  

  1. Cuando la fe de los hijos de Dios se ha desarrollado suficientemente para ser manifestada exteriormente, de modo que los que no la comparten con ellos empiezan a notarlo, ello da como resultado la persecución. Una de las cualidades sobresalientes de Jesús era su honradez clara. Nunca dejó a nadie en duda en cuanto a lo que le sucedería si escogía seguirle. Estaba seguro de que había venido; “No para hacer la vida fácil a la gente, sino para hacer a la gente grande”. ¿Qué quiere decir ser perseguido?
  2. La palabra perseguir significa poner en fuga, ahuyentar, apremiar. Al concluir Jesús estas hermosas bienaventuranzas, el asegura a sus discípulos que ellos iban a experimentar persecución; Mateo 10:16-18, 21-23; Jn. 15:20; 2 Cor. 4:7-10.     
  3. La historia nos dice las cosas brutales que los primeros discípulos experimentaron, como crucifixiones, decapitaciones, unos murieron apedreados, azotes y cárceles; Hech. 7:54-60; 2 Cor. 11:23-25. En nuestros tiempos tal vez no experimentamos cosas tan brutales como ellos, pero Jesús dijo que pasaremos persecuciones.
  4. a) “Yo no vine a traer paz a la tierra, los enemigos del hombre serán los de su propia casa” Mateo 10:34-37.
  5. b) Nos van a insultar, a difamar hablando contra nosotros toda clase de mal; 5:11; Lucas 6:22; 1 Pedro 4:14.   
  6. c) Desechados, y marginados; 1 Cor. 4:11-13. Escoria denota el desecho, la basura que se recoge al barrer la casa. La escoria del mundo denota denotaba a los criminales que eran conservados para ser arrojados al mar, o ser ejecutados de otra manera, representando a los hombres más abyectos y despreciables, la basura o la inmundicia de la humanidad. El que quiera ser siervo de Dios y vivir como Dios le manda, es lo debe de esperar; 1 Pedro 4:4.
  7. Ejemplos Bíblicos de algunos que fueron, y serán perseguidos.
  8. Jesús advirtió a sus discípulos que “serian perseguidos por causa de la justicia” – Mateo 5:10.    Eso significa que seremos perseguidos por querer vivir una vida piadosa; 2 Tim. 3:12.
  9. Todas las acciones justas en las cuales uno participe, el mundo las va a considerar ofensivas y nos perseguirán; Hechos 4:5-10; 5:12, 26-29.
  10. a) Abel fue muerto por causa de su adoración a Dios; Gén. 4:3-13.
  11. b) Daniel fue echado en el foso de los leones porque lo hallaron orando a Dios; 6:3-23.
  12. c) Elías fue perseguido por su victoria en el Monte Carmelo; 1 Rey. 18:1-19:3.
  13. El valor de ser perseguido. Cuando un cristiano tiene que sufrir por su fe, es entonces cuando se encuentra en la más íntima compañía posible con Cristo.
  14. La persecución ayuda al cristiano a conocerse de verdad a el mismo; Sal. 139:23-24; Rom. 12:3; Mateo 26:69-75. Satanás había dicho que lo iba a zarandear como a trigo y lo hizo; Luc. 22:31-34.
  15. La persecución ayuda al cristiano a entender, lo que en verdad es importante; Mateo 5:12.
  16. La persecución ayuda al cristiano a desarrollar una gran fe y confianza en Dios; Rom. 8:35-39.
  17. La persecución ayuda al cristiano a entender y a apreciar el valor de la oración; Luc. 18:1; Efe. 6:18; 1 Tes. 5:17. Y Santiago dijo que la oración eficaz del justo puede mucho.
  18. ¿Qué se le promete a los que son perseguidos? “De ellos es el reino de los cielos” – V. 10.
  19. La persecución nunca será fácil de superar, pero tendremos éxito en superarla motivados teniendo la promesa de nuestro hogar celestial delante de nosotros; V. 12; “Vuestra recompensa en los cielos es grande” – V. 12. Consideremos también 2 Tim. 4:7-8.

 

Conclusión: El sermón del monte es en verdad la constitución de cristiano, Cristo allí nos enseña las actitudes que nosotros necesitamos al comenzar la vida cristiana; 5:3-5. Al crecer como hijos de Dios; 5:6-9. Al responder exitosamente al retos de la persecución; 5:10-12. Cuando escogemos abrazar estas actitudes, se nos garantiza una vida feliz.

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