¿CÓMO ESTÁN LOS AHORROS EN EL CIELO?:

Una mujer muy rica murió y se fue al cielo. Allí, un ángel la acompañaba guiándola por las calles de oro. Estaba totalmente anonadada con todo lo que veía a su alrededor. Vio unas casas esplendorosas, y unas mansiones deslumbrantes.
-¿Cuál es mi casa?- preguntó al ángel. -Yo te voy a llevar- fue la contestación. -¿Será esta? ¿Será aquella? … –
-No- le declaro el ángel- esa que estas señalando es la de tu jardinero. -Ah, la de mi jardinero Juan- Y agregó para sí- Si Juan, que manejaba pala y machete en mi jardín tiene una casa así, ¡cuánto más hermosa va a ser la mía!
Ya segura de la hermosura que le esperaba, siguió caminando y hasta gozándose por el pobre Juan. Después de todo, en la tierra Juan había vivido tan humildemente…
Siguieron caminando y parecía que iba quedando atrás el sector de las mansiones.
-¿Y mi casa?- volvió a preguntar la mujer- Vamos hacia allá- contesto el ángel. Por fin doblaron un recodo del cielo, y quedo a la vista un pequeño ranchito celestial, bastante pobre comparado con todo lo demás. Entonces dijo el ángel:
-Allí está tu casa. Ella lo miró y le dijo sorprendida: -¿Mi casa? ¿Cómo? ¡Como! … Y el ángel le contesto: -Sí, señora, nosotros aquí edificamos con lo que ustedes mandan desde la tierra…

(Autor anónimo, tomado de “Gethsemani” Nº 20, España)

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