COMO LLEGO LA BIBLIA A NOSOTROS:

POR: Kyle Pope

Manuscritos del antiguo testamento en hebreo.

¿Cuál es la evidencia del manuscrito del Antiguo Testamento? ¿Qué tan confiable es y cómo los descubrimientos modernos han afectado lo que conocemos sobre la biblia hebrea?
Durante el último año, hemos considerado los pasos que Dios ha usado para revelar y preservar Su palabra en las biblias que ahora leemos y seguimos tan fácilmente. Al final de este estudio, concluiremos con una lección final, buscando en los manuscritos usados para traducir el Antiguo Testamento.
El Texto Masorético Hebreo.
Observamos en estudios recientes que el Antiguo Testamento fue originalmente escrito en hebreo, con algunos pasajes en arameo (un lenguaje semítico muy similar al hebreo). También observamos que, antes del Nuevo Testamento, el Antiguo Testamento Hebreo fue traducido a una versión Griega conocida como Septuaginta (LXX). En los primeros años, mientras algunos cristianos se convertían del Judaísmo probablemente seguían leyendo hebreo, con el paso del tiempo, más y más cristianos leían Griego- haciendo a la Septuaginta el principal Antiguo Testamento usado entre los cristianos. Mientas el Latín se volvía más común en el Imperio Romano, eventualmente la traducción Vulgata Latina se volvió el principal Antiguo Testamento en el Oeste, mientras que XLL permaneció dominante en el Este. Durante estos años, los escribas que continuaron copiando y preservado el texto Hebreo fueron judíos. Aunque muchos judíos no creían que Jesús era el Mesías, el Antiguo Testamento Hebreo continúo preservando las Escrituras y leyéndola en las Sinagogas Judías hasta el día de hoy.

No hay duda de que los escribas judíos respetan las Escrituras como palabra de Dios. Desde los años 500-1000 DC en Tiberia, Babilonia y Jerusalén, los escribas judíos, conocidos como los Masoretes, siguiendo el estricto massorah (o ‘tradición’) de copiar y preservar el Antiguo Testamento Hebreo. Parte de esto incluye contar cuidadosamente cada carta del Manuscrito para preservarlo con exactitud. Por miedo a que un texto dañado pudiera permitir que la Escritura se perdiera o se malinterpretara, los Masoretes destruyeron los manuscritos dañados para evitar que se corrompieran. Mientras que esta práctica preservaba la exactitud del texto, también limitaba el número de manuscritos antiguos sobrevivientes. Incluso así, estas prácticas escribanas preservaron los textos del Antiguo Testamento Hebreo con una consistencia increíble. Llamamos a los textos producidos de este proceso escribal el Texto Masorético (TM). Una de las más respetadas familias Masoréticas fue la de Aarón ben Asher.

Después de la Edad Media, cuando el interés en buscar atrás hacia los textos originales empezó a crecer, los eruditos buscaron el Antiguo Testamento más antiguo en sobrevivir. Antes de 1940, había dos manuscritos que representaban el TM:
1- El Códice Aleppo: Nombrado así por una ciudad siria donde se quedó por siglos, este pergamino Códice fue copiado alrededor de 920 DC por shlomo ben Buya’a y fue verificada por Aarón ben Asher. Fue usada por Maimonides, un famoso físico judío, filosofo, y teólogo. El Códice Aleppo fue completado hasta 1947 cuando porciones de él fueron perdidos por el fuego y los disturbios. Ahora está en el Santuario del Libro en Jerusalén y puede ser visto en línea en http://www.aleppocodex.org.
2- El Códice Leningrado: Nombrado así por el nombre ex soviético de St. Petersburgo, Rusia, donde ha estado por siglos, este pergamino fue copiado en el año 1008 DC de los manuscritos hechos por Aaron ben Asher. Es el TM completo más antiguo y ha servido como base para la mayoría de las ediciones del Antiguo Testamento Hebreo. Está ubicado en la Librería Imperial en St. Petersburgo y puede ser leído en línea en http://archive.org/details/Leningrad_Codex.

Descubrimientos del siglo veinte.
Desde el tiempo en que el último libro del Antiguo Testamento fue escrito hasta que el Códice Aleppo fuera copiado fue cerca de 1300 años. Cuando comparamos la mayoría de los otros manuscritos antiguos, ese respiro de tiempo no es inusual. Por mucho tiempo se creyó que nunca habría otro manuscrito que evidenciara que el Antiguo Testamento fue encontrado en un tiempo más cercano del que fue originalmente escrito. El siglo veinte cambio esa creencia. Tres importantes descubrimientos fueron hechos:
1- El Papiro de Nash: Al principio del siglo, cuatro fragmentos papiros del Antiguo Testamento Hebreo fueron adquiridos por W.L Nash y publicados en 1903. Esto data en el segundo siglo AC y contiene porciones de los Diez Mandamientos.
2- Los Rollos del Mar Muerto: En 1946, un Beduino llamado Muhammad ed-Dib arrojo una roca en una cueva cerca del Mar Muerto mientras buscaba a una cabra que había deambulado por ahí. Cuando lo hizo, escucho el sonido de cerámica rota. Dentro de la cueva fueron encontrados jarras llenas de manuscritos religiosos y libros seculares escondidos antes del avance de las tropas Romanas en Jerusalén en el año 70 DC. En las siguientes décadas, otras cuevas fueron descubiertas con otros manuscritos que datan desde el año 100 AC hasta el año 70 DC. Los rollos encontrados contenían manuscritos bíblicos de casi toda la Biblia Hebrea. Muchos de estos manuscritos están ahora en el Santuario del Libro en Jerusalén, y muchos pueden ser vistos en línea en www.deadseascrolls.org.il.
Cuando se estudió de cerca, se encontró que los textos bíblicos se emparejaban al TM casi exactamente. Donde había diferencias, la lectura muchas veces emparejaba con la fraseología reflejada en LXX y la Vulgata, indicando la existencia de unos tipos de textos pre-Masoréticos detrás de estas traducciones antiguas. Una afirmación remarcada es esta – ¡La palabra de Dios ha sido preservada a través de las edades! Que verdaderas son la palabras de David, “La suma de tu palabra es verdad, y eterno es todo juicio de tu justicia” (salmos 119:160)
Con los Rollos del Mar Muerto, en el año 1300 esta brecha de tiempo fue reducida a solo unos cuantos cientos de años desde el tiempo que el libro del Antiguo Testamento fue escrito. Un descubrimiento final redujo esta brecha aún más…
3- El colgante con el rollo de plata: en 1979, cerca de la ciudad antigua de Jerusalén, una tumba fue excavada, y un collar con un rollo de plata fue encontrado con 18 líneas de texto Hebreo que data alrededor del año 600 AC. El rollo contenía un pasaje de Números 6.24-26. “Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz”. Esto representa el pasaje bíblico más antiguo alguna vez encontrado. Con este pequeño descubrimiento, la brecha de tiempo no fue mayor que unos cuanto cientos de años – el colgante de plata fue hecho antes que el Antiguo Testamento estuviera completo.
¿Por qué es esto importante?
Entonces ¿Por qué algo de esto habría de importarnos? ¿Cómo esto está relacionado con la vida moderna? Importa porque, en las páginas de las Escrituras que ha venido a nosotros a través de los tiempos por la providencia de Dios, el Dios de toda la creación se ha revelado a sí mismo a nosotros. Pablo declaro que el evangelio es “el poder de Dios para salvación” (Rom 1:16). La biblia revela este evangelio. Pedro declaro que debemos “nacer de nuevo” – “por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre” (1 pedro 1:23).
La vida es corta, y nuestro tiempo en la tierra es breve, pero cuando miramos las palabras en la biblia, estamos buscando algo duradero. Pedro escribió, “porque: toda carne es como hierba, y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae; más la palabra de Dios permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada” 1 pedro: 24-25. Vamos a buscar su palabra, confiar en ella, y obedecerla con nuestra alma y corazón. Es para siempre, y nos ofrece la única fuente de salvación.

Traducido por: Eula Vasquez.

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