Dos formas de vivir la vida:

Leamos 2 Samuel 1

INTRODUCCION: Existen dos formas de vivir la vida:
Una es: Buscar ventaja del mal ajeno. (Amalecita).
La otra es: Compadeciéndonos de mal ajeno. (David.).

DAVID OYE DE LA MUERTE DE SAUL; (2 SAMUEL 1:1-10):
Un Joven amalecita le cuenta a David que todo el pueblo huyo de la batalla y que muchos habían caído. Y que también Saúl y sus hijos. David le pregunta más específicamente que ¿cómo sabe que cayo Saúl y sus hijos? Y el dice que vino al monte de Gilboa y que hallo a Saúl apoyándose sobre su lanza y que muchos venían detrás de Saúl. Y que este le pidió que le ayudara a matarse y que en efecto él lo había hecho. Y que como prueba traía su corona y la argolla que traía en su brazo.
Pero, este joven está mintiendo porque si leemos 1 Samuel 31:1-6, Saúl pidió a su escudero que lo matara con su espada pero este no quiso entonces Saúl tomo su propia espada y se hecho sobre ella y al ver esto su escudero también hizo lo mismo.
¿Por qué este Joven está mintiendo? Porque desea sacar ventaja de la muerte de Saúl y sus hijos. Porque él cree que como Saúl había perseguido a David para matarlo entonces al saber este de la muerte del que lo ha querido matar se alegrara y es muy posible que me dé hasta una buena recompensa. Lo seguro es que este joven al ir huyendo también se encontró con los cuerpos de Saúl, su escudero y sus hijos y al ver que todavía Saúl tiene su corona y su brazalete los toma para que su historia sea creíble.
Son muchas las personas que siguen este modo de vivir la vida, están dispuestas a hacer cualquier cosa para tratar de conseguir lo que consideren más importante para ellos: mienten, traicionan, roban. Hay dicho popular que dice: Matan, van a la vela, toman café, lloran, dan las condolencias y hasta apoyan en el velorio y en el entierro.
Lo que nunca pensó este joven amalecita era su fin; David ordena a uno de sus hombres que lo mate y que su sangre sea su cabeza. Pero ni al oír este castigo grito diciendo la verdad. Hay personas que aun prefieren morir pero no cambian sus mentiras. Aman mucho sus mentiras.

DAVID ENDECHA A SAUL Y A JONATAN; (2 SAMUEL 1:17-27):
Cuando David y sus hombres oyeron de la muerte de Saúl y sus hijos rasgaron sus vestidos y lloraron, lamentaron y ayunaron, 2 Samuel 1:11-12.
David nunca vio a Saúl como un enemigo sino como el ungido de Jehová y por esta razón nunca levanta su mano contra él, (Y tuvo dos oportunidades para matarlo, una en la cueva donde Saúl entro a hacer sus necesidades, lo único que hizo David fue cortarle un pedacito de su manto y la otra cuando todos los saldados dormían y David llego hasta Saúl que también dormía y tomo su vasija de tomar agua y su lanza).
El Espíritu Santo atraves del Apóstol Pablo nos enseña en Romanos 12:19, que no busquemos venganza que dejemos todo en las manos de Dios. Y esto es lo que hizo David.
No bebemos de alégranos del mal ajeno, veamos Gálatas 6:1; Dios nos enseña que debemos de restaurar y siempre tener presente que mañana podemos ser nosotros mismos los que estemos en igual o peor circunstancias.
David sintió una gran tristeza y dolor por la muerte de Saúl y sus hijos. No miro la muerte de Saúl como la oportunidad para llegar al trono, si así hubiera sido el mismo lo habría matado cuando tuvo oportunidad.
Jesús y Esteban nos enseñan la mejor actitud al recibir maltrato y es poner todo en las manos de Dios y orar por los que nos estén haciendo daño.

CONCLUSION: Vuelve a fijarte en el amalecita y en David por un momento. La forma como el amalecita aprendió a vivir la vida le llevó a la muerte, mientras que a David le sobrevino gran éxito y bendición.
¿Cómo deseas vivir tu vida? Es bueno perdonar y no tener rencor en nuestro corazón.

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