EL BAUTISMO DE JESUS:

El primer evento en la vida de Cristo, registrada por Marcos, fue el bautismo de Jesús por Juan en el rio Jordán. Así dice Marcos 1:9-11: “Aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán. Y luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma que descendía sobre él. Y vino una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.”

Es significante que esa repuesta del Padre vino después de la obediencia de Jesús. Sabemos que Jesús no fue bautizado para el perdón de pecados, porque EL no tenía ningún pecado en su vida, veamos 1 Pedro 2:22: “el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca;”

En Mateo 3:15: “Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó.”
Jesús mismo nos da la razón por que EL fue bautizado: Dice que era conveniente cumplir toda justicia. Pues el bautismo de Juan no era de los hombres, sino del cielo, Veamos Marcos 11:30: “El bautismo de Juan, ¿era del cielo, o de los hombres? Respondedme.” Entonces era una cosa de justicia. La lección en todo esto es que Dios tiene complacencia en el que obedezca sus mandamientos.
En el asunto del bautismo, como en todas las cosas, Jesús es nuestro ejemplo. Cada hombre si tiene pecados que necesitan ser lavados en el bautismo, veamos Hechos 22:16: “Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre.” también leamos Efesios 5:26: “para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,”. Dios también tiene complacencia en cada ser persona que obedezca este mandamiento.
Después de este nacimiento nuevo continuo a: “que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios;” Veamos Colosenses 1:10.
Por ejemplo, el cristiano tiene que compartir con sus bienes con otros, veamos Hebreos 13:16: “Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.”
Los hijos tienen que obedecer a sus padres, veamos Colosenses 3:20: “Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor.”
Aun el predicador tiene que agradar a Dios, y no a los hombres, veamos 1 Tesalonicenses 2:4: “Sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones.”
Todo cristiano de cumplir este verso: 2 Timoteo 2:3-4: “Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado.”

¿Cómo podemos saber exactamente cuales cosas agradan al Señor? Dice el apóstol del Jesús en 1 Tesalonicenses 4:1: “Por lo demás, hermanos, os rogamos y exhortamos en el Señor Jesús, que de la manera que aprendisteis de nosotros cómo os conviene conduciros y agradar a Dios, así abundéis más y más.”
Tenemos que seguir las enseñanzas y ejemplo de los apóstoles, los cuales se encuentran el Nuevo Testamento. En las palabras del apóstol Pablo, veamos: Filipenses 4:9: “Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.”

Que gozo sentía Jesús ese día que su Padre le dijo: “En ti tengo complacencia” Por la gracia de Dios nosotros también podemos ser hijos de Dios, pero tenemos que seguir el ejemplo de Jesús en el bautismo y en una vida de obediencia.

¿Tiene Dios complacencia en usted y en mí?.

 

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*