“EL CUERPO SIN ESPIRITU ESTA MUERTO”:

¿Qué significa la palabra muerte? En el sentido corriente: cesación de la vida. La palabra muerte significa separación. Es la separación del cuerpo de su espíritu; Leamos Santiago 2:26: “Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.”

Lo que la Palabra de Dios nos enseña es que al momento de morir el hombre no deja de existir. El cuerpo vuelve al polvo de donde fue tomado, leamos Génesis 3:19: “Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.”

Pero el espíritu que sale del cuerpo va a un lugar llamado Hades, leamos Lucas 16:22-23: “Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.”

Esto es lo que muchos no quieren creer. Pero nuestro Señor Jesucristo fue claro al enseñarnos que tanto Lázaro como el rico al morir el espíritu de ambos fueron llevados al Hades. También es muy importante que observemos que ambos estaban en el mismo lugar pero en diferentes estados, Leamos Lucas 16:23 dice que el rico estaba en tormento y por eso es que estaba pidiendo ayuda. Ahora leamos Lucas 16:24-25: “Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado.” Aquí está el contraste: el rico estaba siendo atormentado y Lázaro estaba siendo consolado. Abraham le dice al rico que recuerde que en vida el había recibido bienes y Lázaro males. Ósea así como habían vivido en dos vidas diferentes ahora tienen dos destinos diferentes. Podemos decir con toda claridad que para Lázaro la muerte fue de gran bendición, ¿Por qué? Porque en vida él estaba en comunión con Dios y por eso al morir siguió gozando de esa comunión. Pero la muerte para el rico fue su ruina porque ni en vida ni en el hades gozo de la comunión con Dios. Cuando Abraham le dice al rico: acuérdate; nos indica que esta consiente y que puede hacer memoria.

Esta misma verdad aprendemos de la muerte de Jesús; leamos Lucas 23:42-43: “Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.” El Señor le promete al ladrón arrepentido iría al mismo lugar a donde EL iría. El Señor le llamo paraíso. Leamos Hechos 2:27: “Porque no dejarás mi alma en el Hades, Ni permitirás que tu Santo vea corrupción.” Si sumamos esta información nos damos cuenta que el paraíso es el hades pero es la parte de consuelo.
Ahora leamos otro verso que nos da más información importante: Leamos Hebreos 9:27: “Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.”
Si una persona ya murió ha cumplido con la primera parte de este verso, ahora falta que cumpla la segunda parte y esta es el juicio. Vamos a leer Hechos 17:30-31: “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.” Nuestro Dios manda al hombre que se arrepienta porque ya escogió el día y el varón para juzgarnos con justicia. También leamos 2 Corintios 5:10: “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.” Por eso es que el juicio será justo porque será en base a nuestros hechos.
Ahora podemos juntar toda esta información y sacar algunas aplicaciones:
Muchas personas están más preocupadas por la muerte que por estar bien con Dios. Aprendimos que si una persona muere pero estaba bien con Dios, va a descansar; pero si no estaba en comunión con Dios va a tormento.
Muchas personas están más preocupada por su salud física que por su salud espiritual. Les preocupa cualquier dolor en su cuerpo pero no tienen la misma preocupación por su alma. Olvidan que el cuerpo va al polvo y que el alma sigue existiendo.
Muchas personas están más preocupadas por las cosas terrenales que por las cosas celestiales. Recordemos que las terrenales son temporales y llegaran a su fin pero las celestiales son eternas.
Muchas personas están más preocupadas por disfrutar de una vida sin límites y no piensan que un día Dios les pedirá cuentas.

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