EL JUDAÍSMO – ¿QUÉ ES?:

MÚSICA INSTRUMENTAL, EL DIEZMO, GUARDA DEL SÁBADO, REINO TERRENAL =

I. ¡QUIÉNES SON “JUDAIZANTES”?
A. Gálatas 2:15, “¿Por qué obligas a los gentiles a judaizar?” Pedro “se apartaba” y dejó de comer con los hermanos gentiles. Pablo le dice que su conducta indicaba que él apoyaba la doctrina falsa de algunos hermanos judaizantes de que “Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos … Es necesario circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés” (Hechos 15:1, 5).
B. Los que propagaban esta falsa doctrina enseñaban en efecto que el evangelio no es completo y perfecto y que el evangelio solo no salva. “No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego” (Romanos 1:16). Pero el judaizante enseña que el evangelio, el poder de Dios para salvar, no es perfecto, no es completo, no es adecuado para salvar. Más bien, el judaizante enseña que es necesario agregarle algo de la ley de Moisés para completarlo. “Si no os circuncidáis… no podéis ser salvos”.
C. Al leer la carta de Pablo a las iglesias de Galacia es obvio que él describe este error en Gálatas 1:6 como “evangelio diferente”.
D. Pero la circuncisión no es la única cosa que los judaizantes quieren agregar al plan de Dios.

II. LA MÚSICA INSTRUMENTAL EN EL CULTO.
A. Efesios 1:1, “Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, a los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Éfeso…” Efesios 5:18, 19, “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, 19 hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones”. Colosenses 1:2, “a los santos y fieles hermanos en Cristo que están en Colosas …” Colosenses 3:16, “La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales”.
B. Sin duda el Señor quiere que la iglesia de Cristo, la iglesia que Él edificó (Mateo 16:18), que Él compró con su sangre (Hechos 20:28), adore a Dios cantando salmos, himnos y cánticos espirituales. Este es culto perfecto porque es lo que el Espíritu Santo enseña. Es precisamente lo que Dios quiere, lo que le agrada.
C. Pero el mundo religioso – católicos, evangélicos, la mayoría de las religiones que profesan ser “cristianas” – son judaizantes. Creen que tienen que perfeccionar el culto a Dios en la iglesia usando instrumentos de música. Creen que sus pensamientos y sus caminos son mejores que los de Dios. Isaías 55:8, 9, “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. 9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos”.
D. ¿Por qué digo “judaizantes” con respecto al uso de instrumentos musicales? 2 Crónicas 29:25-28, “Puso también levitas en la casa de Jehová con címbalos, salterios y arpas, conforme al mandamiento de David, de Gad vidente del rey, y del profeta Natán, porque aquel mandamiento procedía de Jehová por medio de sus profetas. 26 Y los levitas estaban con los instrumentos de David, y los sacerdotes con trompetas. 27 Entonces mandó Ezequías sacrificar el holocausto en el altar; y cuando comenzó el holocausto, comenzó también el cántico de Jehová, con las trompetas y los instrumentos de David rey de Israel. 28 Y toda la multitud adoraba, y los cantores cantaban, y los trompeteros sonaban las trompetas; todo esto duró hasta consumirse el holocausto”. Obviamente este culto era lo que Dios mismo ordenó bajo la ley de Moisés, pero Dios no ordena que la iglesia toque instrumentos de música en el culto.
E. El tocar instrumentos de música en el culto es puro judaísmo y el mundo católico y evangélico lo agrega al culto precisamente como los judaizantes del primer siglo agregaban la circuncisión al plan de salvación.
F. ¿Por qué se atreven a hacerlo? Simple y sencillamente porque les gusta y, por eso, suponen que si a ellos les gusta entonces seguramente al Señor le gusta. Pero léase 1 Corintios 2:11, “Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido.” A Dios le gustaban los instrumentos de música bajo la ley de Moisés como también le gustaban los sacrificios del holocausto, pero ahora en el perfecto culto espiritual de la iglesia Dios especifica que cantemos himnos y no autoriza el uso de instrumentos musicales en el culto de la iglesia. (Muchos dicen, “Pero no lo prohíbe”, pero tampoco prohíbe el holocausto).
G. Como hemos visto en 2 Crónicas 29:25-28 los que tocaban los instrumentos eran los levitas. Tal culto era inseparable del sacerdocio levítico. Por lo tanto, las iglesias que usan instrumentos de música en el culto son judaizantes que agregan esta práctica de la ley de Moisés al culto de la iglesia y para ser consecuentes deben ocupar el sacerdocio levítico para tocarlos.
H. Hebreos 7:11 habla del sacerdocio levítico y dice “sobre esa base recibió el pueblo la ley” (la ley de Moisés). Son completamente inseparables el sacerdocio levítico y la ley de Moisés. Por lo tanto, los que agreguen prácticas de la ley de Moisés al culto de la iglesia desprecian el perfecto sacerdocio de Cristo.
I. Hebreos 7:12, “Porque cuando se cambia el sacerdocio, necesariamente ocurre también un cambio de la ley”. Por eso, si los católicos, evangélicos, etc. no quieren cambio de ley y quieren sacar de la ley el diezmo, instrumentos musicales, el sábado, etc., entonces no quieren cambio del sacerdocio y por eso rechazan el sacerdocio de Cristo. Yo sé que lo negarán diciendo, “Nosotros sí aceptamos el sacerdocio de Cristo y rechazamos el sacerdocio levítico” pero están rotundamente equivocados. Repito: La ley de Moisés (TODA la ley de Moisés, no hay “ley moral” y “ley ceremonial”) y el sacerdocio levítico son inseparables. Léase con cuidado Hebreos 7:11, hablando del sacerdocio levítico dice “porque bajo él recibió el pueblo la ley” (LBLA dice, “sobre esa base recibió el pueblo la ley”); es decir, ya existió el sacerdocio con sus sacrificios por los pecados, y luego se dio la ley para definir esos pecados.

II. LA GUARDA DEL SÁBADO.
A. Deuteronomio 5:12, 15, “Guardarás el día de reposo[a] para santificarlo, como Jehová tu Dios te ha mandado… Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová tu Dios te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido; por lo cual Jehová tu Dios te ha mandado que guardes el día de reposo”. Dios especifica el propósito de esta ley, precisamente como explica el propósito de la Cena del Señor (1 Corintios 11:23-25) o de la ofrenda (1 Corintios 16:1, 2).
B. Esta ley era ley de Moisés, pero hay religiones que profesan ser de Cristo que imponen la guarda del sábado sobre la iglesia. Los líderes de esas iglesias hacen caso omiso de Deuteronomio 5:15, como si no estuviera en la Biblia. ¿Cuántos de ellos han sido siervos en tierra de Egipto?
C. Entonces los sabatistas son judaizantes, como los judaizantes de Hechos 15:1, 5 que querían imponer la circuncisión y la ley de Moisés sobre los hermanos gentiles.
D. Los sabatistas desprecian el Día del Señor (Apocalipsis 1:10), el primer día de la semana, (Hechos 20:7; 1 Corintios 16:2), el día que Cristo resucitó de entre los muertos. Este es el día que el Señor dejó establecido para adorarle, pero los sabatistas (judaizantes) enseñan que para ser salvos es necesario guardar el sábado (aunque ninguno de ellos lo guarda de acuerdo a las instrucciones de la ley de Moisés, Números 15:32-36).
E. Para los sabatistas lo que Dios establece en la ley de Cristo es imperfecto y tiene que ser perfeccionado agregándole la ley de Moisés. Esto es judaísmo.

III. EL DIEZMO
A. Los líderes religiosos no están nada contentos con el perfecto plan de Dios. Son judaizantes porque enseñan que hay que agregar la ley del diezmo.
B. Pero el diezmo es ley de Moisés. Números 18:21, “Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del tabernáculo de reunión”. El diezmo no era ofrenda; más bien, era impuesto. Los sacerdotes eran de la tribu de Leví, pero aparte de ser sacerdotes los levitas eran maestros, músicos, magistrados y jueces sobre el pueblo. El diezmo era como el impuesto que se paga en cada país basado en los ingresos para sostener el gobierno.
C. En cuanto a lo que Dios quiere para la iglesia, 1 Corintios 16:1, 2 dice, “En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. 2 Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas”. Este es el perfecto plan de Dios en cuanto a la ofrenda de la iglesia. 2 Corintios 9:7, “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre”. Pablo (el Espíritu Santo) dice que cada cristiano debe ofrendar cada primer día de la semana “según haya prosperado” y “como propuso en su corazón”. Estos textos son bien claros y revelan la voluntad de Dios pero los “pastores” no están de acuerdo con Dios y prefieren sus propios caminos (el diezmo) porque creen que rinde más para ellos. Esto es judaizar, o sea, sacar de la ley de Moisés lo que les convenga y agregarlo a la ley de Cristo.
D. No hay texto alguno en el Nuevo Testamento que requiera el diezmo de los cristianos porque la iglesia no es gobernada por la tribu de Leví. Los que impongan el diezmo están judaizando, como hacían los judaizantes en el primer siglo (Hechos 15:1, 5; Gálatas 1:6-9; 4:10; 5:4), porque el diezmo era ley de Moisés como la circuncisión era ley de Moisés.
E. Los “pastores” exigen el diezmo porque se preocupan por su salario. No confían en la ofrenda voluntaria porque pueden sacar más dinero de la gente si exigen el diezmo.

IV. EL REINO MILENARIO, REINO TERRENAL
A. La predicación de muchos pastores y evangelistas está llena de predicciones del supuesto reino terrenal que será establecido en Jerusalén cuando Cristo vuelva. Esto es puro judaísmo, porque enseñan que los judíos incrédulos (o la mayoría de ellos) serán convertidos y, desde luego, el supuesto reino de Cristo será la restauración del judaísmo que fue destruido cuando los romanos destruyeron la ciudad de Jerusalén y el templo en el año 70 d. de JC.
B. Esta falsa doctrina se basa erróneamente sobre Apocalipsis 20:4, “Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años”, pero este texto no menciona la segunda venida de Cristo, la resurrección corporal, la tierra, ni mucho menos nosotros. Los que citen este texto para enseñar un reino terrenal de Cristo por mil años tuercen las Escrituras a su propia destrucción (2 Pedro 3:16).
C. Esta falsa doctrina enseña que los judíos volverán a Jerusalén, el templo será reedificado, el sacerdocio levítico y los sacrificios serán restaurados. Usan mal muchos textos bíblicos para “probar” esta teoría fantástica, tales como Isaías 2:2-4; 11:6-8; Zacarías 8:20-23; 14:8, 16; Mateo 24:6, 7, 21 y muchos otros.
D. Aparte de torcer las Escrituras, el punto principal de este estudio presente es que los que predican este error son judaizantes, porque básicamente lo que hacen es tratar de resucitar el concepto del reino terrenal como existió bajo la ley de Moisés y aplicarlo al reino de Cristo.
E. Esta teoría carnal tiene consecuencias diabólicas: Cristo es deshonrado de varias maneras, no tiene toda potestad ahora (Mateo 28:18), no está reinando ahora (1 Corintios 15:24), representa su primera venida como completa derrota, y pisotea el sacerdocio de Cristo; en fin enseña que todo lo que Cristo prometió hacer y lo que hizo en su primera venida no era y no es perfecto (completo) y que tiene que ser reforzado por el judaísmo.

CONCLUSIÓN
A. Recuérdese Isaías 55:8, 9, “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. 9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos”.
B. Los caminos de Dios son perfectos pero los judaizantes creen que sus caminos son mejores.
C. Supongo que si pudieran ir al cielo, no estarían nada contentos. Sin duda se quejarían queriendo mejorarlo, perfeccionándolo de acuerdo a sus opiniones, sentimientos y prejuicios.

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