EL PAPEL DE LA MUJER CRISTIANA:

I. ROMANOS 16 –PABLO HABLA DE VARIAS MUJERES FIELES.
— V. 1, Febe, diaconisa (sierva) de la iglesia de Cencrea. “Os recomiendo … que la recibáis en el Señor …ella ha ayudado a muchos y a mí mismo”. ¿Cómo pueden las hermanas “ayudar” a muchos? ¿Cuál es el papel de la mujer en la iglesia?
— V. 3. Priscila y Aquila eran colaboradores de Pablo. Véase Hechos 18:1-3, 25, 26.
— V. 6. María “ha trabajado mucho entre vosotros”.
— V. 7. Andrónico y Junias eran muy estimados entre los apóstoles.
— V. 12. Trifena y Trifosa “trabajan en el Señor”.
— V. 13. La madre de Rufo, que era como madre para Pablo también.
— V. 15. “Saludad a Filólogo, a Julia, a Nareo y a su hermana, a Olimpas …”
— Obviamente Pablo tenía a estas hermanas en alta estima y las elogia por su servicio fiel en la iglesia.

II. LAS MUJERES SON MAESTRAS
— Tito 2:3, 4, “Las ancianas asimismo sean … maestras del bien; 4 que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, puras, hacendosas en el hogar, amables, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada”.
— 1 Timoteo 5:14, “Por tanto, quiero que las viudas más jóvenes se casen, que tengan hijos, que cuiden su casa y no den al adversario ocasión de reproche”.
— Mujeres “modernas” quieren la “liberación femenina” del papel de la mujer como ama de casa. Dicen que ese papel indica inferioridad y que deben liberarse de esta “esclavitud” entrando en el mundo comercial y profesional para ser mujeres importantes. Las ideas de tales mujeres es basura de la más podrida porque en realidad quieren que las mujeres imiten los vicios de los hombres (fumar, tomar, maldecir, contar chistes sucios, etc.) y de esta manera ser “iguales” a los hombres.
— Tengo noticias para tales mujeres. La mujer es creada en la imagen de Dios y no es en sentido alguno inferior al hombre a menos que las feministas las convenzan a tratar de actuar como hombres. Entonces sí es muy inferior.
— Es indispensable que las “mujeres jóvenes” enseñen a sus hijos desde que nazcan. Desde la infancia los hijos deben estar oyendo de Dios, de Cristo, de cosas espirituales. El nombre de Dios y el nombre de Cristo deben ser de las primeras palabras que el bebé hable. Que Dios es bueno, que Cristo me ama. Deben cantarles himnos y luego ellos los pueden cantar cuando apenas puedan hablar. He oído de mujeres que cantan al bebé antes de que nazca y creo que es buena idea. Recuerde Lucas 1:41.
— Al nacer los niños están con su madre día y noche para que les enseñen bien los caminos de Dios. Son fascinados por las historias bíblicas y pueden aprender gran número de ellas. Es posible que antes de cumplir seis años de edad las hayan oído y aprendido todas, incluyendo las parábolas de Cristo, y si no las ha aprendido no es culpa del niño sino de sus padres (y mayormente es culpa de la madre).
— ¿Por qué enfatizar “historias”? Porque al principio los más pequeños no entienden las palabras “humilde”, “valentía”, “mansedumbre” pero sí aprenden estas cualidades al oír historias de personajes que exhiben estas cualidades. Aun la fe, el amor, la paciencia, etc. tienen que ser demostrados y, por eso, hay historias de personas que son buenos ejemplos de tales virtudes.
— Dice Pablo “amar a sus hijos”. La madre que no enseña diligentemente las cosas de Dios a sus hijos no los ama. ¡Cuesta trabajo criar hijos en el temor del Señor!
— Mujeres que trabajan fuera del hogar. Desde luego, hay mujeres con niños que por necesidad están obligadas a trabajar fuera del hogar y tienen que dejar a sus hijos, aun los muy pequeños, con parientes o en una guardería. Tales madres tienen dos empleos de “tiempo completo” y tienen que ser “súper-mujeres” para medio cumplir con sus compromisos, pero por cansada que esté debería apartar tiempo para dar estudios a sus hijos.
— Pero la mujer cristiana no debe dejar a sus hijos con otros para trabajar fuera del hogar para estar la familia mejor acomodada (mejor casa, muebles, vehículos, celulares para cada miembro de la familia, etc.). Esto bien puede ser avaricia (Colosenses 3:5).
— Aquí se aplica perfectamente la exhortación de 1 Timoteo 6:8, estemos contentos con lo básico, el sustento y abrigo, porque no hay nada ni nadie que puedan sustituir el papel de la madre como ama de casa (“hacendosas en el hogar”, Tito 2:5).

III. LA MUJER CRISTIANA ES MAESTRA DE MUCHOS.
— En primer lugar es la maestra de sus propios hijos como ya explicamos.
— Tito 2:3, 4, dice Pablo las mujeres “ancianas” deben enseñar a las mujeres jóvenes. Al decir “ancianas” Pablo no habla solamente de mujeres muy avanzadas en años, sino mujeres de experiencia. Hay muchas hermanas que tienen apenas cuarenta y cinco o cincuenta años de edad que ya son abuelas. Son hermanas que ya criaron hijos, tienen conocimiento y experiencia para poder instruir y aconsejar a sus hijas y otras mujeres jóvenes acerca de sus deberes como esposa y madre.
— 2 Timoteo 2:2, Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros”. Es importante observar la definición de la palabra “hombres” en este texto. Traduce la palabra anthropos. Dice el diccionario del Sr. W. E. Vine, “Se usa generalmente de un ser humano, varón o hembra, sin referencia al sexo ni a la nacionalidad (p. ej. Mt 4.4; 12.35; Jn 2.25)”. Por lo tanto, Pablo está diciendo que Timoteo debe encargar a las personas fieles, tanto mujeres como varones, que sean idóneas para enseñar también a otros.
— Hechos 18:26, Cuando Aquila y Priscila se dieron cuenta de que el evangelista Apolos “solamente conocía el bautismo de Juan”, “le tomaron aparte y le expusieron más exactamente el camino de Dios”. Los dos, Aquila y Priscila, hicieron esto.
— Romanos 12:7, “el que enseña” incluye todos los que enseñan, tanto mujeres como hombres.
— 1 Pedro 3:15, ”sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros”. Seguramente esta exhortación es para hombres y mujeres.
— Hechos 8:4, “Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio”. Lucas no dice “los varones que fueron esparcidos”.
— 1 Corintios 7:16, “Porque ¿qué sabes tú, oh mujer, si quizá harás salvo a tu marido?” No es posible salvarle sin enseñarle.
— 1 Pedro 3:1, “Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas”. Pedro no quiere decir que la mujer pueda salvar a su marido sin enseñarle sino que le puede salvar por su buen espíritu y buena conducta sin estar constantemente discutiendo, exhortando e insistiendo en que obedezca al evangelio. En tal caso obviamente el marido incrédulo ha sido enseñado (probablemente por la esposa) y que el buen ejemplo y la buena disposición de la esposa pueden ser eficaces en persuadirle.
— La hermana puede ser fiel ama de casa y también enseñar no solamente a sus propios hijos sino también puede tener estudios para vecinos (mujeres, niños), puede enviar tarjetas de bienvenida a los visitantes a los servicios, puede usar el teléfono (enseñar, exhortar, animar, etc.). Si la congregación envía sostenimiento a predicadores en otros lugares las hermanas pueden cooperar con la correspondencia con ellos.

IV. LA HOSPITALIDAD.
— El sentido común de la palabra “hospitalidad” significa hospedar, dar alojamiento. Esto puede incluir el proveer cama, alimentos, baño, lavar sábanas y posiblemente la ropa de los huéspedes.
— Pero Romanos 16 indica que las iglesias se reunieron en las casas. La carta no se dirige a “la iglesia” de Roma. Los hermanos que ofrecen sus casas para reuniones de la iglesia y para estudios bíblicos practican una hospitalidad de suma importancia y, desde luego, el servicio principal involucrado en tal hospitalidad es trabajo de la mujer.
— En los estudios bíblicos en casas la mujer no solamente practica una hospitalidad muy importante, sino que puede participar en la enseñanza, y tales estudios bíblicos en los hogares son medios muy efectivos para convertir gente y restaurar hermanos.
— Hechos 16:15, Lidia. “Y cuando fue bautizada, y su familia, nos rogó diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad. Y nos obligó a quedarnos”.
— Hechos 12:12, La casa de la madre de Juan Marcos, “donde muchos estaban reunidos orando”.

V. LA BENEVOLENCIA.
— Hechos 9:36-39. “Había entonces en Jope una discípula llamada Tabita, que traducido quiere decir, Dorcas. Esta abundaba en buenas obras y en limosnas que hacía. 37 Y aconteció que en aquellos días enfermó y murió. Después de lavada, la pusieron en una sala. 38 Y como Lida estaba cerca de Jope, los discípulos, oyendo que Pedro estaba allí, le enviaron dos hombres, a rogarle: No tardes en venir a nosotros. 39 Levantándose entonces Pedro, fue con ellos; y cuando llegó, le llevaron a la sala, donde le rodearon todas las viudas, llorando y mostrando las túnicas y los vestidos que Dorcas hacía cuando estaba con ellas”.
— Servir a los hermanos enfermos, hermanos avanzados en años, llevarles comida, limpiar su casa, etc.
— Ayudar a los miembros pobres, necesitados. Romanos 12:13, “Compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad”.

CONCLUSIÓN.
— Gálatas 5:13, “servíos por amor los unos a los otros”.
— Romanos 12:7, “si de servicio, en servir” con diligencia (v. 11).
— SERVICIALES. Esta es la palabra que bien describe las mujeres mencionadas y elogiadas en este estudio.
— La Palabra de Dios honra y eleva a la mujer. Es imposible exagerar la importancia del papel de la mujer en la iglesia.

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