Es razonable creer en Jesús:

Mateo 8-12:

08.31.2018

— por Terry Partain

 

Introducción

  1. Jesús comenzó su carrera en Mateo 4 con su bautismo y las tentaciones en el desierto.
  2. Introdujo sus temas y las demandas del arrepentimiento para participar en el reino de Dios en los capítulos 5-7.
  3. En Mateo 8-12, Jesús demuestra las buenas razones para creer en el Evangelio, y al mismo tiempo comenzamos a ver las razones por cuales muchos judíos rechazaron a Jesús y sus enseñanzas.
  4. Mateo 8-9 Jesús demostró su Identidad por milagros y señales.
  5. Mateo 8:5-13 Demostró su autoridad.
  6. Mateo 8:23-34 Demostró su enorme poder divino.
  7. Mateo 9:1-8 Demostró su autoridad para perdonar pecados.
  8. Mateo 9:9-13 Demostró su misericordia y compasión.
  9. Mateo 9:18-26 Demostró su poder sobre la muerte.
  10. Mateo 9:27-31 Demostró su poder sobre las tinieblas del ciego.
  11. Mateo 9:32-34 Demostró su poder sobre los espíritus inmundos.
  12. Sin embargo, muchos de los oyentes se endurecieron, llamándole “Príncipe de los demonios.” Mateo 9:34
  13. Mateo 10 Jesús demostró su poder de Rey para dar autoridad a sus apóstoles.
  14. Mateo 10:1-13 Los doce apóstoles demostraron el mismo poder y autoridad, cumpliendo la profecía de Joel 2:28-32: El Espíritu Santo fue derramado sobre ellos.
  15. Sin embargo, Mateo 10:14, los que no recibieron a los apóstoles eran indignos del reino de Dios. Serán condenados más que los de Sodoma.
  16. Cristo envió a los apóstoles como ovejas entre lobos, pero Dios es Juez y les cuidaría.
  17. La persecución implica la incredulidad y la rebeldía
  18. El Espíritu Santo hablaría por ellos.
  19. Tenían que permanecer fiel hasta el fin, a pesar de la mala fama y los insultos, v. 22-25.
  20. No debe haber temor a los que difamaban, v26.
  21. No debe haber temor a la muerte, v28.
  22. Obligados a confesar a Cristo y no negarlo, v32-33.
  23. Jesús vino no para traer paz sino una espada. Hay que perder la vida para hallarla, v34.

III. Mateo 11, El Comportamiento de los incrédulos.

  1. No escucharon a Juan el Bautista, Mateo 11:1-19
  2. Los discípulos de Juan le preguntó a Jesús desde la cárcel, si era el Cristo.
  3. Jesús les dio varias señales: los ciegos ven, los cojos caminan, los leprosos se limpian, los sordos oyen, los muertos resucitan, y los pobres reciban las buenas nuevas…
  4. Los ciegos son como los ignorantes que no saben lo que hacen, pero oyen a Jesús y entienden.
  5. Los cojos son como los que no pueden caminar en las sendas del Señor, pero Jesús les encaminan.
  6. Los leprosos son como los hombres inmundos por los pecados que cometen, pero Jesús les enseña la nueva vida. Son nacidos de nuevo.
  7. Los sordos son como los tardos de oír y tardos para comprender la justicia de Dios, pero Jesús les sana sus oídos y oyen con entendimiento.
  8. Los muertos son como todo el mundo muerto en el pecado a quienes Jesús resucita. (Juan 5:24; Romanos 6:3-4) Reciben la vida eterna.
  9. Los pobres son los humildes que siguen a Cristo y llegan a ser el reino de Dios. Mateo 5:3.
  10. Juan era el más grande de todos los hombres, sin embargo, lo rechazaron.
  11. Le rechazaron porque pensaban como los muchachos.
  12. Mateo 11:16 “Mas ¿a qué compararé esta generación? Es semejante a los muchachos que se sientan en las plazas, y dan voces a sus compañeros, 17 diciendo: Os tocamos flauta, y no bailasteis; os endechamos, y no lamentasteis. 18 Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: Demonio tiene. 19 Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Pero la sabiduría es justificada por sus hijos.”
  13. Dios juzgará severamente a las ciudades de los incrédulos que vieron las señales de Jesús y no se arrepintieron. Tres veces mencionó los “milagros que han sido hechos en vosotras.”
  14. Jesús alabó al Padre, Señor del cielo y de la tierra, “porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños.”
  15. Jesús invita a ellos, “trabajados y cargados” a venir a Él Les ofrece descanso.
  16. Mateo 11:28-30 El descanso que Jesús ofrece es otro yugo y carga. Es más fácil y ligera. Hay que aprender de Jesús para recibir aquel yugo.
  17. Mateo 12, Los incrédulos formaron una razón teológica para rechazar el mensaje y su Mensajero.
  18. Mateo 12:1-8 Jesús permitió que los apóstoles arrancaran espigas para comer en el día de reposo.
  19. Los fariseos le dijeron, “He aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el día de reposo.”
  20. Jesús les dio dos ejemplos para explicar el por qué los discípulos eran inocentes.
  21. El ejemplo de David, Mateo 12:3-4
  22. El ejemplo corriente de los sacerdotes en el templo quienes profanaban el día de reposo y eran sin culpa. Mateo 12:5-8
  23. Jesús condenó a los fariseos por condenar a los inocentes, v7. Los fariseos no sabían lo que significa Oseas 6:6, “Misericordia quiero, y no sacrificio.”
  24. Mateo 12:9-14 Jesús sanó al hombre que tenía seca una mano.
  25. Lo hizo en el día de reposo. Los de corazón malo buscaban excusa para acusarle a Jesús por profanar el día de reposo. En base a suposición mala, ignoraron la autoridad divina.
  26. Jesús les contestó por recordarles lo que ellos mismos hicieran, si una oveja de ellos cayere en un hoyo en el día de reposo, profanarían el día por rescatarla. “Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por siguiente, es lícito hacer el bien en los días de reposo.” (12:12)

— Sin embargo, cuando Jesús sanó al hombre por el poder divino, el poder de Él que hizo la Ley de Moisés, los fariseos tuvieron consejo contra Jesús para destruirle. La base de su consejo fue que el bueno que hizo Jesús en el día de reposo fue pecado.

— Así se justificaron frente a su pecado de negar al Hijo de Dios y sus consejos divinos.

  1. Mateo 12:15-21. El profeta Mateo presenta a Jesús, quien sanó a todos los que le seguían, pero calladamente sin quejarse de la incredulidad de los fariseos. Así cumplió la profecía de Isaías 42:1-4.
  2. Mateo 12:22-37 El esfuerzo de los fariseos descendió aun más abajo. Llamaron a Jesús siervo de Beelzebú, príncipe de los demonios. Según la teología de ellos, Dios no podía apoyar a Jesús porque no guardaba las tradiciones de ellos, aunque obviamente, Dios daba autoridad a Jesús para hacer milagros, señales, y prodigios que ni aun Satanás podía hacer.
  3. Mateo 9:34; 10:25 Ya habían usado esta difamación.
  4. Jesús ahora les contesta con varios argumentos.
  5. Satanás y sus demonios son un reino, y Beelzebú sería el rey. “Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá. Y si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues permanecerá su reino?”  Entonces, ¿no es muy astuto Satanás? ¿Está su reino ya destruido? Por supuesto que no.
  6. Los “hijos de los fariseos” serán los discípulos de Jesús a quienes Jesús dio autoridad sobre los demonios para echarles fuera. Mateo 10. Si Jesús tenía poder de Beelzebú, “¿por quién los echan vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.”
  7. Ahora Jesús les advierte. Mateo 12:28-32

— “Pero si yo por el Espíritu Santo echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.”

— “Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa.” Los bienes de Satanás son los pecadores quienes sirven conforme a la voluntad del maligno. Los endemoniados son los que Jesús quita de Satanás. Lo ata por limitar su poder y su éxito.

— “El que no es conmigo, contra mí es, y el que conmigo no recoge, desparrama.” Los incrédulos obraban contra Jesús, a favor del Enemigo. Participaban en desparramar a las ovejas de Dios. Jesús, el Buen Pastor, llamaba a sus ovejas para salvarles. Juan 10. Los fariseos eran ladrones y salteadores. Eran asalariados que no amaban a las ovejas de Dios.

— “la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada.” (Mateo 12:31-35) “¡Generación de víboras!” (Mateos 3:7; 23:33) Por el fruto se conoce el árbol.

— “Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.” (v36-37) Toda palabra que justifica la desobediencia es ociosa. Impide el arrepentimiento. Impide la autoridad y el señorío del Señor Jesús. Muchas doctrinas falsas en tiempos modernos hacen precisamente la misma cosa. “La fe sola,” “La gracia sola” (es decir, sin obediencia, “obras”) Toda corrupción de la Cena del Señor, la obra de la iglesia, la ofrenda, el papel de la mujer en la iglesia….

  1. “Entonces respondieron algunos de los escribas y de los fariseos… deseamos ver de ti señal.” Mateo 12:38-42
  2. Mateo 8-11 nos cuenta de señales innumerables. Solo Dios podía haber hecho tantas señales.
  3. Mateo 12:39-40. Jesús contesta, “La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás.” Tres días en el corazón de la tierra, se refiere a la muerte en la cruz y la resurrección de Jesús.
  4. Mateo 12:41. Los hombres de Nínive “se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí más que Jonás en este lugar.” Jesús fue obviamente mayor que Jonás. Jesús fue el Mesías, el Cristo, a quien los profetas señalaron por 1500 años. Las señales que Jesús hizo y el mensaje fueron mayores, sin embargo, los judíos del primer siglo no le hicieron caso. Entonces, los incrédulos judíos estaban inferiores a los asirios de Nínive, y ¡ellos eran gentiles inmundos!
  5. 12:42. La reina del Sur “se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí más que Salomón en este lugar.” La reina también fue otra gentil inmunda, sin embargo, viajó desde lejos para oír las palabras sabias del rey Salomón. Jesús era más sabio y sus palabras más preciosas que las de Salomón. Otra vez, Jesús anuncia que los judíos eran más necios y ciegos que aquella reina de la nación lejana, una nación inmunda. Eran más inmundos que los gentiles por no creer y apreciar a Jesús.
  6. El Espíritu Inmundo que sale del hombre, pero regresa. Mateo 12:43-45
  7. Cuando Jesús echó fuera espíritus inmundos, rogaban a Él que no echara al abismo, del cual no pudieran escapar y regresar. Lucas 8:26-31. El tiempo de actividad de aquellos espíritus fue limitado por Dios.
  8. Aquí, Jesús se refiere mayormente a la obra que Él hacía por sus enseñanzas, las cuales los judíos resistían. Jesús echaba fuera la influencia de Satanás para el bienestar de los judíos, pero cuando no se arrepintieron, sus casas quedaron inmundas, habitaciones que invitaban el regreso del espíritu inmundo, con la inmundicia de su vida diaria, y toda clase de tinieblas.

— Nada ha cambiado hoy. Cuando uno desprecia las leyes del Rey Jesús y el consejo que el Nuevo Testamento ofrece, la moralidad y carácter desciende a los lugares oscuros de la inmundicia. La vida cambia de mal en peor.

  1. “Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta mala generación.” La historia de los judíos, según el registro de Josefo, descendió a barbaridad, asesinato, e inmundicia hasta la guerra con los romanos que terminó el desorden y rebeldía en el año 70 después de Cristo.
  2. La familia de Cristo Jesús. Mateo 12:46-50
  3. Cuando la madre y los hermanos de Jesús quisieron hablar con Él, le dio ocasión para preguntar: ¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos?
  4. La familia de Jesús se compone de los que hacen la voluntad de Dios. Son los que aprecian y valoran las palabras del Hijo de Dios que enseñan la voluntad del Padre celestial.                       — Juan 7:5 “Porque ni aun sus hermanos creían en él.”

— Los lazos que formamos en la iglesia llegan a ser más como familia que los de la familia carnal.

— Jesús nos advierte, (Mateo 10:37) “El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí, el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí;…”

— Jehová dijo a Elí, “¿Por qué habéis hollado mis sacrificios … y has honrado a tus hijos más que a mí…?” El error de Elí fue que no amó a Jehová más que a sus hijos. Así perdió todo. (1 Samuel 2:29-36)

Conclusión – Es razonable creer en Jesús. Por lo tanto, somos responsables si no hacemos caso de sus enseñanzas y consejos. Dios nos juzgará por ignorar a su Hijo.

 

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*