Fuimos llamados con un propósito:

“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; 10vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.” 1 Pedro 2:9-10.

El pueblo de Dios que es la iglesia tiene como propósito principal seguir anunciando el evangelio. Fuimos llamados de las tinieblas a su luz admirable. Debemos de compartir las buenas nuevas.

Leamos Romanos 1:16-17: “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. 17Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.”

El poder está en el evangelio, Dios quiere salvar a todos los hombres. Cuando callamos y no predicamos su evangelio una de las razones puede ser que sentimos vergüenza. Prediquemos con mucho amor y valor y dejemos que sean los oyentes los que decidan si van a obedecer o no.

Leamos Romanos 10:13-14: “porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. 14¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?” Está más claro en estos versículos que hay una gran responsabilidad de los que ya somos cristianos y es el compartir el evangelio. La gente no va a creer si no hay quien les predique.

Evangelio de Cristo Jesús es la única esperanza de salvación para el pecador, leamos Juan 14: 6: “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí,” y Juan 8:24: “Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis.”
Recordemos que cuando Cristo venga a juzgarnos una de las cosas que va a tomar en cuenta es si la persona obedeció el evangelio o no. Leamos 2 Tesalonicenses 1:8: “en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo.”
Para que un pecador perdido pueda obedecer el evangelio primero debe escuchar el evangelio. Muchos de nuestros amigos religiosos regularmente asisten a grupos religiosos en los que escuchan las opiniones y doctrinas de los hombres, en lugar del evangelio. Ahora hagámonos esta pregunta: Si Cristo va a condenar a los que no conocieron a Dios ni obedecieron su evangelio, ¿Qué hará a los que no predican su evangelio? Veamos 1 Corintios 9:16: “Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!” Todos los cristianos deberíamos de pensar igual.

Lo único que puede producir fe en una persona es oyendo la Palabra de Dios, veamos Romanos 10:17: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”

Termino con Romanos 10:15: “Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!”

Recordemos que uno de los propósitos de nuestro llamado fue para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.

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