IDENTIFÍQUESE – ¿DE QUÉ DENOMINACIÓN ES USTED MIEMBRO?:

He recibido correspondencia de personas que desean saber de cuál denominación soy miembro y una declaración doctrinal, etc.

MENSAJES RECIBIDOS:

  1. “Desde hace un tiempo leo algunos de sus estudios, estuve buscando algo de información sobre usted pero no logro encontrar, me gustaría que me comparte algo de usted, de qué lugar es, si pastorea en alguna iglesia, convicciones doctrinales, etc.”

  2. “Hola pastor, me gustaría recibir sus escritos, y dígame de qué denominación es o con qué iglesia está. Gracias y quiera Dios bendecirle más en su ministerio.”

  3. “En realidad veo que tiene mucho material compartido en su página, y por lo que puede leer usted busca ayudar a los hermanos brindando su conocimiento y experiencia de vida. Al encontrar su sitio, hice lo que muchos, busque referencias de quién es el escritor, cuál es su creencia, cuál es la Declaración Doctrinal en la que el escritor cree, pero no encontré esta información en la web. Con mucho respeto le escribo para sugerirle que en su página tenga una entrada donde podamos saber quién es usted y en qué cree, para poder con libertad y confianza, usar su material. Como usted sabe, la mayoría que necesita de su ayuda, los que tenemos que aprender, somos también fácilmente engañados por falta de conocimiento, Si usted se presenta y su fe, dará más confianza al buscador de usar de su tiempo para leer y más confianza en estudiar el material que usted ofrece.

       Creo que un breve testimonio de su vida y una Declaración de la doctrina, en lo que usted cree, sería de mucha ayuda al buscador.”

RESPUESTA:

Con gusto contesto estos correos. Soy cristiano nada más. No soy miembro de ninguna denominación. No soy ni metodista, ni bautista, ni adventista, ni mucho menos de los testigos, mormones o pentecostales.

          Obedecí al evangelio de Cristo y el Señor me perdonó y fui añadido a la iglesia que Cristo estableció (Mateo 16:18; Hechos 2:38, 41, 47; Rom. 16:16), la iglesia que Cristo compró con su sangre (Hechos 20:28), la única iglesia de la cual la Biblia habla.

          La iglesia que Cristo estableció es su cuerpo (Efesios 1:22, 23) y el cuerpo de Cristo es uno (4:4) y no dividido en denominaciones que son de origen humano. Ya soy ciudadano del reino de Cristo (Mat. 16:18,19; Mar. 9:1; Col. 1:13; Heb. 12:28; Apoc. 1:9); Cristo es mi Rey. Por nada en cosas espirituales me haría súbdito de ningún clero humano.

          El libro de Hechos de los Apóstoles registra la obediencia de varias personas: los 3000 en el día de Pentecostés (Hechos 2), los samaritanos y el eunuco (Hechos 8:12, 35-38), Saulo de Tarso (Hechos 9:18; 22:16), Cornelio (Hechos 10:48), Lidia y el carcelero (Hechos 16:14, 15; 30-34), los corintios (Hechos18:8) y los efesios (Hechos 19:5). Todos estos oyeron el evangelio predicado, creyeron que Cristo es el Hijo de Dios (Dios el Hijo), se arrepintieron de sus pecados y fueron bautizados (sumergidos) en agua para perdón de los pecados y recibieron el don del Espíritu Santo (Hechos 2:38). Hechos 8:35-37 dice que el eunuco confesó a Cristo como el Hijo de Dios antes de ser bautizado.

          Hubo solamente cristianos en el siglo primero (Hech. 11:26; 26:28; 1 Ped. 4:16), y yo he obedecido el mismo evangelio que ellos y soy cristiano como ellos.

          No pertenezco a ninguna asociación de iglesias, ni a ninguna alianza ministerial. No me someto a ningún credo humano. No asistí a ningún seminario religioso porque no leemos de tales instituciones en las Escrituras. En cuanto a educación académica asistí a dos universidades. He predicado el evangelio de Cristo a través de 77 años en varios países latinos y ahora me dedico a escribir y repartir libros de sermones, comentarios, etc. Hasta la fecha tengo 92 sermones (videos) publicados en YouTube (y la mayoría de ellos en Facebook). Estoy enviando via e-mail estudios a casi 1,200 nombres.

          Actualmente soy miembro de una iglesia de Cristo en la ciudad de Odessa, en el estado de Texas, EE.UU. (Calles Mable y Myers). Leemos en las Escrituras de iglesias de Cristo (Rom. 16:16), pero no de ninguna denominación moderna ni antigua.

          El denominacionalismo no sirve a nuestro Señor Jesucristo sino solamente a las preferencias y predilecciones humanas. Cristo quiere la unidad (Juan 17:21) y no la división. Si todos seguimos la unidad de la cual el Espíritu Santo es el Autor (Efes. 4:3), no habrá divisiones (1 Cor. 1:10).

       Doy gracias a las personas que me han escrito pidiendo que me identifique. Con todo respeto les mando esta respuesta esperando que sea adecuada. Si hay preguntas no contestadas con confianza pueden escribir otra vez.

       Saludos y Dios les bendiga,

       Un servidor de Cristo,

        Wayne Partain

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