Jehová es mi luz y mi salvación, ¿de quién temeré?:

Un canto para los temerosos

Introducción:

  1. Uno de los problemas de la vida que más nos paralizan es el temor, tenemos miedo a lo desconocido, a las enfermedades, a una operación, a perder el trabajo, a ser rechazado, y a la muerte; el temor es real. Para muchos el miedo es una experiencia mucho muy real, que deshabilita, inutiliza su vida.
  2. El Salmo 27 es uno de consuelo para los temores más grandes de la vida, el temor de que nuestro corazón sea destrozado por el divorcio, o por la muerte de ese ser querido que ilumina nuestra existencia, y que da propósito a nuestra vida. Nos abruma el miedo no tanto a envejecernos, o ver como nuestro cuerpo se acaba, sino a quedarnos completamente solos, el miedo a una crisis mental, y a que hayas perdido tu propósito de lo que tú eres, no por nada estamos acosados, perseguidos por el temor; Job 3:23-26.
  3. El temor puede ser dominado, con la ayuda de Dios nosotros podemos ser mejores administradores, resumiendo que el que debe de cambiar es uno mismo al resolver los problemas y no siendo parte de ellos. Se trata de tomar control de la vida y abrazar el poder de Dios para superar lo que estas enfrentado, tu solo fallarás, pero con Él, con Dios lo lograras, pero es tu elección, es tu decisión.

 

I: David declara lo que el sabia; Vv. 1-6.    

  1. Notemos tres aspectos en la vida de David y su relación con Dios; V. 1.
  2. a) “Jehová es mi luz”. b) “Jehová es mi salvación, entonces ¿por qué habría de temer?”. c) “Jehová es la fortaleza mía, ¿de quién he de atemorizarme?”. A pesar de los peligros que lo rodeaban porque Saúl lo perseguía como a un animal, David expresa confianza en Dios, y se resiste a ser intimidado.
  3. David no dice que el Señor da luz, salvación y fortaleza o defensa, dice que Él es. David tenía con Dios una relación muy personal, para él Dios era su compañero y su confidente. Por eso él podía decir, ¿de quién he de atemorizarme”?
  4. ¿Alguna vez ha estado en una situación que le hace sentirse intimidado? Pero, ¿quién no lo ha estado? Pero aun así, ni el gigante Goliat intimidó a David. Y la razón por la cual no lo intimidó fue porque David sabía que esa no era su batalla, era del Señor. También escribió David diciendo; “El Señor es mi pastor, nada me faltará”, y agregó El Señores mi luz y mi salvación, entonces ¿por qué habría de temer? El Señor es mi fortaleza y me protege del peligro, entonces ¿por qué habría de temblar, atemorizarme? Sal. 118:6.  
  5. David compara a sus enemigos como a bestias salvajes, se siente abrumado y superado numéricamente; Vv. 2-3. Y aunque él se quedara y sin su familia y que le causaría dolor dijo, “Jehová me recogerá”V. 10.
  6. ¿Cómo respondió David a su situación? V. 4; “Lo único que le pido al Señor,lo que más anhelo
    es vivir en la casa del Señor todos los días de mi vida, deleitándome en la perfección del Señor
    y meditando dentro de su templo”.
    En estas palabras encontramos las raíces de la fe de David, sus batallas no fueron ganadas en los campos de batalla, sino es sus momentos íntimos con Dios. Si esto trabajó para David, ¿no podrá trabajar también para nosotros?   
  7. Notemos como nos muestra una completa confianza en Dios; V. 5; “Pues él me ocultara allí cuando vengan las dificultades; me esconderá en su santuario, me pondrá en una roca alta donde nadie me alcanzara”. Tal vez David quiso decir, cuando salga en la mañana fuera de la cueva, yo no sé quién tratara de matarme pero una cosa haré, yo voy a caminar en ese círculo donde Dios me cuida, me protege y ve por mí.
  8. En el verso 6 David describe su canto de victoria; “Entonces mantendré mi cabeza en alto, por encima de los enemigos que me rodean. En su santuario ofreceré sacrificios con gritos de alegría cantaré y alabaré al Señor”. Estas palabras nos recuerdan cuando en un juego de campeonato, uno puede ver por las expresiones quien ganó y quien no, David reconoció que la victoria era de Dios.

 

II: David expresó lo que el necesitaba; Vv. 7-13.

  1. En estos textos David baja de la cumbre del monte de alabanza, a la realidad, él se expresa como diciendo; Dios yo te necesito, yo he caminado en tu presencia en los caminos de la vida diaria. Dios había estado todo el tiempo con David, y estará siempre con nosotros también; Heb. 13:5.    
  2. En el verso 9, David suplica que Dios continúe consolándolo; No me des la espalda;no rechaces a tu siervo con enojo. Tú siempre has sido mi ayudador. No me dejes ahora; no me abandones, ¡oh Dios de mi salvación!”. Dios nos llama a buscar su rostro en nuestra conversación con él, él nos llama por su palabra, y nos da oportunidades para adorarle. Esto le insta como una razón por la cual Dios todavía debe ser su amigo. El hecho de que Él le había mostrado misericordia, que lo había tratado como a un amigo, es una razón por la que ahora debería escuchar sus oraciones y mostrarle misericordia.
  3. 2. A través de los salmos David oró con valor y confianza, abrió su corazón a Dios sin ninguna limitación. Algunas veces somos vacilantes en la oración, tan temerosos que diremos las cosas equivocadas, y tal vez no diremos nada, mostrando así una falta de confianza en Dios quizás diciendo; Señor, yo sé que tu estas allá, puedo usar tu ayuda hoy. ¿Cómo son sus oraciones? ¿Apasionadas, llenas de entusiasmo? David declaró su corazón sin vacilar, y usted, ¿cómo ora a Dios? 1 Sam. 1:10-11, 15-17; Heb. 4:16.

 

  1. “Enséñame o Jehová tu camino” – V. 11. La vida está llena de altas y bajas, de montañas y valles, David ora que Dios lo guie por “sendas de rectitud” para que fuera a perder su camino.
  2. “Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes” – 13. David dice que él no pudiera enfrentar un día sin Dios, ¿ha tenido usted días así? Creo que Dios quiere que tengamos días así, para que aprendamos a depender en Él, y a esperar en Él.
  3. Si nuestra fe nos sirve para algo, nos debe servir para todo, cuando los días son difíciles y las noches largas, es nuestra fe en Dios la que nos mueve a seguir adelante, llenando cada día con una nueva esperanza. Por otro lado, si no tenemos fe, no tenemos esperanza y nunca seremos victoriosos, seremos unas víctimas de la vida. Hasta que no reconozcamos que no somos pasajeros en nuestra vida, hasta que no tomemos ninguna responsabilidad por lo que está pasando, vamos a buscar excusas en lugar de soluciones y las soluciones comienzan con una fe activa en Dios; Santiago 2:14-22. Recuerde este Salmo 27 cuando pase por tiempos difíciles, es el momento que tome decisiones.

 

Conclusión:

  1. Sigamos el ejemplo de David, y aprendamos a esperar en Dios como él lo hizo; Espera con paciencia al Señor;
    sé valiente y esforzado; sí, espera al Señorcon paciencia” V. 14.
    Esta es la parte más difícil porque habrá tiempos en que Dios nos llamará a que seamos activos, a que seamos pacientes y esperemos. David había orado para que Dios le enseñara su camino; V. 11. El camino de Dios requiere paciencia; “El hace las cosas hermosas en su tiempo, no en el tiempo mío, ni en el suyo.
  2. La espera no indica inactividad, pero si indica tiempo para preparación. Como cristianos esperamos, oramos y adoramos para poder tener la fe en una roca, en un lugar alto; V. 5. ¿Cómo está usted manejando el temor? ¿Acaso el temor lo está manejando a usted? No mire el Salmo 27 como un salmo que solo concierne a David pero a nosotros no, pensemos en nuestros temores y en nuestra persecuciones, hagamos de este salmo uno para nosotros también y pongamos nuestros temores en las manos de Dios, pero esperemos así como David; Salmo 31:24.

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