Introducción:
1. El matrimonio es la
institución más antigua del mundo, fue revelada, establecida y regulada
por Dios. Por esta razón el matrimonio debe de ser tenido por el hombre
como algo santo, sagrado y honorable. Es sagrado porque Dios lo estableció,
puso reglas y deberes de acuerdo a su sabiduría, su voluntad y su
propósito. El matrimonio es la relación establecida por los votos
públicamente declarados por un hombre y una mujer, en los cuales
mutuamente aceptan unir sus vidas, sus fortunas y donde sin ninguna
reserva se van a unir en una sola carne. Dijo Cristo en Mateo 19:6; "Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios
juntó, no lo separe el hombre."
2. Dios creó en el
principio un hombre, una mujer, para ser una sola carne para toda la vida.
Es una unión aprobada, y aceptada por Dios. Dice Génesis 2:24; "Por
tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y
serán una sola carne."
A. ¿Cómo lo podemos conservar intacto a través de los años?
1. Primeramente, el esposo y
la esposa no deben de dar lugar en su vida al egoísmo. Esta palabra
significa el amor inmoderado de sí mismo, que hace pensar solo en el
interés personal. También dice el diccionario que es una imperfección del
corazón y de la inteligencia.
a. Dijo el apóstol Pablo
en1 a los Corintios 13:5; "No busca lo
suyo."
b. Dice también en
Filipenses 2:4; "No mirando cada uno por
lo suyo propio......."
2. El esposo y a la esposa
deben de mantener abierta la comunicación. Sí nosotros en verdad amamos a
Dios, vamos a mantener abierta la comunicación con Él. Sí en verdad
nosotros amamos a nuestra esposa, vamos tener siempre con ella toda la
comunicación posible. Pero sí nosotros nos negamos a compartir con ella
nuestro corazón, nuestra mente, con esta actitud la estamos rechazando y
como esposos estamos creando un problema en nuestro matrimonio.
a. Debemos de reconocer
las virtudes de nuestra esposa, dice Proverbios 31:10-12; "Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima
sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. El corazón de su
marido está en ella confiado, Y no carecerá de ganancias. Le da ella bien
y no mal Todos los días de su vida." También dice en Proverbios 5:18; "Sea
bendito tu manantial, Y alégrate con la mujer de tu juventud."
c. Dice también en 1 Pedro
3:7; "Vosotros, maridos, igualmente,
vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil,
y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones
no tengan estorbo."
3. La satisfacción conyugal es
indispensable, y los esposos nunca deben de defraudarse. Eso pasa cuando
uno u otro se niegan, no cumplen con el acto conyugal con su esposo y
esposa.
a. Dijo Pablo en 1
Corintios 7:3-5; "El marido cumpla con
la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido. La mujer no
tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el
marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. No os neguéis el
uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para
ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que
no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia." Juntarse en uno es la manera más intima en que la pareja se llegan a
conocer, pero debe ser de una manera donde los dos busque su completa
satisfacción.
b. Cuando todos los esposos
aceptemos esta gran verdad, entonces habrá menos maridos egoístas, maridos
que en el acto conyugal buscan su propia satisfacción y no la de su esposa.
Dijo Salomón en Proverbios 5:18-19; "Sea
bendito tu manantial, Y alégrate con la mujer de tu juventud, Como cierva
amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, Y en
su amor recréate siempre."
4. Debemos de tener una grande
estimación entre uno y otro. Esta palabra significa aprecio y valor,
recordemos que el o ella, fue lo que nosotros escogimos. Ahora debemos
apreciar lo que ella hace por nosotros y por nuestros hijos.
a. Dice Salomón en
Proverbios 31:10, 28; "Mujer virtuosa, ¿quién
la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras
preciosas." "Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; Y su marido
también la alaba."
b. Vivir con ellas
sabiamente, enseñándole el respeto y la apreciación que le tenemos, dice
en 1 de Pedro 3:7; "Vosotros, maridos,
igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso
más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que
vuestras oraciones no tengan estorbo."
5. No tener ojos codiciosos, o
una conducta que llevará a la inmoralidad. Nunca miremos ni pensemos en
nadie, de la manera que lo hacemos con nuestra pareja.
a. Dijo Cristo en Mateo
5:27-28; "Oísteis que fue dicho
no....... Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para
codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón."
b. Demos a cada uno el
respeto que uno y otro merece por ser nuestra pareja. Dice en 1 de
Tesalonicenses 4:4-5; "Que cada uno de
vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; no en pasión de
concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios."
Pedro habló de la importancia de la conducta de la mujer “casta, pura y respetuosa”. (1 Ped. 3:2).
6. Finalmente, otra cosa que
también es importante es que el esposo y la esposa pongamos nuestra
confianza en Dios y en su palabra.
a. Dice Salmos 119:105; "Lámpara es a mis pies tu palabra, Y
lumbrera a mi camino."
b. Dejemos que la palabra de Dios sea nuestra guía
en nuestro matrimonio, no tratemos de hacerlo confiando más en nosotros
por que vamos a cometer errores. Dice Jeremías 10:23; "Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su
camino, ni del hombre que.... pasos."
Conclusión:
1. No encuentro suficientes
palabras para describir la belleza del matrimonio, meditemos en lo que
dijo Salomón en Proverbios 18:22; "El
que halla esposa halla el bien, Y alcanza la benevolencia de Jehová." También dice Eclesiastés 9:9; "Goza de la vida con la mujer que amas, todos
los días de la vida de tu vanidad que te son dados debajo del sol, todos
los días de tu vanidad.............." Sí nosotros hacemos estas cosas, nuestro matrimonio será para toda la vida,
así como Dios quiere.
Este sermon pertenece a: JUAN A. SALAZAR.
Puede escribirme: jasv49@sbcglobal.net