LA CRISIS DEL EVANGELIO: PEDRO

Marcos 14:66-72

 

“Estando Pedro abajo, en el patio, vino una de las criadas del sumo sacerdote;  y cuando vio a Pedro que se calentaba, mirándole, dijo: Tú también estabas con Jesús el nazareno.   Mas él negó, diciendo: No le conozco, ni sé lo que dices. Y salió a la entrada; y cantó el gallo.   Y la criada, viéndole otra vez, comenzó a decir a los que estaban allí: Este es de ellos.  Pero él negó otra vez. Y poco después, los que estaban allí dijeron otra vez a Pedro: Verdaderamente tú eres de ellos; porque eres galileo, y tu manera de hablar es semejante a la de ellos.  Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco a este hombre de quien habláis.  Y el gallo cantó la segunda vez. Entonces Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces. Y pensando en esto, lloraba.”

La pregunta que hizo Pilato en Marcos 15:12: “Respondiendo Pilato, les dijo otra vez: ¿Qué, pues, queréis que haga del que llamáis Rey de los judíos?”. Ahora le toca a Pedro responder que hará con Jesús.

Dice el verso que seguía de lejos a Jesús, aquí empezó su caída. Y luego decidió calentarse con los enemigos de Jesús, él estaba en peligro, Como Dice el Apóstol Pablo a los Corintios en 1 Corintios 15:33: “No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.”, dice la versión Biblia de las Américas: “Las malas compañias”. Pedro negó 3 veces a su Maestro y cuando se dio cuenta ya era demasiado tarde. Dice el verso que Pedro  lloro, esto significa que Pedro estaba arrepentido.

Antes que pasara el Señor se lo había advertido en Marcos 14:29-31: “Entonces Pedro le dijo: Aunque todos se escandalicen, yo no.  Y le dijo Jesús: De cierto te digo que tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces.  Mas él con mayor insistencia decía: Si me fuere necesario morir contigo, no te negaré. También todos decían lo mismo.”, Por eso el Apóstol Pablo nos aconseja en 1 Corintios 10:12: “Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.” No es buena demasiada confianza en nosotros mismos.

Entonces, ¿Qué hizo Pedro con su maestro? Lo negó tres veces. Y ahora podemos preguntarnos, ¿Por que?, y podemos hacer una suma de todas sus fallas:

Primero por no orar en el Getsemaní, en vez de orar se puso a dormir.

Segundo, el huyo y abandono a su Maestro.

Tercero se fue a ver el juicio y seguía a Jesús de lejos, dice Marcos 14:54: “Y Pedro le siguió de lejos hasta dentro del patio del sumo sacerdote; y estaba sentado con los alguaciles, calentándose al fuego.”

Cuarto se calentaba con los enemigos de Jesús.

Quinto el negó a su maestro tres veces.

Si nosotros los cristianos hacemos lo mismo que hizo Pedro tendremos los mismos resultados.

Y que de usted amigo: ¿Se avergüenza de Cristo y su palabra?, ¿Cree que puede dejar el pecado sin la ayuda de Cristo?, o ¿Estará dispuesto a obedecer el evangelio y ser un fiel seguidor de Cristo?.

Gracias por su amable lectura, atentamente su hermano y amigo: JAIME VASQUEZ.

 

 

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