LA NECESIDAD DEL ENTENDIMIENTO APROPIADO:

 Por: Lordy Salunga.

Al enfatizarse en los principios básicos de la Biblia, el hermano Salunga nos ayuda con el mandato “Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.” (Efesios 5:17).

Dios ha planeado y ejecutado Su plan para salvar al hombre del pecado. Ha revelado esto a través de la Biblia. Para que nosotros accedamos a la gracia que Dios nos ha dado, necesitamos entender la Biblia para ser capaces de comprender Su voluntad. Debemos gastar tiempo y esfuerzo para ser capaces de manejar el mundo de la verdad correctamente. No es automático el entender el deseo de Dios. Este deseo de entender la Biblia se llama hermenéutica. Estudiemos algunos principios básicos.

 

Distinguir entre las eras.

Primero, entendamos que ya no estamos bajo la Ley de Moisés, sino bajo la Ley de Cristo. Muchos errores se han levantado en fallar al reconocer este hecho: diezmo, instrumentos musicales, guardar el sábado, para nombrar algunos. La Ley de Moisés ha sido quitada, fue crucificada en la cruz (Efe 2:14-15; Col 2:14). Al escribirle a los Corintios, Pablo hablo de estar bajo la Ley de Moisés (1 Cor 9:21). Solo Cristo tiene la autoridad en el reino espiritual (Mat 28:18), y Él es la cabeza de todas las cosas en la iglesia (Efe 1:22-23). El que busca ser justificado por la Ley de Moisés esta fuera de Cristo y Su gracia (Gal 5:14).

Entendiendo el concepto.

Necesitamos apreciar el contexto apropiadamente. Contexto significa simplemente “con el texto”. Entendemos específicamente los pasajes de las Escrituras al considerar el texto donde es encontrado. Muchos pasajes difíciles solo pueden ser entendidos apropiadamente en el contexto en que es considerado. 1 Corintios 15:29 es un problema para muchos. ¿Cómo entendemos este pasaje? Por su contexto. En el verso 12, Pablo dice que había hermanos en Corinto que enseñaban que no había resurrección. Considerando 1 Corintios 15:29 con este punto, se vuelve claro. Si no hay resurrección, ¿Por qué ser bautizados si nos mantendremos muertos? Es inútil ser bautizados si no hay resurrección de muertos.

Los hermanos inconstitucionales enseñan que la iglesia local necesita ayudar no solo a los santos necesitados sino también a los no-santos. Usan muchos pasajes de las Escrituras en un intento por probar su enseñanza, tales como Gálatas 6:10 y Santiago 1:26-17. Pero con una cuidadosa lectura a estos versos nos damos cuenta que no enseñan la obligación de la iglesia con la benevolencia, sino que se enfoca en la obligación del individuo. En los seis capítulos de Gálatas, Pablo uso términos que se refieren a los individuos más que a la iglesia local (alguno, cada uno, así mismo, vosotros). La misma verdad es el contexto de Santiago 1:26-27. Santiago uso palabras que hablan del individuo (alguno, cada uno, así mismo,). Estos pasajes apuntan a la obligación de los individuos más que a la iglesia local.

Una vista completa.

Para entender correctamente la verdad en varios temas en la Escritura, necesitamos una vista completa. En otras palabras, debemos reunir todos (o al menos la mayoría) de los versos que hablen de un mismo asunto para llegar a la correcta conclusión. Una vista parcial es siempre peligrosa, pero al considerar todo lo que fue dicho en el tema, podemos llegar al correcto entendimiento.

Por ejemplo, la verdad sobre la salvación no puede ser leída en un solo verso en la Escritura. Hay versículos de la necesidad de la fe (Juan 3:16; Heb 11:6), la importancia del arrepentimiento (Luc 13:3: Hech 2:38),  la esencialidad de confesar la fe en Cristo (Hech 8:37; Rom 10:9-10) y la indispensabilidad del bautismo (Marc 16:16; Hech 2:38; 1 Ped 3:21). Combinándolos todos, concluimos que lo que uno necesita es creer, arrepentirse, confesar y ser bautizado para ser salvo. Examinando todos los ejemplos de conversión en el libro de los Hechos nos guía a la misma conclusión.

Entendiendo el lenguaje literal y figurativo.

Debemos distinguir entre pasajes que son literales y aquellos que son figurativos. Cuando decimos literal, simplemente significa tomar palabras en su sentido usual o básico. Cuando hablamos de lenguaje figurativo, nos referimos a la práctica común de usar figuras para ser más efectivos, persuasivos e impactantes. Muchos tipos de figuras son usados en la Biblia como la similitud, metáfora, alegoría, paralelos, personificación, ironía, etc. Por la falta de espacio no puedo dar más detalles, pero es suficiente decir que muchos errores son causados al fallar en distinguir el lenguaje literal del figurativo.

 Los hermanos de una sola copa, por ejemplo, malentienden la figura de la copa al referirse al contenedor. La verdad, la copa se refiere al contenido en lugar del contenedor. Cuando decimos “dame otra taza de café” ¿Le damos otra taza o rellenamos la que ya tiene?

Algunos hermanos han estado argumentando de si la iglesia es la novia o la esposa de Cristo. Este lenguaje no demanda literalmente  (o exclusivamente) a uno sobre otro, sino meramente apunta varias facetas en la relación que Cristo comparte con la iglesia. Cuando la iglesia es descrita como novia, enfatiza la necesidad de ser casta y pura. Cuando es descrita como esposa de Cristo, nos recuerda que, justo como una esposa debe obedecer a su esposo, la iglesia también debe sujetarse a Cristo.

 

La ley de la armonía.

Toda la palabra de Dios es verdad (Sal 119:160; Juan 17:17). La verdad nunca va a contradecirse ella misma, así que las palabras de Dios siempre armonizaran unas con otras. Cuando los calvinistas enseñan que un hombre es salvo por la fe sola, sabemos que está equivocado, porque contradice Santiago 2:24,  Hebreos 5:9 y la enseñanza en Hebreos 11. La fe que es aceptable es la fe obediente.

Temor y Reverencia al Señor.

Al antiguo salmista dijo: “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos; Su loor permanece para siempre.” (Sal 111:10). Cuando respetamos a alguien, nos interesamos en lo que tiene que decir. Cuando tenemos un temor reverencial al Señor, tenemos la misma actitud. La reverencia se vuelve un ímpetu por poner nuestro mejor esfuerzo para entender Su voluntad. Nos dará un hambre y sed por Su palabra (Mat 5:6). Así como el salmista noto, aquellos que practican Sus mandamientos tienen un buen entendimiento de Su voluntad.

 

Conclusión.

Muchas de las denominaciones, e incluso algunos entre nuestros propios hermanos, han causado mucha confusión y error por su fallo al entender la voluntad del Señor correctamente. Cuando fallamos en conocer la palabra de Dios, dejamos que el error se salga con la suya. Cuando estudiamos diligentemente la palabra de Dios, estaremos mejor armados para luchar contra las maquinaciones del diablo.

Al tener un apropiado entendimiento de las Escrituras, estaremos mejor equipados, como maestros de la verdad, para ayudar a nuestros hermanos en el trabajo y servicio del Señor. ¿No resultara que el Cristiano sea más capaz de vivir una vida piadosa? ¿No resultara que las iglesias se fortalezcan? Por lo tanto, estudiemos para mostrarnos a nosotros mismos aprobados por Dios. Debemos también recordar la condenación que se le hizo al antiguo Israel: “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento.” (Oseas 4:6).

Traducido por: Eula Vasquez.

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