LA OFRENDA:

Es Mandamiento. 1 Corintios 16:1,2 «En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas».

I. Lo primero que aprendemos de este mandamiento es uno de los usos de la colecta: Dice para LOS SANTOS.
A. Este término excluye a los no santos. Veamos otros versos donde nos dicen: ¿que SANTOS?: Romanos 15:25-26: “Mas ahora voy a Jerusalén para ministrar a los santos. Porque Macedonia y Acaya tuvieron a bien hacer una ofrenda para los pobres que hay entre los santos que están en Jerusalén.”
B. Otro textos enseñan lo mismo: Veamos 2 Corintios 8:4: “pidiéndonos con muchos ruegos que les concediésemos el privilegio de participar en este servicio para los santos.”
C. Veamos también 2 Corintios 9:1,12: “Cuanto a la ministración para los santos, es por demás que yo os escriba;” “Porque la ministración de este servicio no solamente suple lo que a los santos falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Dios;”

II. Lo segundo que aprendemos de este mandamiento: Es el día que los hermanos en Corinto son mandados a ofrendar: Dice CADA PRIMER DIA DE LA SEMANA:
A. Nadie puede negar que el Espíritu Santo dispuso este día para juntar la colecta.
B. Es el día en que nuestro Señor Jesús resucito según Mateo 28:1-9; y es el día en que el Espíritu Santo fue derramado sobre los apóstoles y en este día se estableció la iglesia en Hechos 2.
C. Es el día en que los hermanos se reunían para partir el pan; veamos Hechos 20:7: “El primer día de la
semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de salir al día siguiente; y alargó el discurso hasta la medianoche.” Es bueno notar que el apóstol Pablo tuvo que esperar en Troas 7 días hasta que llego este día.

III. Lo tercero que aprendemos de este mandamiento: Es la condición para dar la colecta: Dice: SEGÚN HAYA PROPSERADO:
A. No dice según le halla sobrado.
B. La ofrenda no es lo último que vamos a apartar debe ser lo primero.
C. Veamos 2 Corintios 8:11: “Ahora, pues, llevad también a cabo el hacerlo, para que como estuvisteis prontos a querer, así también lo estéis en cumplir conforme a lo que tengáis.”

IV. Lo cuarto que aprendemos de este mandamiento: Es que VAMOS A DAR COMO LO PROPONGAMOS EN NUESTRO CORAZON:
A. Veamos 2 Corintios 9:7: “Cada uno dé como propuso en su corazón: no
con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.”
B. Dios nos dejó a nuestro libre albedrío cuanto dar. Este verso bota cualquier cuota que alguien quiera imponer, este verso prohíbe el diezmo.
C. Lo que demos debe ser con amor y con alegría.

CONCLUSION: Que todos podamos ver este mandamiento como vemos los otros mandamientos de la adoración. Oramos con fe. Cantamos con alegría. Meditamos en el Sacrifico de Cristo y nos edificamos con la palabra de nuestro Dios y todo lo hacemos de buenas ganas.

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