Las bodas de Caná

“Al tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús. 2Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos. 3Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino. 4Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora. 5Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que os dijere. 6Y estaban allí seis tinajas de piedra para agua, conforme al rito de la purificación de los judíos, en cada una de las cuales cabían dos o tres cántaros. 7Jesús les dijo: Llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba. 8Entonces les dijo: Sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron. 9Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo, 10y le dijo: Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; mas tú has reservado el buen vino hasta ahora. 11Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.” Juan 2:1-11.

Juan fue el último libro en escribirse de los milagros y las enseñanzas del Señor. El Espíritu Santo atraves de Juan escogió siete milagros que no fueron mencionados Ni en Mateo, ni Marcos Ni Lucas. Nuestro Maestro era sociable porque le invitaron a esta boda y el asistió con sus discípulos. María su madre está ayudando con todas las actividades de atender a los invitados y por esa razón ella se da cuenta que se les acabo el vino.

Ella viene a su hijo Jesús y le dice que se les acabo el vino. Él le responde: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora. El inicio de hacer milagro estaba en las manos de su Padre Celestial. Pero su madre no encontró en la respuesta de su hijo enojo ni desinterés. Porque ella le dice a los siervos: Haced todo lo que os dijere. Ella estaba segura que EL haría algo. Si todo el mundo hiciera lo que María expreso a los siervos se acabaría el sectarismo. La misma forma que Jesús uso aquí lo volvió a usar estando en la cruz cuando recomendó a Juan que cuidara a su madre. Leamos Juan 19:26-27: “Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo. 27Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.”

El Señor ordena que llenen con agua seis Tinajas que estaban ahí. Luego les ordena que saquen y se lo lleven al Maestre sala, este al probarlo dijo que era buen vino, eso significa que era dulce sin ninguna fermentación.

La cosecha de frutas se realiza a los 2 a 3 años de edad, dependiendo de la variedad. Las uvas maduran entre agosto a octubre, sin embargo, esto depende de la variedad y el clima del lugar.

La mejor manera de saber si las uvas están listas para su cosecha es probarlas. En caso de tener un sabor dulce y agradable, es tiempo de empezar la cosecha. Caso contrario, puedes dejarla crecer por unos días para volver a probar. Algunos eligen observar la maduración de las uvas contando de 1 a 3 semanas después del cambio de color de la baya, dependiendo de la variedad y el clima. Sin embargo, en el cultivo de uva el sabor lo es todo, si te gusta su sabor significa que es tiempo de cosecha.

Un proceso de 2 a 3 años el Señor lo hizo en segundos. Veamos pues el poder que Jesús demostró en este primer milagro para demostrar su gloria. Pongamos siempre nuestra fe y confianza en nuestro Señor Jesucristo. Sus discípulos vieron este milagro y creyeron en EL.