LAS PROMESAS DE DIOS:

(2 Pedro 3:10)

“Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.”
Al ver los cielos abiertos, la abierta expansión como es llamada en Génesis 1:20, ¿qué tanto conocemos de ellos? ¡Quizás muy poco! Aquí vamos a concentrarnos en lo conocido:

(I) La Tierra. El sábado 16 de Julio de 1994, uno de los planetas, Júpiter, fue impactado por una serie de meteoros, uno de ellos, dejó un diámetro del tamaño de la tierra. Dice él que estaba dando la noticia, si ese choque hubiese sido contra la tierra… Era algo sucediendo muy lejos de nosotros. Cuando veamos que muchas cosas tristes están pasando, pensemos, este mundo no es eterno.

(A) El mismo Señor habla de cosas que sucederán, «Los cielos serán destruidos por fuego y los elementos se fundirán con intenso calor y la tierra y las obras que en ella hay, serán quemadas.» (2 Pedro 3:12).

Lo que veo es la tierra envuelta en llamas. Algo triste va a suceder al planeta. Algunos afirman los cielos y la tierra serán para siempre. Científicamente el planeta está deteriorándose, la materia está decayendo, el mundo comenzó un día y un día habrá de terminar. Todo lo que es materia va a un fin (Hebreos 12:25-27: “Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos. La voz del cual conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo. Y esta frase: Aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles”. ). Isaías dice, «la tierra se envejecerá como ropa de vestir, y de la misma manera perecerán sus moradores.» (Isaías 51:6).

(B) ¿Qué es la actitud de la gente? burla (2 Pedro 3:3-9: “sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación. Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste, por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua; pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos. Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.” ). Dice Pedro, «cielos nuevos y tierra nueva.» Es nuestra herencia (1 Pedro 1:4: “para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros,”) y nuestra esperanza (Col. 1:4,5: “habiendo oído de vuestra fe en Cristo Jesús, y del amor que tenéis a todos los santos, a causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la cual ya habéis oído por la palabra verdadera del evangelio,” ).

(II) Mientras llega el cumplimiento de estas cosas, ¿qué vamos a hacer los cristianos? 2 Pedro 3:14 nos dice…

(A) Ser diligentes. Debemos ser diligentes a fin de asegurar las promesas de Dios.

(B) Ser hallados sin mancha. Los cristianos debemos estar sin ninguna mancha para cuando el Señor venga. Cuando el Señor nos llamó, nos lavó, apartó y santificó. Somos santos y debemos mantenernos así. El viene por un pueblo santo (Efesios 5:25: “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,”).

(C) Ser irreprensibles, sin defectos (Filipenses 2:13-15: “porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.
14 Haced todo sin murmuraciones y contiendas,
15 para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo;”).

(D) Ser hallados en Paz.

¿Cuántos de los oyentes quisieran estar en un lugar mejor? ¡Jesús lo promete!

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*