LOS SAMARITANOS OYEN EL EVANGELIO:

HECHOS 8:4-13.

Deseo que veamos algunos casos de conversión con dos propósitos:
1- Que los amigos escuchen por este medio y aprendan más del evangelio.
2- Que los que ya somos cristianos lo escuchemos y podamos compartir este mensaje.

Hechos 8:4: “Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio”. Los que fueron esparcidos iban anunciando el evangelio. Podríamos pensar que los que fueron esparcidos iban por todas partes esparciendo el evangelio de Cristo.

Hechos 8:5: “Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo.” El eje del evangelio es Cristo. Donde vallamos debemos de siempre predicar a Cristo. Así cuando las gentes se convierten, pues se están convirtiendo a EL y no ha hombres.
Hechos 8:6: “Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía.” Que gran audiencia, notemos las palabras: Unánime: No había murmullo, no había distracciones. Luego dice: la gente escuchaba atentamente: Había un gran deseo por oír, por aprender. Además de oír el evangelio también hay señales hechas por Felipe.
Hechos 8:7: “Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían estos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados;” Según este verso Felipe tenia dos dones: Uno era expulsar demonios y el otro de sanidad. No olvidemos que las señales se hacían para confirmar la palabra.
Hechos 8:8: “así que había gran gozo en aquella ciudad.” La gente estaba muy gozosa al oír la palabra y entenderla y al ver a muchos enfermos sanados.
Hechos 8:9: “Pero había un hombre llamado Simón, que antes ejercía la magia en aquella ciudad, y había engañado a la gente de Samaria, haciéndose pasar por algún grande.” A esta ciudad primero había llegado un mago mentiroso. Se presentaba como alguien grande.
Hechos 8:10: “A este oían atentamente todos, desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: Este es el gran poder de Dios.” A todos los tenia engañados y hasta le daban la fama que era en persona el gran poder de Dios.
Hechos 8:11: “Y le estaban atentos, porque con sus artes mágicas les había engañado mucho tiempo.” Ese es el propósito de los magos que la gente crea en sus trucos. Ya engañados los podía manipular.
Hechos 8:12: “Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.” El evangelio les quito la venda y ahora entienden la verdad y la obedecen siendo bautizados. No olvidemos que los que deciden obedecer son hombres y mujeres que están conscientes de sus pecados y que desean el perdón de los mismo. Nunca la biblia habla de bautismo de infantes.
Hechos 8:13: “También creyó Simón mismo, y habiéndose bautizado, estaba siempre con Felipe; y viendo las señales y grandes milagros que se hacían, estaba atónito.” El evangelio de Cristo es tan poderoso que no solo convirtió a los Samaritanos que estaban engañados también convirtió al engañador.

Que podamos tener presente siempre estos casos de Conversión para mantener siempre el buen ánimo y el buen deseo para seguir predicando a Cristo.

Por: Jaime Vasquez.
Managua, Las viudas.

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