Mi Ayuda Y Mi Libertador Eres Tú

Salmo 40:1-5, 16-17

Dios está siempre al pendiente de sus hijos.

El guarda nuestros corazones y mentes. Fil. 4:6-7

Nos guarda de mal. 2 Tes. 3:3; Judas 24-25

¿Cómo? Al limitar el poder del diablo. 1 Cor. 10:13

Por esa razón debemos ser siempre fieles. 1 Ped. 1:5.

Dios permite que sus fieles pasen por algunas aflicciones.

Los amigos de Job pensaban que Dios solo permite aflicción a los pecadores. Job 42:7

Pablo pasó por mucha aflicción. 2 Cor. 11:23-27

Aun en aflicciones Dios nos guardara. Juan 17:11; Prov. 1:33; 12:21

¿Cómo? Al no apartarse de nosotros. Salmo 41:9-10; 1 Ped. 3:13-14.

Dios puede traer bien de la aflicción. Rom. 8:28

Nada nos podrá separar del amor de Dios. Rom. 8:31-37

Recordemos la actitud de José. Gén. 50:20

Cualquier aflicción es solo temporal. 2 Cor. 4:16-18

Al final de toda aflicción hay bendición. Stg. 1:2-4

Aflicciones producen esperanza. Rom. 5:3-5.

Por: Guillermo Álvarez.
Hillsboro; Ohio.