Cuando David se dispuso a llevar el arca a
Jerusalén, la puso en un carro nuevo. Desde el punto de vista humano, no hay
nada malo en eso, pues un carro nuevo para el arca de Dios seria lo más
indicado. ¿Acaso no merece Dios lo mejor?, Nos preguntamos entonces, ¿Porque
hirió Dios de muerte a Uza?, ¿No estaba el evitando que al tropezar los bueyes
se fuera a caer?, (ver.6-7).
La presunción de David y Uza:
A vista nuestra parece injusto que Dios dejara
que Uza muriera solamente por tocar el arca, pero tenemos que recordar que Dios
había estipulado y dado mandamientos acerca de como se llevaría el arca del
pacto. Especifico en (Num. 3:30-31y 4:15-19) que fuese llevada por los
hijos de Coat de la tribu de Leví, cargada en los hombros.
Dos violaciones de
principios divinos ocurrieron aquí:
1-Montar el arca en un carro.
2- Uza no tenía autoridad para tocar el arca.
El hombre no conforme con el plan divino quiere
actuar en formas que Dios no ha ordenado. David paso por alto lo especificado
por Dios y adopto el método de los filisteos, (1Sam. 6:7) A David le
pareció que el como hacer las cosas no hacia diferencia siempre y cuando se
lograra el objetivo.
La presunción en el mundo
sectario:
Hoy se quiere hacer lo mismo y es por eso que
hay muchos carros nuevos en el panorama religioso. Después del primer siglo, la
iglesia cayó en apostasía. ¿Por que? Porque los hombres abandonaron el orden
establecido por Dios. Como resultado tenemos hoy miles de grupos y sectas
religiosas, credos y diferentes métodos de adoración y aun otras cosas más que
Dios no ha autorizado. Bien dijo Jesús de su pueblo Israel "en vano me honran"
(Mat. 15:9) Dios quiere que le adoremos en espíritu y en verdad, (Juan
4:24) como esta especificado, (Efe. 5:19-Col. 3:16).
Muchos creen que el "como" no importa siempre y
cuando sea con sinceridad. Según ellos, los carros nuevos están bien siempre
que la intención sea buena. Pero Dios dice en (Isaías 55:8-9) Mis
pensamientos no son vuestros pensamientos.
La presunción entre
hermanos:
Vemos también hoy como hermanos y
congregaciones han metido carros nuevos en las iglesias. No contentos con el
plan divino, han copiado los métodos sectarios abogando que las iglesias
entreguen parte de sus fondos a asilos, escuelas, orfanatos y otras
instituciones de origen humano. También se han metido en el evangelio social
construyendo salones de recreo, canchas de deporte y gimnasios. Hermanos que
quieren controlar a otros, abogan que algunas iglesias recojan fondos de otras
para administrarlos y así llevar a cabo planes y proyectos de humana sabiduría.
Así las privan de su autonomía. En otras palabras, quieren poner el plan de
Dios en un carro nuevo. Pero sabemos que los métodos y organizaciones de los
hombres siempre representan apostasía porque no se conforman a la voluntad de
Dios. Por eso tenemos que estar vigilantes, pues la apostasía no se detiene, ni
vuelve atrás. Recordemos a personas como David, Uza, Nadab y Abiú. Todos son
ejemplos que no debemos ignorar para nuestra enseñanza, (Rom.15:4) El
plan divino es suficiente y no necesita mejoras ni ayuda de los hombres. ¡Dios
no quiere ni necesita carros nuevos!.
Miguel Rosario