“NO SEÁIS NIÑOS”:

1 CORINTIOS 14:20 –

— “Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar, sino sed niños en la malicia, pero maduros en el modo de pensar”.
— Es obvio que algunos de los corintios se portaban como niños con respecto a los dones espirituales y mayormente las lenguas.

I. ESTA EXHORTACIÓN ESTÁ RELACIONADA CON LOS DONES ESPIRITUALES Y MAYORMENTE CON EL DON DE LENGUAS.
— 1 Corintios 13:11, “Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño”. Pablo dice esto explicando que los dones espirituales pertenecieron al tiempo de la infancia de la iglesia antes de tener el Nuevo Testamento completo.
— Obviamente algunos corintios estaban fascinados por el don de lenguas. Aunque las llamadas “lenguas” de iglesias carismáticas no son lenguas (idiomas), el propósito de ellas es igual al propósito de los corintios que usaban las lenguas (idiomas) sin interpretación. Ese propósito obviamente no es para edificar sino para divertir.
— Pablo enfatiza la necesidad de la interpretación para edificar.
— De otro modo el uso de lenguas era simplemente para divertirse. Niños quieren jugar y divertirse.
— De la misma manera millones de religiosos son fascinados por la música instrumental. Dios quiere cantos congregacionales (Efesios 5:19; Colosenses 3:16). Con estos honramos a Dios y nos enseñamos y exhortamos los unos a los otros como servicio espiritual para maduros.
— Pero los niños prefieren sus instrumentos musicales, sus coros, el teatro y drama y toda clase de actividad mundana para atraer a más gente a los servicios.

II. LOS QUE ESTABLECEN PARTIDOS SON NIÑOS.
— 1 Corintios 1:12, 13, “Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo. 13 ¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo?”
— 1 Corintios 3:1-4, “De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. 2 Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, 3 porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres? 4 Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales?”
— Tales miembros simplemente quieren divertirse como niños.

III. LOS QUE SON LLEVADOS POR DOCTRINAS FALSAS SON NIÑOS
— Efesios 4:14, “para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error”.
— Aunque supuestamente obedecen al evangelio porque aman la verdad algunos prefieren ser llevados por los sentimientos, los deseos de la carne.

III. LOS QUE NO SON CAPACES DE ENSEÑAR A OTROS SON NIÑOS
— Hebreos 5:11- 6:1, “Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír. 12 Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. 13 Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; 14 pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal. 6:1 Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección…”
— Muchos textos enfatizan el crecimiento. Al obedecer al evangelio uno es criatura nueva, un “recién nacido” en Cristo y necesita la leche de la palabra, pero debe crecer día con día. No debe necesitar leche toda la vida. Pronto debe comer alimento sólido para ganar más fuerza.
— El alimento sólido es para los que han alcanzado madurez para que puedan enseñar a otros.
— 2 Timoteo 2:2, “Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros”.

IV. LA PERFECCIÓN SIGNIFICA MADUREZ
— Diccionario Expositivo (W. E. Vine): “teleios significa habiendo llegado a su fin (telos), acabado, completo, perfecto. Se utiliza: (1) de personas: (a) primariamente, de desarrollo físico y, luego, en sentido ético, totalmente desarrollado, maduro (1 Co. 2:6, “que han alcanzado madurez”; 14:20, “maduros”; Ef. 4:13, “perfecto” … “maduro”; Flp 3.15: “perfectos”…Col 1.28: “perfecto”; 4:12, “perfectos”; Heb 5.14 “que han alcanzado madurez”.
— Efesios 4:11, 12, “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo”.
—2 Corintios 13:9-11, “Por lo cual nos gozamos de que seamos nosotros débiles, y que vosotros estéis fuertes; y aun oramos por vuestra perfección. 10 Por esto os escribo estando ausente, para no usar de severidad cuando esté presente, conforme a la autoridad que el Señor me ha dado para edificación, y no para destrucción. 11 Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de paz y de amor estará con vosotros”.
— Filipenses 3:15, “Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios”.
— Desde luego, la meta de todo cristiano debe ser la “perfección” o “madurez” en contraste con la “niñez”.
V. ¿PERFECTOS EN QUÉ?
— Perfectos en amor. Mateo 5:46, 27; 1 Juan 4:12, 18.
— Perfectos en el conocimiento. Romanos 15:14; Filipenses 1:9; Colosenses 1:9; 3:10.
— Perfectos en santidad. 2 Corintios 7:1; Efesios 5:27.
— Perfectos en unidad. Juan 17:21-23, basada en su palabra
— Perfecto (maduros) para soportar pruebas (aflicciones, tribulaciones, persecución). Santiago 1:1-4, dicho de cuatro maneras; 2 Corintios 12:7-10, poder de Cristo hecho perfecto en debilidades.
— Fe hecha perfecta en obras. Santiago 2:21-24; Tito 2:14; 3:1, 8, 14; Apocalipsis 3:2.
— Conclusión: Colosenses 1:28, “a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre”.

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