PREDICANDO EL EVANGELIO:

Las almas están estancadas, y el evangelio de Cristo es el único medio para salvarlos (Rom.1:16: “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.”). Las personas deben primero entender el evangelio antes de creerlo y obedecerlo (Hech.8:30-35: “Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, y dijo: Pero ¿entiendes lo que lees? El dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él. El pasaje de la Escritura que leía era este: Como oveja a la muerte fue llevado; Y como cordero mudo delante del que lo trasquila, Así no abrió su boca. En su humillación no se le hizo justicia; Mas su generación, ¿quién la contará? Porque fue quitada de la tierra su vida. Respondiendo el eunuco, dijo a Felipe: Te ruego que me digas: ¿de quién dice el profeta esto; de sí mismo, o de algún otro? Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús.”).

Antes de empezar, le pido a la persona que escriba como fue salvado. Este registro escrito será de mucha ayuda durante el estudio. El estudio en sí, es el estudio del libro de Hechos, el cual leemos completo. Personalmente, no me detengo en cada detalle de cada capítulo, sino en aquellos en los que se relata la respuesta de los creyentes obedientes haciendo la voluntad de Jesucristo. Es esencial enfatizar la autoridad de Cristo así como la sumisión del hombre a esa autoridad. Estudiamos cuidadosamente cada ejemplo de conversión registrado. Es importante para el estudiante notar los requerimientos en cada caso de conversión para que pueda comparar lo que él ha hecho para ser salvo, registrado con sus propias palabras, con lo que se enseña en Hechos. No tengas miedo de enfatizar que cada persona oyó el evangelio, lo creyó y obedeció en arrepentimiento y bautismo. Incluso los casos donde el arrepentimiento no se menciona específicamente, está implicada necesariamente la voluntad de la persona de someterse al bautismo. Esto también se enseña en la Gran Comisión (Luc.24:46-47: “y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.”).
En todos los casos de conversión, hay dos aspectos que necesitan ser enfatizados. En cada instancia, la persona escuchó el evangelio para luego ser bautizado en Cristo. Otro requerimiento, tal como la fe, el arrepentimiento y la confesión son mencionados en algunas de los casos de conversión; pero su necesidad es vista en donde sea que se mencione y también se refleja en otros pasajes. ¡Dios no requiere una cosa de una persona y otra cosa de otra persona diferente!
¿Podrá este enfoque alcanzar a todas las personas? ¡Claro que no! Algunos han endurecido sus corazones y desean permanecer en la ignorancia. Otros están despreocupados sobre su salvación. Por varias otras razones, algunas personas no aceptaran la enseñanza de la Biblia. Haz tu mejor esfuerzo. Ora a Dios para que te ayude y para que suavice el corazón de esta persona a través de Su palabra que le es enseñada. Planta y riega la semilla, pero dejale el crecimiento a Dios (1 Cor. 3:6:“Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios.”).

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