UN REPASO DEL ARTÍCULO DEL HNO. WILLIAM RAMÍREZ
Por Wayne Partain y Bill H. Reeves
Diciembre de 2009

 

 
 

 

 

UN REPASO DEL ARTÍCULO DEL HNO. WILLIAM RAMÍREZ
Por Wayne Partain y Bill H. Reeves
Diciembre de 2009

            Introducción:

            El mes pasado (Nov.) el hno. Ramírez envió un mensaje electrónico, titulado “Que Hay De La Navidad,” a una lista de más de noventa nombres, desahogándose de lo que llama “la contaminación con fiestas paganas,” y criticando injustamente a hermanos y en particular a nosotros dos (Partain y Reeves). A continuación citamos de su artículo lleno de odio, desprecio, y falsas representaciones, y respondemos a él. Sus palabras no son dignas de uno que se llame hermano en la fe. Nuestras respuestas van en letra Arial.

            1. “En Nicaragua, y pienso, que en muchos otros países, la contaminación con fiestas paganas como es HALLOWEN, SEMANA SANTA, NAVIDAD, etc., nos ha obligado a tener que enseñar a los hermanos todo el consejo de Dios respecto a estas cosas. Hemos tenido que dedicar tiempo en persuadir a hermanos que antes acostumbraban a buscar la ropa del “estreno” y el pollo para la “cena” del 25 de Diciembre, así como gastar en el famoso “arbolito” navideño. Ya en pocos días entra el mes de diciembre y volvemos a ponernos en ‘alerta’.”
            Estas fiestas son el problema más pequeño del hno. William. El ha aceptado y propaga la herejía Jerry Perryman - Belarmino López de que las enseñanzas de Jesús pertenecen a la ley de Moisés, y él sabe que hemos refutado esta herejía con toda fuerza y desde luego esto le molesta fuertemente. El no puede ni comenzar a defender su herejía y por eso busca cualquier manera de despreciarnos.
            “Halloween” es palabra inglesa y no explica nada a la hermandad hispana excepto posiblemente a los bilingües. El hermano perjudica, o predispone, mentes al mencionar frases como Halloween y Navidad, sin ser específico en cuanto a lo que en particular se oponga. A propósito es vago. Su caso perdido lo obliga a serlo. El lector de este repaso haría bien en demandar al hno. William que defina su frase, “creer en la Halloween,” o “creer en la Navidad.” ¿Invocan al dios de los musulmanes, Alá, los que usan la palabra “ojalá?” (Pues ése es su significado, literalmente). ¿Todos los residentes de Corpus Christi, Texas creen en la práctica del catolicismo romano de celebrar cierta fecha en el año al honor del cuerpo y de la sangre de Cristo (el significado literal del nombre Corpus Christi, y la base del nombre de dicha ciudad)?
            Habla de “buscar gastar en el famoso ‘arbolito’ navideño.” ¿En qué cosas gasta o gastaba él dinero para el entretenimiento de sus hijos? ¿En piñatas? ¿En pelotas o muñecas? El uso de los cristianos que compran y adornan un arbolito verde del invierno es uno solamente de entretenimiento, no (como supone el hno. William) de adoración. El hermano mal representa a sus hermanos, como lo hace a través de su artículo.

            2. “Dada la ocasión, comparto dos artículos, uno firmado por un hermano Camilo Tagle y otro por una hermana Abigail R. James. No conozco a ninguno de los dos hermanos. Pero siendo que hay cosas muy específicas y directas que ellos señalan considero oportuno darlo a conocer. Sobre todo porque se aluden a dos nombres que, para muchos aquí, representan la infalibilidad en doctrina, el hermano BILL REEVES y el hermano WAYNE PARTAIN.”
            Cuidado con esto, hno. William. Que nadie diga que el hno. Camilo Tagle y la hna. Abigail James acepten su herejía, con respecto a judaizar las enseñanzas de Jesús, a menos que tenga prueba (y dudamos que se consiga).
            Retamos al hno. William que produzca una lista de los “muchos” en Nicaragua para quienes nosotros dos representamos “la infalibilidad en doctrina.” No lo puede hacer, y ¡él lo sabe! Nada más se ocupa él en lenguaje malicioso porque su corazón es malo. Sí, influimos en muchos hermanos en Nicaragua, como él también influye en algunos, pero si a través de los años nos hubiéramos actuado con la carnalidad con que el hno. William actúa no habríamos influido casi nada en nadie. Y es por esto que él tiene poca influencia en la hermandad en Nicaragua.

            3. “Si en verdad los hermanos Reeves y Partain creen en la Navidad.”
            La frase “creer en la Navidad” es vaga a propósito, y perjudicial. Hno. William, por favor cite usted algún escrito nuestro en que hayamos dicho que “creemos en la Navidad.” No lo puede hacer, ¿verdad? En lo que usted quiere dar a entender con dicha frase ¡en ello no creemos! Y lo hemos afirmado repetidas veces. Pero, ¿qué importa eso a usted que nada más desea mal representarnos?

            4. “¿Los predicadores en Nicaragua van a comenzar a promover los ‘árboles navideños’, los ‘regalitos del niño Dios’ a sus hijos y hasta celebrar la ‘Misa del gallo’ que hacen los de la Iglesia Católica Romana?”
            El hermano sigue descargando la bilis, hablando en lenguaje de vituperio, injuria, y con mordaz. Nada más escribe para desahogarse de su odio hacia nosotros y algunos hermanos compatriotas. En este artículo del hno. William no hay nada de demostración de amor hacia sus hermanos para sacarles de supuesto error. Aun a los enemigos del cristiano Cristo le manda que les ame (Mat. 5:44). ¿Con qué propósito bueno, noble, amoroso y constructivo envió el hno. William su artículo? ¿Qué pensaba lograr, aparte de envenenar mentes en contra de hermanos con quienes antes andaba en comunión?
            El presenta su pregunta para implicar que hermanos fieles en Nicaragua comenzarán a promover las prácticas citadas. ¡Qué vergüenza que el hermano emplee tal lenguaje! Hermano, ¿no sabe avergonzarse (Jer. 8:12)? Los predicadores fieles en Nicaragua no celebran religiosamente nada de la llamada Navidad, como tampoco los de cualquier otro país, e implicar que algún día practicarán las cosas que usted cita es mal representar a sus hermanos que no aceptan las herejías adelantadas por Perryman y López y abrazadas por usted.
            Nótese que el hno. William emplea las frases “promover” y ”celebrar;” en esto nos representa falsamente. El sabe escoger sus palabras con cuidado. No promovemos nada ni hay celebración religiosa en nada de lo que empleamos al entretenernos en actividades puramente sociales y de la temporada tradicional. Pero el hno. William ya esto lo sabe, pero ¿qué le importa representar correctamente a sus hermanos que exponen sus herejías?

            5. “Espero que esto nos recuerde que los hombres estamos sujetos a errores y que necesitamos dejar de seguir enseñanzas humanas que hermanos como estos promueven, entre ellas la corrupción de la Cena del Señor usando varias copitas y el Divorcio y Nuevas Nupcias basándose en la Ley de Moisés.”
            ¿Ven ustedes? Aquí está el mero problema. El hno. William va al meollo del asunto. A él no le importa la “Navidad.” Está dedicado a exponer el “pecado” de usar copitas, enseñando que la “copa” es un solo recipiente. Según la posición de él, en cuanto a la Cena del Señor, Jesús daría a entender en Luc. 22:17 con decir “repartir” (literalmente dividir, vea Lacueva NT Interlineal) este recipiente quebrarlo en cincuenta pedazos para que los miembros los traguen. Y él quiere que toda la enseñanza de Jesús registrada en Mateo, Marcos, Lucas y Juan sea de la ley de Moisés, para que Mat. 19:9 no se nos aplique hoy en día. Si es así, entonces ¿qué de Jn. 3:5, el nuevo nacimiento? ¿Es de la  ley de Moisés? ¿Qué de Mat. 18:15-17, de qué hacer cuando tu hermano peca contra ti? ¿Es de la ley de Moisés? ¿Mat. 28:20 enseña que los apóstoles deben enseñar a todas las naciones que guarden la ley de Moisés (“todas las cosas que os he enseñado”)?

            6. “y Dios sabe cuántas otras cosas que nosotros aún estamos revisando desde el año 2007 que nos separamos de estas apostasías.”
            Es decir, si usamos copitas somos apóstatas. Si enseñamos que las enseñanzas de Jesús son para nosotros somos apóstatas. ¡Qué linda la actitud del hno. William hacia nosotros! Es fácil tildar a otros de apóstatas; los liberales nos tratan de igual manera, pero es otra cosa probarlo.

            7. La fe y la salvación requieren de la corrección de los errores que contrarían a la Doctrina de Cristo, así lo manda el Espíritu Santo en 2Cor. 13:5 Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados? Mas espero que conoceréis que nosotros no estamos reprobados.
            Este pasaje, hno. William, se aplica a usted tanto que a otros. Usted no puede citar textualmente nada escrito por nosotros, los dos, que “contraríe a la doctrina de Cristo.” Sí puede mal representarnos y acusarnos falsamente, pero eso no es probar su acusación falsa dada arriba. Los lectores de este intercambio van a esperar que usted pruebe sus acusaciones contra nosotros por medio de citas textuales que nosotros hayamos escrito. Pero los lectores estarán esperando en vano porque usted no se interesa en citar a otros, sino solamente en mal representar a otros.

            8. Los que solo trabajan por el salario se oponen a este texto y consideran que no tienen nada que someter a revisión, creen que muchas de las doctrinas recibidas por los hermanos Bill y Wayne tienen el sello de la INFALIBILIDAD “papal” ¡¡Cuidado Benedicto XVI!! El Vaticano parece que tiene competencia por aquí. Dijo un día Nuestro Señor: “Si alguno tiene oídos para oír, oiga” (Mc. 4:23).
            Hno. William, nómbrenos a quiénes usted se refiere como trabajando “por el salario.” No se atreve a hacerlo, ¿verdad? ¿Nunca ha recibido usted salario de una o de algunas iglesias? ¿Las Escrituras condenan o aprueban el recibir evangelistas salario de iglesias? Contéstenos.
            Por favor denos los nombres de quienes que según usted se oponen a 2 Cor. 13:5. ¿Esperamos en vano?
            ¿Quiénes son éstos que creen que muchas de las enseñanzas de Bill y Wayne  “tiene(n) el sello de la INFALIBILIDAD ‘papal.’?” No los nombra, ¿verdad?  Pero usted, como Dios, conoce el corazón de los hombres, ¿verdad?, ¿O es que nada más siembra su odio entre los recipientes de su artículo?
            La burla del hermano que se refiere a eso de “¡¡Cuidado Benedicto XVI!! etc.” no nos daña a nosotros, pero sí condena su alma al infierno, pues Cristo Jesús dijo la verdad en Mat. 7:2. El tiene oídos y debe oír lo que el Señor le dice en ese pasaje. Obviamente ha brotado una “raíz de amargura” (Heb. 12:15). ¡Cómo la amargura en la persona le ciega!

            9. Un servidor de Cristo: WILLIAM RAMIREZ CUADRA
            Nuestro hermano William, por lo que ha escrito en su mensaje a muchos hermanos, usted no es servidor de Cristo. Jamás Cristo trató a nadie como nos ha tratado usted a nosotros en su mensaje. Además, mejor dicho, es enemigo de Cristo (por decir que sus enseñanzas son nada más parte de la ley de Moisés).
            Al lector se le sugiere que lea el Intercambio Perryman-Reeves que aparece en el sitio web, billhreeves.com, para ver la falsedad de la posición que Jerry Perryman, Belarmino López y William Ramírez propagan.

            10. El hno. Tagle escribió: “Est. Hno. Wayne Partain, …Hno., en su artículo de enero 1968 (hoja # 2), que ya hace 35 años, Ud. con gusto se aprovechó de mi ignorancia para asustarme de mandar cortar mi salario por no creer como Ud. en la navidad, ¿verdad?  Pero sí tuvo el gusto de avergonzarme ante su público, Dios sabe… Hno., soy el mismo Hno. Camilo Tagle, sin salario qué perder. … Hno., si soy excomulgado de las iglesias de Cristo por mi convicción, lo acepto, pero primero tiene que probar que estoy en pecado y sin arrepentirme, OK?  Que Dios lo bendiga, su hno. en Cristo, Camilo Tagle.”   Carta de febrero 1, 2003.”
            A mí (Reeves) escribió Camilo: “Ud. sabe que el hermano Wayne me amenazó con mandar cortar mi sostén, por defender esa tradición.”
            La afirmación de que “me amenazó con mandar cortar mi sostén” requiere prueba, pero él no lo puede probar. Yo (Partain) sí digo a todo hermano que recibe salario de las iglesias que está obligado a informar a tales iglesias si enseña que ellas (las que le ayudan) están en pecado. ¿Cómo puede un evangelista pedir y recibir salario de hermanos pecadores? La mayoría de los hermanos americanos consideran el arbolito, los regalos, las comidas, etc. como festividad nacional y de familia y nada religiosa, pero si son pecadores, el hermano hispano que tiene a tales hermanos en pecado no debe aceptar ni un cinco de tales “pecadores,” sea para salario o para benevolencia.
            “Hno. con mi respeto me dirijo a usted, como a Wayne, porque ustedes trabajan en la obra del Señor hispana y tengo en mi poder algunos escritos, donde, de alguna manera u otra defienden la navidad como una práctica sana delante de Dios para los cristianos… Hermano, usted sabe que yo digo que dicha práctica al cristiano le es pecado delante de Dios.  Hno. usted se acuerda cuando fui bautizado, Ud. predicaba una serie en Port Lavaca, TX. Yo le pregunté que si era pecado practicar la navidad, y usted me contestó con hacerme repetir la palabra “Christmas” varias veces y luego me puso el ejemplo de los días de la semana;  yo no le dije nada porque me sorprendió, la verdad.”
            La cita arriba es tomada de una carta que el hno. Tagle me escribió (a Reeves) y por eso yo y él nos entendemos de lo que se trata en su totalidad, pero los recipientes del artículo del hno. William Ramírez no tienen la menor idea de lo que yo quise decir con eso de “repetir la palabra ‘Christmas’ varias veces.” Pero eso no importa al hno. William, dado que su propósito es solamente pintar mal a su enemigo.

            El hno. Tagle dice que nosotros “de alguna manera u otra defienden la navidad.” No, mi hermano. Lo que hemos escrito no “defiende la navidad,” y no hemos escrito “de alguna manera u otra.” Hemos escrito con claridad y de una sola manera, distinguiendo entre la práctica religiosa de ciertas cosas y la práctica de otras cosas que son sencillamente de naturaleza tradicional, familiar y social en el campo de entretenimiento.
            Yo (Reeves) en la referida ocasión hice mucho más que simplemente pedirle al hermano decir repetidas veces la palabra inglesa “Christmas” ( = misa de Cristo) y ponerle el ejemplo de los días de la semana. Pero él no hizo caso de lo que le explicaba, ignorando por completo mi explicación y rehusando hacer la aplicación debida. Se valió de “sorpresa.” (La verdad sorprende a muchas personas). El hermano sigue diciendo lunes sin adorar a la luna, y sábado sin observar la ley de Moisés, Christmas sin creer en alguna misa de Cristo, Corpus Christi (Texas) sin celebrar cierto día en el calendario católico, ojalá sin invocar el nombre de Alá (el dios de los musulmanes), holiday (en inglés, que significa día sagrado o santo) sin pensar en santidad de día, sino solamente en día de fiesta nacional, etc.
            El no puede leer nada en nuestros escritos en que hayamos defendido alguna misa de Cristo según el catolicismo, pero ha seguido representándonos mal con eso de “celebrar la Navidad (Christmas).” 
            “Hno., pero la razón más importante ahora es que muchos de mis hermanos en Cristo, como también mis familiares, practican una tradición humana y confían en ustedes, por su inteligencia.”
            Muchos hermanos en Cristo y algunos familiares del hno. Tagle practican algunas cosas de costumbre en la temporada del fin del año en los EE.UU. pero no en ninguna conexión con enseñanzas e ideas religiosas. En parte lo hacen porque hemos explicado el caso con enseñanza inteligente, y no como lo hace el hno. William, con burla y falsa representaciones. Los referidos hermanos y familiares del hno. Tagle han hecho uso de su propia inteligencia para poder distinguir entre meterse en prácticas religiosas falsas y actividades sencillamente inocentes según costumbres completamente divorciadas de cualquier consideración religiosa.
             
            11. Luego el hno. William cita de una carta de una hermana en la fe desconocida por él, la hna. Abigail R. James (Jiménez):
            “Cuando mis padres llegaron a los Estados Unidos, mi papá, Mario Jiménez, empezó a llevarnos a los servicios de la iglesia de Cristo en Alice, Texas, donde predicaba Larry O’Rear, un joven soltero.  Una ocasión Larry le estaba enseñando a mi papá de la Biblia, y le enseñó que la familia estaba practicando tradiciones humanas, que “era pecado” porque nuestra familia celebraba la Navidad.  Luego, luego mi padre, siendo un nuevo convertido y queriendo hacer todo lo bueno y correcto, como la Biblia lo ordena, llegó a la casa, tiró el arbolito de Navidad que teníamos y allí terminó todo.  Si no se encontraba en la Biblia no se practicaba.  De allí en adelante nosotros (los Jiménez) ya no creíamos en nada tradicional, no Navidad, no Easter, no nada.  Bueno las cosas eran tan estrictas que un día (ya estábamos viviendo en Corpus Christi, Texas) era durante el invierno, y tan extraño estuvo ese invierno que un día helo y cayó nieve.  Fue solo un poquito de nieve pero cuando mi hermanito de 5 o 6 anos vio la nieve fue y le preguntó a mi hermana “¿Nosotros creemos en la nieve?”  Mi hermana le contesto que “si”, y mi hermanito dijo, “Mira, afuera, está cayendo nieve.”  Todo eso fue nada más para explicar lo estricto que era mi papa en lo que creía y nos enseñó.  La gran cosa que me sorprendió años después fue cuando Larry O’Rear, que creía tan fuerte que celebrar la Navidad era malo, cuando se caso y la familia llego, cambio de creer y empezó a poner árbol de Navidad, y también a celebrar la Navidad.
            “Cuando Roy y yo nos casamos, el todavía no era cristiano y el sabia que yo y mi familia no celebrábamos navidad.  El estaba de acuerdo que nosotros tampoco íbamos a poner el árbol de Navidad.  Durante los días cerca de la Navidad, yo me sentía muy incomoda cuando íbamos a casa de sus padres porque ellos si creían y se saludaban y despedían con el dicho “Merry Christmas”  Yo siempre solo decía “Hello” o “bye”
            “Cuando empezamos a reunirnos con la congregación de Rosen Heights en Fort Worth, Texas, donde Bill Reeves y Wayne Partain se turnaban, predicando a una pequeña iglesia de unos 30 miembros, en una ocasión durante la Navidad, Bill y su esposa Twilah, nos invitaron a Roy y a mi a visitar con ellos, y me sorprendió bastante porque en su “den” tenían un árbol de Navidad grande, desde el suelo hasta el cielo de la casa. Estaba bien bonito.  Yo ni me acuerdo o ni siquiera se si tenían niños o nietos.  Era tan grande mi sorpresa que hasta Roy me dio una mirada extraña.  Yo todavía no lo podía creer.
            “Yo no se por que no le pregunte ese día a Bill como es que celebraba la Navidad siendo el “buen” cristiano que es.  Años después, poquito a poco, de chiquito a grande, yo también empecé a usar el árbol de Navidad y arreglar/decorar mi casa para el tiempo y dando regalos y todo lo que ocurre con celebrar la Navidad, y cualquier otro “holiday.”
            “Yo no estoy dando excusas por mis errores, solo que yo pienso lo que mi hizo pensar en celebrar la Navidad no ha de haber sido tan mal porque si Bill Reeves lo hacia no ha de ser tan mal.  Yo no puedo decir nada de Wayne Partain porque el nunca nos invito a su casa, pero pienso que si el y Bill eran (son) tan grandes amigos por seguridad que Wayne se dio cuenta que Bill celebraba la Navidad, y si es que si sabia, también ahora me pongo a pensar “Y Wayne trato de enseñarle o intento corregir a Bill por este error?”  No lo se.  Bueno, eso es lo que vi y todavía no me lo puedo explicar.”
            La hermana habla de los años finales de los ochenta, tiempo en que yo (Reeves) tenía todavía hijos en casa, y para ellos se les permitió adornar y jugar con un árbol de la temporada (llamado en inglés Christmas tree). Pero por mucho tiempo, para no molestar el pensar del hermano “débil en la fe” (Rom. 14:1) que nos visitara, dado que predicaba yo en español entre hispanos mayormente de trasfondo católico, dejamos de permitir tal práctica, explicando a los hijos el por qué de dejarlo. Comprendieron los hijos y se sacrificaron de algo inocente en sí para no causar problemas en otros.
            Nota usted, estimado lector, que la hermano se refiere a “holiday.” ¿Acaso debo acusarle de creer en la santidad de ciertos días, los “holiday?” Aunque en su derivación la palabra significa “día santo” (holy day), ese sentido ha perdido tal significado y hoy en día da a entender solamente día de fiesta nacional en que no hay trabajo oficial, ni escuela, servicio bancaria, oficina de correo, etc. ¿Debo acusarle a la hermana de “creer en celebrar días santos,” pues dice “holiday.”
            Notará usted también que la hermana, como todo hermano débil en la fe como ella, insiste en expresarse con “celebrar la Navidad.” Esa frase no describe ninguna práctica nuestra porque da a entender celebrar religiosamente cosas originadas en el catolicismo, práctica que no la tenemos. Muchos de mis hermanos, de los que usan tal lenguaje, saben que nosotros no practicamos nada religiosamente, como tampoco ellos al decir lunes, ojalá, holiday, etc. Pero emplean la frase para predisponer mentes en nuestra contra.
            Bien recuerdo (yo, Partain) a la hermana Abigail y su marido. Incluso recuerdo los estudios que tuve con ellos, mayormente para el beneficio de su marido. Los recibimos y los tratamos con todo amor y respeto y me sorprende que la hermana escriba de esta manera despreciativa de nosotros. Además, si ella misma está haciendo algo malo ¿por qué piensa que puede justificarse culpando a nosotros? Si está mal, debe abandonarlo y ya.
            En cuanto a la práctica tan “pecaminosa”, considere lo siguiente:
            Una práctica religiosa puede tener aspecto no religioso. No hay nada más religioso que la circuncisión, pero también es práctica médica totalmente desasociada de lo religioso. ¿La condena el hno. William?
            Los judíos celebraban la fiesta de Purim como día festivo nacional pero ni se menciona en la ley de Moisés. (Ester 9:26-28). También celebraban la fiesta de la dedicación (Jn. 10:22) pero tampoco tuvo que ver con la ley de Moisés. Era simplemente fiesta nacional (judaica).
            1 Cor. capítulos 8 y 10 enseñan claramente que algo que era religioso (ofrecer carne a un ídolo) podía perder ese significado y los cristianos podían comprarla en el mercado y comerla. Desde luego, no debían hacerlo si causaban tropiezo; es decir, al hermano con conocimiento no le convenía comer la carne si al hacerlo motivara al hermano débil a comer y así violar su conciencia. Pero el comer tal carne no era en sí pecado.
            Un arbolito con luces que no tenga ángeles, pesebre, etc. no es nada religioso; no viene del catolicismo. Tampoco el dar regalos. Tampoco el juntar la familia para comer tamales. ¿Enseña el hno. William que peca alguna familia que invita a sus familiares y amigos a una comida o cena a fines del mes de diciembre? Si le regalan tamales, ¿los echa a los perros que coman tamales?
            Obviamente estamos hablando de días (no de un solo día) festivos del invierno. ¿Por qué se escoge un árbol que es siempre verde? ¿Y poner nieve al pie del árbol? ¿Y colgar carámbanos en él? ¿Esto tiene algo que ver con el nacimiento de Cristo? Claro que no.
            En estos días festivos es práctica común de las empresas de dar “Christmas bonus” (gratificación especial de la temporada de la Christmas) a los empleados. Esto es definitivamente parte de la celebración de estos días festivos, y si es pecado, entonces todo hermano o hermana que diga que es pecado todo aspecto de estas actividades debe rehusar el dinero o devolverlo si se le envía por correo.           
            Hay hermanos hispanos que gritan “pecado” al oír de cualquier aspecto de actividades asociadas con la temporada llamada comúnmente “navidad” pero casi sin excepción hermanos americanos tienen arbolitos, tienen reuniones familiares, dan regalos, cantan y tocan música festiva, etc. Si estos hermanos están pecando, y hermanos hispanos reciben salario de ellos, entonces ellos (los hispanos) son pecadores también (hipócritas).
(fin del repaso del texto de William)

            El hno. William, y otros hermanos equivocados, usan términos y frases con raíces en algo religioso pero que comúnmente se emplean completamente desasociados de la religión. ¿Quién no dice “ojalá,” que radicalmente significa “Oh Alá,” una petición dirigida al dios de los musulmanes, Alá? ¿Por eso celebran una deidad pagana? Los residentes de Corpus Christi, Texas, al pronunciar el nombre de su ciudad, ¿celebran un día en el calendario católico romano al honor del cuerpo y la sangre de Cristo? Adoran a la luna los que dicen “lunes?” Al decir en inglés, Saturday, ¿adora el hermano anglosajón a Saturno, un dios romano de la agricultura, o al decir lo mismo en español, Sábado, guarda el hermano hispano el cuarto de los diez mandamientos de la ley de Moisés? Al referirnos a la temporada llamada “Navidad,” y a actividades sencillamente de entretenimiento inocentes de la temporada, ¿por eso estamos observando algo de la religión católica?  Al comer carne dedicada por un sacerdote pagano a un dios pagano antes de ser vendida en el mercado, el hermano en Corinto siglo primero, sabiendo que el ídolo no es nada (1 Cor. 8:4), y que Dios permite que toda carne se coma (1 Tim. 4:1-5; Mar. 7:19), ¿debía de ser tildado de idólatra?  Por algunos hermanos demasiados escrupulosos, sí, pero ¡no por Dios! (Rom. 14).

            Considérese el problema en Corinto: El dueño traía su animal a la matanza para venderse la carne en el mercado. Antes de ser traída la carne para la venta un sacerdote pagano dedicaba la carne a un dios, y luego se puso la carne de venta en el mercado. Algunos hermanos débiles en su creencia (consciencia, Rom. 14:1,23) no podían comer tal carne, asociándola con la idolatría. Otros sí podían comerla porque carne es carne, y lícito para comerse, e ignoraban ellos el hecho vacío de alguna persona pagana que hubiera hecha una oración a su dios sobre la carne.
            Unas preguntas para el hno. William (a ver si es buen exegeta o intérprete de las Escrituras y consecuente con las aplicaciones):
            Hno. William, ¿pecaba o no el hermano en Corinto (Rom. 14; 1 Cor. 8,10), el que rehusaba comer carne sacrificada a ídolos, al condenar al hermano corintio que sí la comía pero sin asociación alguna con la idolatría? ¿Pecaba de idolatría el hermano corintio que comía carne que en el mercado, antes de estar de venta, se había dedicado a un ídolo por un sacerdote pagano, pero que sabiendo que el ídolo no es nada, el hermano comía esa carne, y que toda carne es permisible para comerse (1 Tim. 4:1-4), dando gracias a Dios (Rom. 14:6)? ¿Hacía bien el hermano corintio al restringirse de comer carne sacrificada a ídolos, pero que dando gracias a Dios comía otra cosa y no esa carne? ¿Podían hacer bien los dos grupos de hermanos corintios, uno no comiendo la referida carne y el otro sí comiéndola? ¿Consistía la verdad del caso en que se hiciera una de las dos cosas, pero no las dos? (Mi comentario NOTAS SOBRE ROMANOS, capítulo 14, trata esta cuestión ampliamente, como el NOTAS SOBRE 1 CORINTIOS, capítulos 8 y 10 -- Bill Reeves). Si el hno. William, como buen exegeta o intérprete de las Escrituras, puede contestar estas preguntas correctamente, puede ver el error de su contención sobre la llamada Navidad.
* * *
            Terminamos nuestro repaso, presentando al lector dos artículos para su consideración. Primero, un sermón que por radio comencé (Reeves) a predicarlo más de cincuenta años, y esto en varias ciudades de diferentes estados. Este sermón ha sido distribuido a través del mundo hispano por muchos años (es el #93 de la obra, Cien Sermones Radiales). Luego presentamos un artículo sobre Halloween que escribí en INTERROGANTES Y RESPUESTAS (véalo en mi sitio web, billhreeves.com); es el # 1045. El lector puede juzgar por sí mismo si celebramos algo religiosamente. El lector podrá ver por sí mismo lo que creemos y escribimos. Pero esto no le interesa al hno. William Ramírez.

 

LA NAVIDAD

       En los días que preceden al 25 de diciembre, vemos por todos lados actividades de la llamada Navidad.  Entre otras cosas, hay árboles y adornos navideños, luces a colores, compras de juguetes, música especial para la temporada, días libres de trabajo, y visitas especiales.  Las distintas iglesias anuncian servicios especiales y programas navideños. Muchos aceptan estas actividades como muy bíblicas, y la verdad sorprendente es que el aspecto religioso de las actividades de esta temporada no es nada bíblico. Preguntamos: ¿cuál es el origen de la Navidad como se celebra hoy en día? ¿Quién lo autorizó?  (En inglés, la palabra "Christmas" no quiere decir, Navidad, sino "Misa de Cristo".)

¿Cuándo Nació Jesús?

       Sobre el nacimiento de Cristo la Biblia sí habla. Hallamos su nacimiento narrado en Mateo y en Lucas. No hay más información inspirada sobre el particular. Mateo y Lucas no dicen nada respecto a fecha. No sabemos, pues, cuándo nació Jesús, ni el mes, ni el día.

¿Qué del 25 de diciembre?

       Esa fecha es de las tradiciones de los hombres. Ellos han fijado diferentes fechas en todos los meses del año para el nacimiento de Jesús.  Las tres más aceptadas son el 6 de enero, el 25 de marzo, y el 25 de diciembre. ¿Por qué fue aceptada la del 25 de diciembre? Fue aceptada porque un Papa de Roma así ordenó, y los protestantes siguen esta tradición romanista. Pero la Biblia no menciona ninguna fecha.

¿Quién Autorizó La Navidad?

       ¿Quién, pues, autorizó la observancia y celebración de la llamada Navidad? No lo hicieron los apóstoles de Cristo. No hay en todo el Nuevo Testamento mención de que fuera celebrado el nacimiento de Jesús. Como la Biblia no habla de misa, tampoco habla de la misa de Cristo. Puesto que la Biblia no dice nada acerca de la Navidad, tenemos que ir a las enciclopedias para conseguir información. Ellas nos dicen que la llamada Christmas (Navidad) no fue celebrada en los primeros siglos después de Cristo. En esos tiempos era celebrada la muerte de las personas de importancia, y no su nacimiento.

La Cena Del Señor

       La iglesia de Cristo sí celebra la muerte de Cristo. Cada primer día de la semana, se congregan iglesias de Cristo alrededor del mundo para conmemorar la muerte de Cristo, al tomar la cena del Señor.  Dice 1 Corintios 11:26,
       "Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga".

       Es "la mesa del Señor" (1 Corintios 10:21), pero no la "Misa de Cristo".  La "cena del Señor" (1 Corintios 11:20) es comida por los cristianos cada primer día de la semana (Hechos 20:7), porque éste es el "día del Señor" (Apocalipsis 1:10).

       Cincuenta y dos veces al año, y no una sola vez en el año, iglesias de Cristo fieles hacen caso de la resurrección de Cristo de los muertos, pues sabemos que resucitó "el primer día de la semana" (Lucas 24:1).  Se congregan para rendirle culto a Dios por medio de Cristo Jesús.

El Bautismo

       El bautismo bíblico también hace caso de la muerte de Jesucristo. Es inmersión en agua a semejanza de sepultura. Dice Romanos 6:4 así: "Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva".

       En conclusión del asunto, vemos que Dios en su Palabra enseña que se celebre la muerte de Jesucristo, su Hijo. Los hombres no tienen derecho de originar otro memorial y presentarlo en el nombre de la religión de Dios. Pero los hombres se interesan mucho en las tradiciones humanas, y hacen poco caso de las dos cosas ya mencionadas que apuntan a la muerte de Cristo

Lo Que La Biblia Sí Dice:

       Muchos ignoran la narración bíblica del nacimiento de Jesús. Han oído por largo tiempo tantas historias tradicionales respecto a su nacimiento que piensan que así lo dice la Biblia.  Aquí hago una lista de las cosas enseñadas en la Biblia tocante a las circunstancias del nacimiento de Jesús:

Lo Que La Biblia Dice:

       (1) El hecho de su nacimiento, Mateo 1:25; Lucas 2:1-7. 
       (2) La visita de los pastores esa misma noche, Lucas 2:8-17. 
       (3) Jesús fue circuncidado al octavo día, Lucas 2:21. 
       (4) A los cuarenta días fue presentado en el templo, Lucas 2:22-38 (Levítico 12).
        (5) La visita de los magos del oriente, Mateo 2:1-12. No sabemos cuántos eran. La Biblia no dice cuántos, ni nos da sus nombres; dice "unos magos", no tres, Mateo 2:1. 
       (6) El viaje a Egipto, Mateo 2:13-15. 
       (7) Los niños muertos en Belén, y en sus términos, de dos años abajo, Mateo 2:16-18. 
       (8) El retorno a Nazaret, Mateo 2:19-23. Mis amigos, esto es todo lo que la Biblia dice respecto al asunto. Es todo lo que Dios ha querido revelarnos.

Costumbres Navideñas

       Ahora, consideramos algo acerca de las costumbres navideñas. Casi todas las costumbres asociadas con la Navidad, o la Christmas, no tienen nada de origen en las Escrituras. Son prácticas y creencias que la iglesia apóstata y el llamado cristianismo han adoptado de costumbres paganas. Según las enciclopedias, el énfasis puesto en las luces especiales en el tiempo de la Navidad tiene su origen en los fuegos que los romanos paganos hacían para su culto al Sol.  Por largo tiempo se usaban velas en la celebración de la Navidad, y ahora se usan luces eléctricas.

       En cuanto al árbol navideño, se cree generalmente que es de origen alemán, siglo octavo.  Los paganos hacían sacrificios a ciertos árboles, y de esto nació la idea de adornar un árbol al honor del niño Jesús.

       "Santa Claus" es contracción para decir San Nicolás. Nicolás era un religioso del siglo 4, que vino a ser, para algunos, el llamado santo patrón de los niños.

       El comercio ha entrado en gran manera en el asunto de la Christmas. Las ideas originales de estas prácticas y costumbres tradicionales con el tiempo se olvidan, y el comercialismo toma la delantera. Como muchos celebran la llamada "semana santa" emborrachándose, muchos también celebran el nacimiento de Jesús de igual manera. Los comerciantes se aprovechan de la temporada nada más para hacerse más ricos.  Por esto, ha salido un refrán muy popular en inglés, que dice, "Keep Christ in Christmas", que significa, conservar a Cristo en la Christmas.  Esto lo dicen los más religiosos, que lamentan el espíritu popular que prevalece durante el tiempo de la Navidad, espíritu que conduce a la embriaguez y a otras actividades semejantes. Pero en realidad, es imposible guardar a Cristo en las Christmas, o en la Navidad, porque ¡nunca ha tenido Cristo nada que ver con la Navidad! La Palabra de él ni siquiera menciona a la "Christmas", o bien a la Navidad. La Navidad como se celebra hoy es una mezcla de costumbres, prácticas y creencias paganas y semireligiosas, teniendo al nacimiento de Jesús como tema central.

       En lugar de conservar a Cristo en la Christmas, el cristiano verdadero verá que la temporada de la llamada Navidad sea para él todo menos un tiempo (o el 25 de diciembre, un día) de significado religioso. Como día, o días, de fiesta nacional, un tiempo observado en el país como tiempo de fiesta, está bien que el cristiano use ese día, o días, como usaría cualquier otro día nacional de fiesta. Puede, si quiere, regalar presentes, hacer comidas especiales, visitar a familiares, adornar un árbol, y participar en otras actividades inocentes asociadas con la temporada, con tal que lo haga un día o temporada de fiesta nacional, y nada más. No se le obliga hacer nada de estas cosas.  Si por razones de conciencia no puede hacerlas, que no las haga. Si a su juicio hacer algunas de las cosas mencionadas haría tropezar a ciertos hermanos en la fe, que no las haga. Pero tampoco nadie juzgue a otros por su propia conciencia (1 Corintios 10:29).

       Hay muchos días de fiesta nacional. Algunos de éstos tienen tema religioso. El cristiano puede hacer caso de tales días, pero no en ningún sentido religioso. Puede ocuparse en actividades que sean inocentes en sí, aunque en el caso de otro la conciencia no le permitiera, por alguna asociación mental con el tema religioso.  Cada quien decida por sí mismo, y respete la conciencia del otro.

       ¿Habrá servicios especiales en las iglesias de Cristo en la Navidad? ¡En ninguna manera! Las iglesias humanas estarán haciendo gran caso del 25 de diciembre, pero las iglesias de Cristo no tendrán nada que ver con tales prácticas faltas de autorización bíblica. Tal posición no es popular, pero nuestra meta no es agradar a los hombres, sino a Dios. 

       Dice Cristo en Mateo 15:9 que es en vano honrarle con doctrinas de hombres. Observar religiosamente la Navidad es culto vano. Mis amigos, salgan del denominacionalismo.
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INTEROGANTE # 1045
Halloween
            “El halloween teniendo orígenes satánicos y paganos y sabiendo todo lo que ocurre en esta fecha, ¿es sabio que los cristianos la celebremos sin que sea pecaminoso?
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            1. El nombre “halloween,” por ser inglés, puede confundir a la persona que no sepa inglés. Es una contracción de “hallowed eve,” que significa tarde santificada.
            2. La celebración tiene base en el calendario católico romano. En cierto día del año (a principios de noviembre) la Iglesia Católica Romana celebra el “día de los muertos.” Los celtas de la Inglaterra antigua comenzaron a celebrar la noche anterior, vistiéndose de espíritus, fantasmas, esqueletos, etc. para no provocar a los espíritus de los muertos que según se suponía se circulaban durante la noche (día 31 de octubre).
            3. De los ingleses paso la costumbre a los Estados Unidos donde actualmente Halloween es nada más una tarde de diversión para los niños, al vestirse ellos de manera curiosa, con énfasis en espíritus de muertos, y pedir dulces a las casas de la vecindad, o de los centros de comercio. La celebración no tiene absolutamente nada que ver con la religión. Es cuestión solamente de diversión para los niños. No hay uno en mil que pueda decir lo que significa el nombre Halloween. No es más que una diversión inocente.
            4. Para quien asocie la diversión con “orígenes satánicos y paganos” posiblemente se molestaría su conciencia al participar en ella. Tal persona no debería violar su conciencia (Rom. 14:23).
            5. La frase: “todo lo que ocurre en esta fecha” no me dice nada. Si se hace referencia a lo que en general pasa en los Estados Unidos en la Halloween, no hay nada malo. Si en otras partes pasan otras cosas, eso sería factor en la decisión de participar o no en lo que en sí es una diversión inocente en los Estados Unidos.

 

 

                                                                   

             

 

 

 
 

  

 
 

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