RESTAURAR PARA NO TENER QUE QUITAR:

Gálatas 6:1; 1 Corintios 5:2, 11, 13

I. ES NECESARIO QUITAR MIEMBROS DE LA IGLESIA QUE PECAN Y NO QUIEREN ARREPENTIRSE.
— 1 Corintios 5:2, “¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción?” (la fornicación).
— 1 Corintios 5:5, el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús”.
— 1 Corintios 5:11, os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis”.
— 1 Corintios 5:13, Quitad, pues, a ese perverso de entre vosotros”.
— Pablo enseña clara y enfáticamente que el miembro perverso y rebelde que no quiera arrepentirse para ser restaurado al Señor debe ser quitado de la iglesia.
— Este es el plan de salvación para tal miembro. Es un acto severo que requiere fuerza espiritual. En plena asamblea (1 Corintios 5:4, “reunidos vosotros”) el culpable escucha la sentencia: es entregado a Satanás para avergonzarle y humillarle para que se arrepienta. Es quitado de la iglesia. Los miembros no pueden asociarse con él, “con el tal ni aun comáis”.

II. PERO PRIMERO LA IGLESIA DEBE OBEDECER LOS TEXTOS QUE LES OBLIGAN A HACER TODO LO POSIBLE PARA RESTAURARLE.
— Gálatas 6:1, “Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado”. El verbo “restaurar” significa “remendar, equipar completamente … la restauración por parte de los que son espirituales, de uno que ha sido sorprendido en una falta, siendo que el tal es como un miembro dislocado del cuerpo espiritual”.
— ¿Quiénes son los “espirituales”? Los que están bajo la dirección de la palabra del Espíritu Santo. Son maduros. Quieren ser salvos. Quieren ir al cielo.
— Si los miembros de la iglesia no son espirituales, ¿qué son? Carnales.
— Los miembros de la iglesia que no se esfuerzan por restaurar al hermano débil que ha tropezado y caído en pecado, ¿son espirituales o carnales? Y si son carnales ¿deben hablar de entregar a otro hermano a Satanás?
— No solamente los ancianos y el evangelista deberían buscar esta oveja perdida sino toda la membresía porque todos deben ser espirituales. Si no son espirituales, ellos mismos deben arrepentirse primero y luego animar al hermano caído a arrepentirse.
— Pero ni pensar en quitar algún miembro y entregarlo a Satanás si los miembros no han hecho un esfuerzo intensivo de restaurarle.
— El restaurar no se trata meramente de decirle “te extrañamos” o “te invito a volver”, sino que todos los miembros deberían citarle textos bíblicos, como Hebreos 2:3, no descuidar la salvación; 10:25, no dejar de congregarse. Deben hablarle de la cena del Señor, preguntándole si no quiere hacer esto en memoria de la muerte de Cristo. Deben citarle 1 Corintios 15:33, el peligro de los malos compañeros. Deben recordarle de textos que hablan del castigo eterno.
— En fin, en este esfuerzo los espirituales deben usar la Escritura para redargüir, reprender, exhortar con toda paciencia y doctrina (2 Timoteo 4:2) para restaurarle.
— 1 Tesalonicenses 5:14, “También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos”.
— ¿Han hecho esto todos los miembros antes de hablar de quitar y entregar y no comer con cierto hermano? ¿La enseñanza de este texto y Gálatas 6:1 son opcionales y de poca importancia? Parece que algunos hermanos saben un solo texto, 1 Corintios 5:11, con el tal ni aun comáis y discuten y discuten toda clase de “disciplina” al respecto.
— Santiago 5:19, 20, “Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver, 20 sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados”. ¿Cuántos hermanos de veras aman al hermano que “se ha extraviado” y se esfuerzan para hacerle volver al camino de Dios. ¿O prefieren esperar un poco y hablar de “disciplina” y no comer con él?
— Francamente los que hablan mucho de “disciplina” y no comer con algún hermano y no hablan casi nada de haber hecho un esfuerzo intensivo de instruir, animar, exhortar y restaurar muestran su indiferencia hacia el ferviente deseo del Buen Pastor de salvar ovejas perdidas.
— Lucas 15:20-24, el gran amor del padre y el deseo de que su hijo regresara. Observe cómo lo recibe. Esta es la actitud que todo miembro de la iglesia debe tener hacia su hermano caído.
— Hebreos 12:12, 13, “Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; 13 y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado”.
— Todos los miembros (todos los espirituales) deben hacer este trabajo de levantar manos caídas y dar fuerza a las rodillas paralizadas.
— 2 Pedro 3:9, “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”. Si los miembros de la congregación no tienen esta actitud, no tienen la mente de Cristo.
— Desde luego la enseñanza de 1 Corintios 5 es del Señor. Es la voluntad de Dios y es indispensable que se practique porque Dios no quiere que ninguno perezca sino que todos procedan al arrepentimiento. 1 Corintios 5 es el plan de salvación para ciertos hermanos. Sin embargo, el mismo Dios que enseña 1 Corintios 5 enseña múltiples textos que requieren acciones hermanables antes de aplicar el quitar-entregar-no comer de 1 Corintios 5 y los que descuidan esas acciones hacen burla de 1 Corintios 5.
— Génesis 4:9, “Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé. ¿Soy acaso guarda de mi hermano?” La actitud de Caín refleja la actitud del miembro de la iglesia que es indiferente hacia su hermano se ha apartado del camino. ¿Soy acaso guarda de mi hermano? 1 Corintios 12:25 dice que sí, que cada miembro es guarda de su hermano, porque debemos preocuparnos “los unos por los otros”.

III. VARIOS TEXTOS HABLAN DE “UNOS Y OTROS”.
— Juan 13:34, 35, “os améis unos a otros”. Este amor hace todo lo posible por restaurar al hermano descarriado. Este amor es práctico y toma en serio la relación y las obligaciones que tenemos unos con otros.
— Romanos 12:10, “Amaos los unos a los otros (este es el amor de buena voluntad que busca el bienestar de otros) con amor fraternal” (otro verbo traducido “amor” que significa afecto, el amor de familia. Por eso La Biblia de las Américas dice
“sed afectuosos unos con otros”.
— Romanos 16:16, “saludaos los unos a los otros con beso santo”.
— 1 Corintios 12:25, “que se preocupen los unos por los otros”.
— Gálatas 5:13, “servíos por amor los unos a los otros”
— Romanos 15:14, “Pero estoy seguro de vosotros, hermanos míos, de que vosotros mismos estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento, de tal manera que podéis amonestaros los unos a los otros”. La palabra “amonestar” significa más que exhortar. Se usa no solamente de instruir y exhortar sino también de advertencia; es decir, hablar de las consecuencias de dejar la iglesia que últimamente es el castigo eterno. Conviene hablar con toda franqueza del fuego del infierno.
— Judas 22, “A algunos que dudan, convencedlos. 23 A otros salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne”.
— Hebreos 10:24, “considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras”.
— 1 Tesalonicenses 4:18, “alentaos los unos a los otros”
— Gálatas 6:2, “sobrellevad unos las cargas de otros”
— Efesios 4:2, “soportándoos unos a otros en amor”
— Santiago 5:16, “confesaos vuestras ofensas unos a otros y orar unos por otros”
— LOS MIEMBROS DE LA IGLESIA QUE NO OBEDECEN ESTOS TEXTOS NO DEBEN HABLAR DE APLICAR 1 CORINTIOS 5.
— Obviamente los miembros de una iglesia local deben conocer los unos a los otros y ser buenos amigos. Estos textos indican que debe haber mucha asociación, mucho compañerismo entre los miembros de la congregación. Hechos 2:46, los nuevos cristianos de Jerusalén “comían juntos con alegría”.
— 1 Corintios 5 requiere que tal asociación termine para que el culpable se avergüence, se arrepienta y vuelva al Señor pero si los miembros de la congregación no se asocian, no comen juntos, no hay nada que terminar y es imposible practicar 1 Corintios 5:11 (“con el tal ni aun comáis”).
— PERO PRIMERO TODOS LOS MIEMBROS DE LA CONGREGACIÓN DEBEN HACER UN ESFUERZO SINCERO E INTENSIVO DE RESTAURAR AL HERMANO QUE HAYA PECADO PARA QUE NO SEA NECESARIO APLICAR LA DISCIPLINA ENSEÑADA EN 1 CORINTIOS 5.

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