“SED SALVOS DE ESTA PERVERSA GENERACIÓN”:

Hechos 2:22-42

El libro de los Hechos es el libro de las conversiones. Nos da mucho gozo estudiar este libro y ver como los hermanos del Siglo 1 predicaron a Cristo por muchos lugares. Todos debemos de hacer una lectura cuidadosa de este precioso libro para imitar a los hermanos en la predicación del evangelio de Cristo.

Quiero que analicen conmigo el primer sermón que se predicó en el día de Pentecostés, ese día como a las 9 de la mañana vino el Espíritu Santo sobre los Apóstoles y ellos ya guiados por EL, empezaron a predicar con mucho valor, recordemos que Cristo había hecho una promesa al Apóstol Pedro que él abriría las puertas del reino halla en Mateo 16:16-19, ahora se cumple esta promesa.

Leamos los versos 22-24: “Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús Nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis; a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole; al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella.”, Cuando el Apóstol Pedro menciono el nombre de Jesús Nazareno, la gente pudo recordar a quien se refería. Pueda ser que para muchos de los presentes la historia de Jesús término con su muerte en la cruz. Pero el E.S. a través del apóstol les revela que solo estuvo muerto tres días y que resucito. Para confirmar este hecho recurre a la profecía que había sido dada a través del profeta David en el Salmos 16:,8-11, leamos Hechos 2:25-28, “: Veía al Señor siempre delante de mí; Porque está a mi diestra, no seré conmovido. Por lo cual mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua, Y aun mi carne descansará en esperanza; Porque no dejarás mi alma en el Hades, Ni permitirás que tu Santo vea corrupción. Me hiciste conocer los caminos de la vida; Me llenarás de gozo con tu presencia. ”, esto es algo maravilloso y el mismo apóstol explica esa profecía, Hechos 2:29-31, “Varones hermanos, se os puede decir libremente del patriarca David, que murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono, viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción.”, no puede quedar duda que Jesús murió pero también resucito, y para dar testimonio de este hechos fueron escogidos los apóstoles para confirmarlo, Hechos 2:32, “A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. ” ellos eran testigos verdaderos.

Ahora que sea probado que EL resucito, porque anduvo dando pruebas de su resurrección por 40 días y mas de 500 hermanos le vieron vivo 1 Corintios 15:6. El E.S. revela que resucito para subir a los cielos y ser exaltado, leamos Hechos 2:33-35, “Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís. Porque David no subió a los cielos; pero él mismo dice: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. ”, Cita otra profecía de David en el Salmos 110:1, este varón escribió dos profecías que no se cumplieron en él, pero que si tuvieron su cumplimiento en Jesús.

Hasta aquí el E.S. a través del Apóstol Pedro ha revelado una noticia maravillosa la cual es que Jesús resucito y que además subió a los cielos para ser exaltado. Aquí esta el contraste de la sabiduría de Dios y la necedad del hombre, Porque los hombres le mataron y Dios le resucito, los hombres le quitaron la vida y Dios se la volvió a dar, los hombres le tuvieron como nada pero Dios lo exalto, leamos Hechos 2:36, “Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo. ”.

Según el verso 37, “Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? ”, aceptaron su pecado de haber matado a Jesús y eso los puso muy triste, (dolidos). Y aquí encontramos la pregunta más importante que el hombre pecador puede hacer: ¿Qué haremos?, cuando el hombre se enfrenta a su pecado, lo mas sabio que puede hacer es ser humilde y hacer la misma pregunta. La repuesta que encontramos el en el verso 38 es consoladora, “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. ”, tal vez venga a nuestra mente la oración de Jesús en la Cruz: “Padre perdónalos, porque no saben lo que hacen”, Lucas 23:34. Aquí esta la repuesta a esa oración. Arrepentirse es cambiar, tener el deseo de dejar de hacer lo malo y empezar a hacer lo bueno, es fuerza de voluntad. La palabra bautismo significa sepultura en agua, Romanos 6:3-4. Nuestro Dios dice: Cada uno, o sea que la salvación es individual. PARA: perdón de pecados y recibiréis el don del Espíritu Santo, no hay bendición mas valiosa que esta.

En el verso 39, “Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.”, el apóstol dice que el evangelio es universal, Romanos 1:16-17, aunque el lo predico aquí lo entendió mucho tiempo después, Hechos 10:34-35. Este vello sermón se extendió más, según el verso 40, “Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. ”, pero lo demás se resume en el titulo de este estudio: Sed salvos de esta perversa generación. Toda persona que quiera escapar del mundo y servir a Dios, bien puede, solo tiene que obedecer.

Ese día hubieron muchas personas, (Como 3,000), verso 41, “Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas.”, que recibieron su palabra, no esperaron mucho tiempo, porque el tiempo presente es el día de salvación 2 Corintios 6:1-2, personas que anhelaban cambiar y ser perdonada de todos sus pecados y sobre todo de gozar de la bendición de poseer el Espíritu Santo. Que bendición más grande ha proveído nuestro Dios.

El verso 42, “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.”, nos enseña como los primeros creyentes se confirmaron en la doctrina de Cristo, (al decir de los apóstoles, es lo mismo), en la comunión, en la adoración y sobre todo en la oración, deseaban estar en contacto con Dios.

Cualquier persona que hoy desee el perdón de sus pecados, aquí tiene esta misma oportunidad, al obedecer el evangelio de Cristo usted esta imitando la fe de los primeros creyentes, como los 3,000 del día de Pentecostés que decidieron escapar de una perversa generación y ser salvos para servir a Dios.

Preparado por: Jaime Vásquez
Puede escribirme: jaimevasquez@runbox.com

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