«

»

Dec 10

Un poderoso recurso que tener en cuenta siempre:

Por Alfredo Chee

El apóstol Pedro escribió diciendo: “…si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas.” (1 Pedro 1:6). Santiago escribió a los expatriados diciendo: “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas” (Santiago 1:2).Y Pablo dijo a los ancianos de Éfeso que ellos sabían como él se había comportado entre ellos… “sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas, y pruebas …” (Hechos 20:19).

Quizás estemos pasando por muchas aflicciones y angustias, y no haya quien ayude. Los seres humanos pasamos por muchas problemas y aflicciones, y quienes se disponen a servir al Señor Jesús, aún más, pues los que han decidido seguir a Cristo saben que han entrado por la puerta estrecha y que van por el camino angosto, un camino muy duro (Mateo 7:13,14).

Entonces ¿Qué recurso es el que tienen los hijos de Dios, del cual puedan echar mano para ayudarse? Dios en su bondad ha concedido a sus hijos un tremendo y poderoso recurso para pedir su ayuda, y ese recurso es la oración.

En nuestros esfuerzos para hacer la Voluntad de Dios

No deberíamos tener en poco el poder y la eficacia de la oración a Dios. En la Biblia leemos de hombres y mujeres quienes por medio de la oración encontraron respuesta y consuelo. Nuestro Señor Jesucristo mismo en los días que vivió sobre la tierra oró a Dios y le pidió ayuda, pues nadie más podía librarle de la muerte, y recibió fortaleza después de orar cuando iba a cumplir con la voluntad de Dios para redimirnos del pecado (Lucas 22:43). La Biblia nos dice que Jesús fue oído a causa de su temor reverente (Hebreos 5:7). Nosotros debemos orar a Dios, y tener una actitud reverente como la de Jesucristo, para que así como él fue escuchado, nosotros también seamos escuchados y se nos conceda la fortaleza que necesitamos para cumplir con la voluntad de Dios.

En nuestros situaciones difíciles.

En Hechos 12, se nos habla de la ocasión cuando Pedro fue encarcelado por Herodes, y como éste quería matarle para agradar a los judíos. Pedro estaba muy bien custodiado por soldados romanos en una cárcel muy bien asegurada. Pero Lucas nos dice que la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él (Hechos 12:5). No tenían más recurso que ese, y no era poca cosa. Oraban a Dios porque confiaban en Dios, pues, ¿Quién más podía ayudar?. Nosotros debemos confiarle a Dios todas nuestras preocupaciones, porque él tiene cuidado de nosotros (1 Pedro 5:7).

En todas nuestras luchas.

El apóstol Pablo sabía del poder y la eficacia de la oración, Y por ello pidió a los hermanos le ayudaran en sus luchas orando por él (Romanos 15:30). Es un excelente ejemplo para nosotros en todas nuestras luchas.

sin importar de que clases, tamaños y colores sean nuestros problemas y aflicciones, pidamos a los hermanos nos ayuden en nuestras luchas orando por nosotros. La mejor y más grande ayuda que podamos recibir de los hermanos en Cristo, son sus oraciones por nosotros.

Conclusión.

La oración es un poderoso recurso a nuestro favor, pero al igual que Cristo debemos buscar la voluntad de Dios teniendo una actitud reverente. Debemos humillarnos ante la poderosa mano de Dios y orar sin cesar a él, para que nos escuche y ayude en todos nuestro problemas y aflicciones. Orad sin cesar (1 Tesalonicenses 5:17).

Leave a Reply