VUESTRA FE:

1 Tesalonicenses 3

Introducción: El Apóstol Pablo llevo el evangelio a muchos lugares. El pasaje que vamos a analizar es sobre la fe de los Tesalonicenses. Pablo no había tenido el tiempo suficiente para fortalecer su fe. Tuvo que huir a causa de un alboroto que se hizo por la predicación del evangelio. En este capítulo el apóstol Pablo usa 5 veces el termino FE.

I. La fe necesita ser confirmada o fortalecida mediante exhortaciones de la palabra de Dios:

A. Los Tesalonicenses necesitaban esa ayuda por eso Pablo les envía a Timoteo: 1 Tesalonicenses 3:1-2: “Por lo cual, no pudiendo soportarlo más, acordamos quedarnos solos en Atenas, 2y enviamos a Timoteo nuestro hermano, servidor de Dios y colaborador nuestro en el evangelio de Cristo, para confirmaros y exhortaros respecto a vuestra fe”
B. Todas las iglesias que se iban estableciendo necesitaban ser fortalecidas: Hechos 11:23: “Este, cuando llegó, y vio la gracia de Dios, se regocijó, y exhortó a todos a que con propósito de corazón permaneciesen fieles al Señor.”
Hechos 14:22: “confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.”
Hebreos 3:13: “antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.”
C. Como Pablo se los enseño a los Efesios, veamos, Efesios 4:12-16: “a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.”
D. También a los Colosenses, veamos Colosenses 2:6, 7: “Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.”
E. Fue la misma instrucción que Pablo dio a Tito, en Tito 1:5: “Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé”
F. Lo deficiente no solo es escoger ancianos para que guíen la iglesia, también es fortalecer la fe de la iglesia para que pronto hallan ancianos.

II. La fe está expuesta a pruebas:

A. La fe de los tesalonicenses fue probada por las tribulaciones causadas por la persecución del adversario: 1 Tesalonicenses 3:3-5: “a fin de que nadie se inquiete por estas tribulaciones; porque vosotros mismos sabéis que para esto estamos puestos. Porque también estando con vosotros, os predecíamos que íbamos a pasar tribulaciones, como ha acontecido y sabéis. Por lo cual también yo, no pudiendo soportar más, envié para informarme de vuestra fe, no sea que os hubiese tentado el tentador, y que nuestro trabajo resultase en vano.”
B. Hechos 17:5–10: “Pasando por Anfípolis y Apolonia, llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga de los judíos. Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres días de reposo* discutió con ellos, declarando y exponiendo por medio de las Escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que Jesús, a quien yo os anuncio, decía él, es el Cristo. Y algunos de ellos creyeron, y se juntaron con Pablo y con Silas; y de los griegos piadosos gran número, y mujeres nobles no pocas. Entonces los judíos que no creían, teniendo celos, tomaron consigo a algunos ociosos, hombres malos, y juntando una turba, alborotaron la ciudad; y asaltando la casa de Jasón, procuraban sacarlos al pueblo.”
C. Todos los cristianos debemos de pasar por tribulaciones, veamos: Hechos 14:22: “confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.”; Romanos 8:35-39: “¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”; Filipenses 1:29: “Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él” y 1 Pedro 4:12-16: “Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría. Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado. Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en lo ajeno; pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello.”

III. La fe debe triunfar sobre las pruebas:

A. Los Tesalonicenses no habían cedido al tentador que quería desviarlos de Cristo, al contrario, ellos deseaban que viniera Pablo para hablarles más acerca de Él, veamos: 1 Tesalonicenses 3:6: “Pero cuando Timoteo volvió de vosotros a nosotros, y nos dio buenas noticias de vuestra fe y amor, y que siempre nos recordáis con cariño, deseando vernos, como también nosotros a vosotros”.
B. ¡Qué victorias puede ganar la fe! Veamos: Hebreos 11:33–39: “Que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros. Las mujeres recibieron sus muertos mediante resurrección; mas otros fueron atormentados, no aceptando el rescate, a fin de obtener mejor resurrección. Otros experimentaron vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles. Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra. Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido; proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros.”; 1 Juan 5:4: “Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.”
C. ¿Cómo está la fe nuestra? La fe es la fuerza que nos mueve y motiva. Si nuestra fe es muy pequeña, nuestro servicio será muy débil y limitado, y fácilmente seremos movidos por todo viento de doctrina y por otras tentaciones del diablo, pero si nuestra fe es grande, nuestra obediencia será aceptable, nuestras obras serán agradables ante los ojos de Dios, y no seremos movidos por las asechanzas del diablo. Todo el mundo actúa, no de acuerdo a lo que profesa creer, sino de acuerdo a lo que verdaderamente cree.

IV. La fe firme proporciona consuelo y gozo a otros, especialmente a los siervos de Dios:

A. Con su fidelidad los hermanos Tesalonicenses animaron a Timoteo a Pablo y al resto de sus compañeros, veamos 1 Tesalonicenses 3:7-8: “por ello, hermanos, en medio de toda nuestra necesidad y aflicción fuimos consolados de vosotros por medio de vuestra fe; porque ahora vivimos, si vosotros estáis firmes en el Señor.”
B. Bernabé animo a los de Antioquia, veamos Hechos 11:21–23: “Y la mano del Señor estaba con ellos, y gran número creyó y se convirtió al Señor. Llegó la noticia de estas cosas a oídos de la iglesia que estaba en Jerusalén; y enviaron a Bernabé que fuese hasta Antioquía. Este, cuando llegó, y vio la gracia de Dios, se regocijó, y exhortó a todos a que con propósito de corazón permaneciesen fieles al Señor.”
C. La fe y el amor son el reflejo de que amamos a Dios, veamos Romanos 1:8: “Primeramente doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros, de que vuestra fe se divulga por todo el mundo.”; Romanos 1:12: “esto es, para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a mí.

V. La fe necesita ser perfeccionada:

A. Pablo oraba con este propósito: 1 Tesalonicenses 3:9-10: “Por lo cual, ¿qué acción de gracias podremos dar a Dios por vosotros, por todo el gozo con que nos gozamos a causa de vosotros delante de nuestro Dios, orando de noche y de día con gran insistencia, para que veamos vuestro rostro, y completemos lo que falte a vuestra fe?”
B. Esto es el objeto de todo ministerio verdadero: Efesios 4:12–14: “a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error”
C. Con este fin trabajó Pablo Colosenses 1:28: “a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre”; y para esto tenemos las Escrituras 2 Timoteo 3:16, 17: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”

VI. La fe perfecta dará fruto en amor más abundante:

A. Los Tesalonicenses al fortalecer su fe estaban fortaleciendo su amor: 1 Tesalonicenses 3:11-12: “Mas el mismo Dios y Padre nuestro, y nuestro Señor Jesucristo, dirija nuestro camino a vosotros. Y el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos, como también lo hacemos nosotros para con vosotros”
B. Y hará al creyente vivir a la luz de la esperanza bienaventurada de la venida de Cristo, 1 Tesalonicenses 3:13: “para que sean afirmados vuestros corazones, irreprensibles en santidad delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos.”
C. ¿Qué clase de fe tenemos nosotros? ¿Seremos hallados irreprensibles, o seremos avergonzados delante de Cristo en su venida?, veamos 1 Juan 2:28: “Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados.”; Lucas 18:8: “Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?”

CONCLUCION: Que Dios nos dé la oportunidad de fortalecer nuestra fe, para que cuando venga la prueba o la tentación salgamos victoriosos.

De igual forma que nuestra fe pueda perfeccionarse para consuelo y gozo de otros.

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