LA OFRENDA QUE AGRADA A DIOS

 “6Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. 7Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.” 2 CORINTIOS 9:6-7.

El Espíritu Santo enseño atraves de los Apóstoles la forma correcta de ofrendar. Si seguimos sus instrucciones estaremos ofrendando para agradar a Dios. En esta segunda Carta el apóstol Pablo escribió bajo inspiración dos capítulos sobre este tema.

El hombre que confía en Dios siempre va a poner en EL su confianza. Los que trabajan en la agricultura saben que si la siembra es escasa la cosecha será igual, pero, si la siembra es generosa así será la siega.

Dios deja en mano de cada persona que va a ofrendar la cantidad de lo que dará porque dice: COMO PROPUSO EN SU CORAZON. El Espíritu Santo con esta expresión estaba apartando el DIEZMO que se había mandado en el Antiguo Testamento para que los Israelita lo dieran. Pero ya sabemos que ellos no cumplieron con ese mandamiento y por eso en el libro de Malaquías Dios les reprocha su actitud, leamos Malaquías 3:8-10: “8¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. 9Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. 10Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.” El verso nueve dice: LA NACION TODA. Y si nos preguntamos qué nación era esa, tenemos la repuesta en Malaquías 1:1: “1Profecía de la palabra de Jehová contra Israel, por medio de Malaquías.”

Dios mando a esta iglesia a ofrendar correctamente, leamos 1 Corintios 16:1-2: “1En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. 2Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.”

Nuestra ofrenda debe ser solo el día que el Señor lo mando y este es: CADA PRIMER DIA DE LA SEMANA, (OSEA CADA DOMINGO).

Nuestra ofrenda es para los santos necesitados.

Nuestra ofrenda debe ser como hayamos prosperado y no como nos haya sobrado.

Nuestra ofrenda no debe ser con tristeza, sino al revés debe ser con alegría, con gozo. En realidad es un privilegio el poder cumplir con este mandamiento del Señor.

Nuestra ofrenda no debe ser por necesidad. Si usted siente que va a dar porque lo están obligando, mejor no de esa ofrenda porque debe ser voluntaria.

Que Dios nos ayude a ser mejor cada día.