Lectura: Lucas 14:25-35
“Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.”
Lucas 14:33
Introducción
Grandes multitudes seguían a Jesús (v. 25), pero Él no buscaba multitudes sino discípulos. No quería seguidores por emoción o por necesidad, sino por convicción y amor. Por eso se vuelve y les dice lo que cuesta seguirle. La invitación es gratuita (Lucas 14:15-24), pero seguirle lo cuesta todo.
I. Jesús pone las condiciones del discípulo (Lucas 14:25-27)
- La obediencia es individual: “Si alguno viene a mí”. Nadie puede ser discípulo por otro.
- Debe amar a Cristo sobre todos (v. 26).
- ¿Qué significa aborrecer? Significa amar menos: no preferir a nadie por encima de Él. Mateo 10:37.
- Nadie puede servir a dos señores. Lucas 16:13.
- Incluye “aun su propia vida”.
- Debe llevar su cruz (v. 27).
- Para quienes oían a Jesús, la cruz era vergüenza, rechazo y muerte. Es estar dispuesto a todo por Él, y hacerlo cada día. Lucas 9:23.
- Es crucificar la carne con sus deseos y estar crucificado al mundo. Gálatas 5:24; 6:14.
- Sin esto “no puede ser mi discípulo”. No dice que le será difícil. Dice que no puede, aunque quiera.
II. Jesús nos manda a calcular antes de decidir (Lucas 14:28-32)
- El que edifica una torre (vv. 28-30).
- Nadie emprende una obra así sin sentarse primero a calcular los gastos.
- El que comienza y no termina se expone a la burla de todos.
- Aplicación: no basta comenzar la vida cristiana, hay que terminarla.
- El rey que va a la guerra (vv. 31-32).
- Con diez mil contra veinte mil, primero se sienta a considerar si puede.
- Si ve que no puede, envía una embajada y pide condiciones de paz.
- Aplicación: la decisión de seguir a Cristo se toma pensando, no por impulso.
- En ambos casos, lo primero es sentarse. Jesús no quiere decisiones apresuradas, sino firmes.
III. Jesús nos pide renunciar a todo (Lucas 14:33)
- Renunciar es poner todo por debajo de Cristo: familia, bienes y la propia vida.
- Hombres que lo dejaron todo:
- Simón y Andrés dejaron las redes al instante. Mateo 4:18-20.
- Jacobo y Juan dejaron la barca y a su padre. Mateo 4:21-22.
- Pedro se lo recordó a Jesús, y Jesús les prometió recompensa: cien veces más y la vida eterna. Mateo 19:27-30.
- Hombres que no habían calculado el costo. Lucas 9:57-62.
- El primero no había pensado en renunciar a las comodidades.
- El segundo puso a su padre en primer lugar.
- El tercero puso a su familia en primer lugar.
- Aplicación: ¿qué ocupa hoy el primer lugar en mi vida? ¿El trabajo, la familia, mis planes, mis comodidades?
IV. Jesús nos da las marcas del verdadero discípulo
- Permanece en su palabra. Juan 8:31-32. No solo la oye o la ama: persevera en ella y la obedece.
- Ama a los hermanos. Juan 13:34-35. En esto conocerán todos que somos sus discípulos.
- Lleva mucho fruto. Juan 15:8. Así es glorificado el Padre.
Conclusión (Lucas 14:34-35)
- Jesús cierra con la sal: si pierde su sabor, no sirve para nada. Un discípulo a medias es sal sin sabor.
- Ser discípulo es aceptar las condiciones que Él pone, no las que nosotros quisiéramos.
- El costo es alto, pero el que nos llama lo dio todo primero, y promete vida eterna al que le sigue.
Invitación
¿Ya calculó usted el costo? ¿Qué le está impidiendo seguirle hoy? “El que tiene oídos para oír, oiga.”
Preparado por: Jaime Vásquez · Puede escribirme: jaimevasquez@runbox.com

Deja una respuesta