El libro de los Hechos no solo nos cuenta cómo comenzó la iglesia; también nos muestra, caso por caso, cómo personas muy distintas llegaron a obedecer el evangelio. Judíos y samaritanos, un funcionario etíope y un perseguidor, un oficial romano, una comerciante y un carcelero. Diferentes lugares, diferentes historias… y el mismo camino: oyeron la palabra, creyeron, se arrepintieron y fueron bautizados.
Esta serie tiene dos propósitos: que los amigos que nos leen aprendan más del evangelio, y que los que ya somos cristianos lo estudiemos para poder compartirlo con otros. Le recomendamos leerla en orden, con la Biblia abierta.
Los mensajes de la serie
- Tres mil oyen el evangelio (Hechos 2:22-42). El primer sermón del evangelio, en Pentecostés: «¿Qué haremos?». «Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros».
- Cinco mil oyen el evangelio (Hechos 4:1-22). Intentaron callar a Pedro y a Juan, pero la Palabra no está presa: «muchos de los que habían oído la palabra, creyeron».
- Los samaritanos oyen el evangelio (Hechos 8:4-13). Una ciudad engañada por un mago oye a Felipe predicar a Cristo, y el evangelio alcanza aun al engañador.
- El etíope oye el evangelio (Hechos 8:26-40). Dios envía a Felipe a un camino desierto por una sola alma, y el eunuco «siguió gozoso su camino».
- Saulo oye el evangelio (Hechos 9:1-20). Un hombre sincero pero equivocado aprende a preguntar: «Señor, ¿qué quieres que yo haga?».
- Cornelio oye el evangelio (Hechos 10). Piadoso, generoso y hombre de oración… y aun así le faltaba algo.
- Lidia oye el evangelio (Hechos 16:10-15). Junto a un río en Filipos, el Señor abre el corazón de una mujer por medio de su palabra.
- El carcelero oye el evangelio (Hechos 16:16-34). Un terremoto, una pregunta —«¿Qué debo hacer para ser salvo?»— y una obediencia «en aquella misma hora de la noche».
El mismo patrón en todos los casos
Al leer la serie completa, se repite una y otra vez el mismo orden:
- Oyeron la palabra predicada: «la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios» (Romanos 10:17).
- Creyeron en Jesucristo como el Hijo de Dios (Hechos 8:37; 16:31).
- Se arrepintieron de sus pecados (Hechos 2:38; 11:18).
- Fueron bautizados para perdón de los pecados (Hechos 2:38; 22:16).
- Y siguieron su camino con gozo (Hechos 8:39; 16:34).
Ninguno fue salvo por un camino especial. Como dijo Pedro: «Antes creemos que por la gracia del Señor Jesús seremos salvos, de igual modo que ellos» (Hechos 15:11). Si usted todavía no ha obedecido el evangelio, el camino sigue abierto, y es el mismo.
Cada mensaje incluye su bosquejo en PDF para descargar. Las citas bíblicas son de la versión Reina-Valera 1960.