Misión de los doce:

(Mr. 6.7–13; Lc. 9.1–6)

 “A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, 6sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 7Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. 8Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia. 9No os proveáis de oro, ni plata, ni cobre en vuestros cintos; 10ni de alforja para el camino, ni de dos túnicas, ni de calzado, ni de bordón; porque el obrero es digno de su alimento. 11Mas en cualquier ciudad o aldea donde entréis, informaos quién en ella sea digno, y posad allí hasta que salgáis. 12Y al entrar en la casa, saludadla. 13Y si la casa fuere digna, vuestra paz vendrá sobre ella; mas si no fuere digna, vuestra paz se volverá a vosotros. 14Y si alguno no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies. 15De cierto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma y de Gomorra, que para aquella ciudad.” Mateo 10:5-15.

 

Dice Marcos que los envió de dos en dos formando así 6 grupos. Alguien puede pensar que mejor son 12 que 6 pero lo mas seguro es de dos en dos. Como lo expreso Salomón: “Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. 10Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. 11También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; mas ¿cómo se calentará uno solo? 12Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.” Eclesiastés 4:9-12. Su campo era limitado solo los Judíos. No podían ir a los Gentiles ni a Samaritanos. Cuan leemos Juan 4 y conocemos los detalles de la conversación de Jesús con la mujer Samaritana vemos como estaban de separados. Los samaritanos eran gentiles de sangre; pero siendo descendientes de los numerosos gentiles que habían sido transportados desde el Oriente por el rey de Asiria, para ocupar el lugar de las diez tribus llevadas cautivas, ellos habían adoptado la religión de los judíos, aunque la mezclaron con algunos elementos de sus religiones paganas; y, como eran los vecinos más cercanos de los judíos, ocupaban un lugar intermedio entre éstos y los gentiles. De igual forma muchos de ellos se casaron con Judíos creando así una raza mezclada.

 

Juan el Bautista y Jesús pregonaron que el reino se había acercado y será el mensaje de esta comisión limitada y en el día de Pentecostés después de la Resurrección del Señor se estableció. En este viaje de la comisión limitada no necesitaban llevar nada porque su trabajo seria entre los mismos judíos y estos serían muy hospitalarios. Si rechazaban su mensaje el juicio para esas personas seria muy severo.

 

Los apóstoles debían entrar en casas dignas de los mensajeros (en el sentido de la buena voluntad o disposición para recibirlos) y debían alejarse de quienes mostrasen una actitud negativa. En este último caso Jesús los insta a salir de aquella casa o ciudad, y a sacudir el polvo de los pies, como señal de que tales personas se hacían acreedoras al juicio venidero por rechazar intencionalmente el mensaje de los cielos. Sacudir el polvo de los pies ante otro era manifestación de una protesta terminante.

 

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