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Os convertisteis de los ídolos a Dios
1 Tesalonicenses 1:8-10

«Porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor, no sólo en Macedonia y Acaya, sino que también en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido, de modo que nosotros no tenemos necesidad de hablar nada;
porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero,  y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.»

Debemos recordar que la fe no sólo es cosa del pasado, sino que debe perdurar hasta la muerte y manifestarse en una perseverante fidelidad al Señor, a su reino y a su justicia. Igualmente, la esperanza ilumina el camino del creyente desde el primer momento de su conversión; mientras el amor nunca deja de ser (1 Corintios 13:8). Por tanto, mientras estemos en esta vida, siempre será cierto que ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor (1 Corintios 13:13).

El evangelio llego a Tesalónica y ellos a oírlo se convirtieron de los ídolos al Dios verdadero. El término convertido incluye todas las condiciones para ser salvos. Hubo en ellos un verdadero cambio, dejando atrás los ídolos y dedicar su vida a Dios. No solamente obedecieron para ser salvos sino que llegaron a la conclusión que era muy importante que ellos compartieran su fe, Por todos los lugares de alrededor ellos divulgaron su fe.

El creyente sirve a Dios en obediencia y compartiendo su fe. Ocupados en esta obra nos debe de hallar nuestro Señor cuando venga de los cielos para juzgarnos y librarnos de la ira venidera.

 

 

(18/JUNIO/2019).

 

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«volvía sentado en su carro, y leyendo al profeta Isaías. » HECHOS 8:28.

 

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