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¡BIENVENIDOS!

BUSCANDO LAS ALABANZAS DE LOS HOMBRES

Lucas 6:24-26

“Mas ¡ay de vosotros, ricos! porque ya tenéis vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados! porque tendréis hambre. ¡Ay de vosotros, los que ahora reís! porque lamentaréis y lloraréis. ¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros! porque así hacían sus padres con los falsos profetas.”

Es interesante y significativo que estos cuatro ayes son una antítesis de las cuatro bienaventuranzas:

La primera dice: Bienaventurados vosotros los pobres. El primer ay dice: ¡Ay de vosotros, ricos!.

La segunda bienaventuranza dice: Bienaventurados los que ahora tenéis hambre. El segundo ay dice: ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados!

La tercera bienaventuranza dice: Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis. Pero el tercer ay expresa: ¡Ay de vosotros los que ahora reís!.

La cuarta bienaventuranza dice: Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan Y el cuarto ay: ¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!.

De este modo, Lucas en todos los casos ha citado a Jesús como bendiciendo a los que son infortunados y pronunciando ayes sobre aquellos que generalmente son considerados venturosos. El Señor no está expresando que uno que es rico o que tiene muchos amigos no puede ser salvo e ir al cielo. El está señalando el peligro de estar demasiado atado al mundo. También nos está mostrando que el infortunio a menudo es el ángel disfrazado del Señor.

Lo que Jesús está diciendo equivale a esto: “Cuando todos hablan bien de vosotros debe ser porque vosotros sois un adulador engañoso y servil”. Piénsese en Absalón (2 Samuel 15:2–6), que trató de congraciarse con todos, pero no era sincero y lo único que buscaba era su propio honor y gloria. Era semejante a un falso profeta. Por cierto, estos hombres por un tiempo se complacieron en el favor de la gente, los antepasados de aquellos engañadores que ahora eran contemporáneos de Cristo.

Desde luego, no es malo que los hombres hablen bien de nosotros. Las virtudes de los cristianos son alabadas por muchos. Lo que Jesús condena es el deseo de agradar y complacer a los hombres aunque esto nos obligue a comprometer la verdad y tener vergüenza de la doctrina de Cristo; es decir, buscar el favor de los hombres en lugar del favor de Dios.

(19/ENERO/2019).

 

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“Y Baruc hijo de Nerías hizo conforme a todas las cosas que le mandó Jeremías profeta, leyendo en el libro las palabras de Jehová en la casa de Jehová. ” Jeremías 36:8.

 

“volvía sentado en su carro, y leyendo al profeta Isaías. ” HECHOS 8:28.

 

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