“Cómo cambiar una ciudad”:

Jonás 3:5-10.

 

Introducción:

  1. El libro de Jonás, es la historia sobre un hombre, una ciudad y Dios. Estas tres lecciones son opacadas muchas veces por la historia del gran pez. Muchos son los que han puesto en tela de duda la autenticidad del libro de Jonás, ya que les parece extremadamente infantil creer que un hombre pudiera vivir en el vientre de un pez por tres días y tres noches.
  2. Los tres caracteres que acabamos de mencionar en el libro de Jonás se pueden describir de la siguiente manera.
  • Jonás un profeta que se rehusaba.
  • Ninive una ciudad perdida.
  • Dios, un Padre amoroso.
  1. El libro de Jonás no es espectacular solamente por la historia del gran pez, sino por algo aún mucho mayor: “El cambio de corazón de una ciudad completa”.
  2. ¿Cómo fue que esta ciudad cambió? ¿Y, cómo poder cambiar nuestra ciudad para lo mejor?

 

  1. NO HUYAMOS DEL TRABAJO DURO.
  2. Jonás 1:1-3.
  3. ¿Sabían hermanos que no siempre es fácil ser los mensajeros de Dios? ¿Sabían que los problemas que tendremos que llevar son muchas veces extremadamente duros para poder cargar con ellos?
  • La Biblia describe a Esdras arrancándose los pelos de su barba por las groserías que el pueblo estaba cometiendo, Esdras 9:1,2.
  • Luego la Biblia nos dice que Elías literalmente andaba metido en cuevas por temor a morir y su queja era la siguiente:1 Reyes 19:9
  • Jeremías lloraba y se angustiaba por todo lo que sufría por un pueblo malo y duro de cerviz, Jeremías 1:4-10.
  1. No iba a ser fácil para Jonás ir a una ciudad pecadora y pregonar en contra de ella su pecado, y el castigo que le esperaba al menos si ellos cambiaban de parecer.
  2. ¿Quién nos ha dicho a nosotros que nuestra misión será mejor y más fácil que la de Esdras, Elías, Jeremías y Jonás? ¡Nosotros somos los que hacemos todo muy fácil cuando en lugar de reprender nos volvemos disimulados para no caer mal con nadie, y de esta forma no tener problema con nadie!
  3. Los hombres de Dios son todo lo diferente a muchos de nosotros, y aunque les doliera el mensaje, ellos lo tenían que entregar de la manera que a ellos se les había entregado.
  • Pablo escribiendo a Timoteo dijo en 2 Timoteo 4:2 lo siguiente.
  • Luego dijo a Tito en Tito 2:15.

 

  1. CONFIEMOS EN LAS SEÑALES QUE DIOS PROVEE.
  2. Mateo 12:31-48.
  3. La señal que se le dio a Jonás, fue la experiencia que tuvo con el gran pez, y esto sería más que suficiente para obedecer la voz del que le había hablado.
  4. Juan 20:30,31. ¿Y nosotros? ¿Tenemos señales hoy en día que Dios nos está enviando?
  5. Nosotros tenemos muchas señales hoy en día, especialmente la señal de la resurrección, y esto es más que suficiente para que creamos en el que nos ha enviado. Mateo 28:18-20.
  6. Muchos no queremos predicar, porque cómo Jonás, no queremos ver la mano de Dios en muchas acciones, y esto hace que desconfiemos de él y de su palabra.

III.    PREDIQUEMOS LA PALABRA.

  1. Jonás 3:2.
  2. El poder de transformar al pecador en un santo para Dios, no está en nuestro poder, sino en el evangelio de Dios, Romanos 1:16.
  • Y es esto lo que hace que muchos renuncien de predicar y exhortar a la gente, el desanimo que acarrea ver tanta maldad y el creer que no hay nada que se pueda hacer ya.
  • Fue el mismo desanimo que le cayó a Jonás cuando supo que la gente de sus días no se arrepentiría por más que él les predicara.
  1. Somos muchos los “Jonases” que la confianza no la depositamos en Dios, sino en nosotros mismo y es allí donde nos viene el desanimo y desaliento.
  • 1 Pedro 4:11.
  • 2 Timoteo 4:1-4.

 

  1. NO TENGAMOS MIEDO DE MENSAJES ACUSADORES.
  2. No agradaremos a Dios si tomamos una actitud halagadora, en lugar de una actitud varonil, una actitud de auto-indulgencia, en lugar de una actitud de condenación hacia el pecado.
  • 2 Timoteo 4:2.
  • 2 Timoteo 1:7.
  1. Nuestra sabiduría tiene que ser usada con nuestras palabras si es que queremos que nuestro mensaje tenga buen efecto con los que nos oyen, Colosenses 4:5,6; Judas 22,23.

 

  1. SINTAMOS LA URGENCIA DE NUESTRO DEBER.
  2. Jonás 3:2-4.
  3. Indiferencia no nos ayudará a resolver nada, y aunque personalmente a veces ya no quiero exhortar no tener que ver con nadie, la necesidad apremia en seguir animando a los hermanos para que sigan adelante.
  4. Muchas almas están muriendo, ¡muchos hermanos se están suicidando y nosotros lo estamos viendo y no queremos hacer nada!
  5. Ya basta dijo Pedro el tiempo gastado en cosas vanas,
  • 1 Pedro 4:2-4.
  • Colosenses 4:5
  • 1 Corintios 15:34.
  1. Hagámonos que escuchen y que por lo menos una vez oigan el mensaje de Dios y le presten atención, Lucas 14:23.

 

CONCLUSIÓN:

  1. La responsabilidad de Ninive era el de arrepentirse, La responsabilidad del juicio le pertenece a Dios nada más y la responsabilidad de Jonás (así como la nuestra también) era y es tratar de hacer cambiar los que están alrededor nuestro.
  2. Que nuestro Dios nos ayude a comprender nuestra responsabilidad la cual Jonás comprendió al final de la lección recibida, Jonás 4:10.

 

Este sermon pertenece a: Eric Castillo:

 

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