Hechos 11:19-26
Pocas palabras de la Biblia se usan tanto, y se entienden tan poco, como la palabra «cristiano». Millones la llevan, pero ¿cuántos saben de dónde viene, qué significa y qué exige? Veamos cómo nació este nombre y qué significa llevarlo hoy.
1. Cómo nació la iglesia en Antioquía
Después de la muerte de Esteban, la persecución dispersó a los discípulos. Algunos llegaron hasta Antioquía, una gran ciudad de Siria, y allí no solo predicaron a los judíos, sino también a los griegos:
Lo que los hombres usaron para destruir a la iglesia, Dios lo usó para extenderla. «Los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio» (Hechos 8:4).
2. Bernabé: un buen hermano que sabía trabajar en equipo
Cuando la noticia llegó a Jerusalén, la iglesia envió a Bernabé a Antioquía (Hechos 11:22). Y dice la Escritura:
Bernabé no buscó ser el único protagonista. Vio que la obra era grande y fue a Tarso a buscar a Saulo, que estaba allí desde que los hermanos lo enviaron a su tierra (Hechos 9:30). Juntos se congregaron con la iglesia todo un año y enseñaron a mucha gente.
- Se regocijó al ver la gracia de Dios en otros, sin envidia (Romanos 12:15).
- Exhortó a permanecer fieles «con propósito de corazón»: no solo a empezar, sino a perseverar (Apocalipsis 2:10).
- Buscó ayuda y compartió la obra: «Mejores son dos que uno» (Eclesiastés 4:9).
- Enseñó con paciencia, todo un año: los discípulos se forman con la Palabra (Mateo 28:20; 2 Timoteo 2:2).
3. Los nombres que tenían antes
Antes de Antioquía, los seguidores de Jesús ya tenían varios nombres en la Biblia. Cada uno describe algo de lo que somos:
| Nombre | Lo que significa | Texto |
|---|---|---|
| Discípulos | Aprendices que siguen a su Maestro | Hechos 6:1 |
| Hermanos | Miembros de una misma familia | Hechos 1:15 |
| Santos | Apartados para Dios | Hechos 9:13 |
| Creyentes | Los que confían en Cristo | Hechos 5:14 |
| Los del Camino | Los que siguen el único camino | Hechos 9:2 |
| Cristianos | Los que pertenecen a Cristo | Hechos 11:26 |
4. Un nombre nuevo: «cristiano»
Es en ese tiempo cuando se nos revela que a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez. «Cristiano» quiere decir «de Cristo»: el que pertenece a Cristo. De la misma manera, en tiempos de Jesús, a los partidarios de Herodes se les llamaba «herodianos» (Mateo 22:16).
No fue un simple sobrenombre. El verbo que Lucas usa aquí se emplea en el Nuevo Testamento para lo que Dios revela o avisa (Mateo 2:12; Lucas 2:26; Hebreos 11:7). Y siglos antes, los profetas habían anunciado:
Y es significativo que el nombre apareciera precisamente en Antioquía, donde por primera vez judíos y gentiles formaban juntos una misma iglesia. Ya no eran «judíos» ni «griegos»: eran de Cristo (Gálatas 3:28).
5. El nombre en el Nuevo Testamento
La palabra «cristiano» aparece tres veces en la Biblia:
El nombre ya era conocido aun entre los reyes. Pero «por poco» no es suficiente: Agripa estuvo cerca, pero no obedeció.
Es un nombre de honor y de lealtad, del que no hay que avergonzarse aunque traiga sufrimiento: «Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados» (1 Pedro 4:14).
6. ¿Cómo se llega a llevar ese nombre?
Así como la esposa toma el nombre de su esposo cuando se une a él en matrimonio, el pecador toma el nombre de Cristo cuando se une a Él. La Biblia dice que somos «de otro, del que resucitó de los muertos» (Romanos 7:4), y que la iglesia está desposada «con un solo esposo» (2 Corintios 11:2).
¿Cuándo sucede esa unión?
- Al oír y creer el evangelio: «La fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios» (Romanos 10:17).
- Al arrepentirse y confesar a Cristo: (Hechos 2:38; Romanos 10:9-10).
- Al ser bautizado en Cristo: «Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos» (Gálatas 3:27).
7. Solo el nombre de Cristo
En Corinto, algunos querían llevar el nombre de hombres: «Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo». Pablo respondió:
Ningún hombre murió por nosotros; solo Cristo. Por eso solo su nombre debemos llevar. «Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos» (Hechos 4:12).
Debemos usar el nombre con que Dios identificó a sus discípulos en el siglo primero. Recordemos que debemos hablar donde la Biblia habla y callar donde ella calla:
8. Un nombre que se honra con la vida
En Antioquía, con su manera de vivir, los discípulos hicieron de ese nombre algo honroso. Llevar el nombre de Cristo es un privilegio, pero también una responsabilidad:
- Apartarse del mal: «Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo» (2 Timoteo 2:19).
- No deshonrar el nombre: Santiago habla del «buen nombre que fue invocado sobre vosotros» (Santiago 2:7); y Pablo advierte que por la mala conducta de algunos «el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles» (Romanos 2:24).
- Parecerse a Cristo: La gente reconocía a Pedro y a Juan «que habían estado con Jesús» (Hechos 4:13).
- Hacerlo todo en su nombre: «Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús» (Colosenses 3:17).
- Alumbrar al mundo: «Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos» (Mateo 5:16).
Conclusión
El nombre «cristiano» nació en Antioquía, en una iglesia formada por judíos y gentiles, edificada por hermanos que enseñaban con paciencia y trabajaban juntos. No es un nombre de hombres ni de una denominación: es el nombre de los que pertenecen a Cristo.
Hoy muchos se llaman cristianos, pero la pregunta es otra: ¿pertenezco realmente a Cristo? ¿Obedecí el evangelio para revestirme de Él? ¿Honro su nombre con mi vida?
Agripa estuvo «por poco» de ser cristiano. Que nadie se quede en «por poco». Llevemos con gozo, y sin avergonzarnos, el único nombre que Dios dio a sus discípulos.
Texto bíblico: Reina-Valera 1960.

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