El corazón del Hijo de Dios (2)

II: Bienaventurados (felices son) los que lloran; V. 4.

  1. La palabra que Jesús uso para describir los que lloran, es la de aquellos que lloran porque han perdido a un ser querido. Como un padre, esposo, hermano, o algún hijo, etc. Este llanto es uno con una pena inconsolable, no hay nada que alivie ese corazón lleno de dolor, ni palabras que detengan esas lágrimas, porque su lamento es grande. Este llanto no es el expresado en esta bienaventuranza:
  2. El llanto que Jesús menciona aquí es el que resulta de nuestra rebelión contra Dios y su palabra, cuando tenemos la sensibilidad de entender lo que hemos hecho; 1 Jn. 3:4; Sant. 4:17. Cuando nos sentimos mal por lo que hicimos y nos consume la culpa, entonces este llanto nos lleva al arrepentimiento; 2 Cor. 7:10; Hech. 2:36-38; 17:30-31. Pero solo cuando nos sentimos mal por haber pecado contra Dios, lloraremos, feliz la persona que llora desesperadamente por sus propios pecados.
  3.  Pero este llanto también describe el dolor por aquellos que derraman sus lágrimas por la iglesia local, que no muestran ningún arrepentimiento por el mal cometido. Que encubre los pecados de sus miembros, en vez de llorar por esa iniquidades; 1 Cor. 5:1-2; 2 Cor. 12:20-21. “Tenga que llorar”, en referencia a que ellos no habían estado muy afligidos, o turbados con la existencia de esta maldad, como para tomar las medidas apropiadas para quitar al ofensor. Los actos de disciplina en la iglesia deben comenzar siempre con el llanto que hay ocasión para ello. No debe ser la ira, o el orgullo, o la venganza, o los sentimientos. Debe ser un dolor profundo que haya ocasión para ello; “Tal fornicación ni aun se nombra entre los gentiles”.
  4. Ejemplos bíblicos de hombres que lloraron por sus pecados.
  5. a) David al afligirse por su pecado de adulterio con Betsabé; 51:1-17; 2 Sam. 12:13.
  6. b) El apóstol Pedro, después de haber negado a su maestro; 26:75; Lucas 22:60-62.
  7. c) El hijo prodigo quien dijo; “Aquí perezco de hambre”, continúa diciendo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti” – Lucas 15:11-24.
  8. d) El hermano adultero en la iglesia en Corinto, cuando se vio afligido por su culpa; 2 Cor. 2:5-8.
  9. ¿Por qué serán dichosos, que se les ha prometido?
  10. Los que lloran recibirán consolación, la tristeza que es según Dios vuelve al alma hacia Dios. Dios, por su parte, concede consuelo a los que buscan ayuda en Él. Dios es quien perdona, libra, fortalece y tranquiliza; Sal. 30:5; 50:15; Isa. 55:6-7; Miqueas 7:18–20.
  11. 2. Esta consolación incluye el perdón de nuestros pecados pasados, por nuestra obediencia y el perdón de nuestros pecados presentes y futuros; Hechos 2:38; 1 Jn. 1:8-10; 2:1-2.
  12. A través del Salvador misericordioso, esos pecados pueden ser perdonados. En él el alma cansada y cargada encontrará la paz; Mateo 11:28-30; Y la presencia del Consolador, el Espíritu Santo, los sostendrá aquí; Juan 14:26-27, y en el cielo todas sus lágrimas serán enjugadas, Apoc. 21:4.

 

Conclusión:

  1. El Cristianismo empieza por un sentimiento de pecado, dichosa la persona que está intensamente apesadumbrada por su pecado, cuyo corazón se quebranta al pensar en lo que le ha hecho a Dios y a Jesucristo. La persona que ve la Cruz y se siente oprimida por el daño que ha causado el pecado.
  2. La persona que ha tenido esta experiencia será, sin duda, consolada; porque esa experiencia es lo que llamamos penitencia, dolerse, conmoverse y al corazón contrito, y humillado Dios no despreciará jamás; Salmos 51:17. El camino que conduce al gozo del perdón, pasa por el dolor desesperado del corazón quebrantado. El verdadero sentido de esta bienaventuranza es: ¡la bienaventuranza de la persona que tiene el corazón destrozado ante el sufrimiento del mundo, y por su propio pecado; en su dolor encontrará el gozo del Señor!

    Este Estudio Pertenece a: Juan Antonio Salazar.

Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *