La fe sin obras está muerta:

Santiago 2:13-26
Introducción:
1. Es fácil hablar, predicar, escribir y discutir acerca de la fe, sin embargo cuando se trata de poner la fe en acción a través de la obediencia, bueno esa es una cuestión muy diferente. Santiago en su breve epístola nos desafía a entender y abrazar la verdad que la fe aceptable, se manifiesta siempre a través de acciones obedientes.
2. En el contexto, Santiago no niega la existencia de, ni está minimizando la importancia de la fe del hombre; Más bien está dirigiéndose a una fe que es vacía, o carente de actividad. El que posee este tipo de fe, entiende la definición de fe, pero es ignorante, o no está dispuesto a participar en sus actividades. Por lo tanto, su fe es ineficaz, infructuosa y vana.

I: Características de una fe desprovista de obras…

A. “¿De qué sirve hermanos míos, si alguno dice que tiene fe, pero no tiene obras? ¿Acaso puede esa fe salvarlo?”- Santiago 2:14.
1. Santiago usa varias palabras para caracterizar una fe que está “vacía” de obras. La palabra “vacía” describe algo que no tiene ningún propósito útil o beneficioso; Sant. 1:22-26; Mate. 7:21-23. Por lo tanto, la pregunta de Santiago tiene mucho sentido para reflexionar; “¿De qué sirve hermanos míos, si alguno dice que tiene fe, pero no tiene obras? ¿Acaso puede esa fe salvarlo?” El significado aquí es que la fe que no produce buenas obras, ni una vida santa, no salvará a ningún hombre, porque no es una fe genuina.
B. “Si un hermano o una hermana no tienen ropa y carecen del sustento diario, y uno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais lo necesario para su cuerpo, ¿de qué sirve? Así también la fe por sí misma, si no tiene obras, está muerta” – Santiago 2:15-17.
1. En estos versos una fe sin obras se caracteriza como una fe “hipócrita”. La palabra “hipócrita” significa literalmente algo con dos caras, esta palabra fue utilizada en el primer siglo para identificar a un actor, que representó falsamente a una persona que no era él mismo. En el contexto Santiago toma esta imagen y describe a un hombre que, a través de sus palabras, expresa preocupación por los necesitados, sin embargo, a través de sus acciones manifiesta completa apatía. Esta inconsistencia es condenada; Mat. 7:15-20; Gal. 2:11-14.
C. La fe que se caracteriza como “muerta”.
a) “Así también la fe por sí misma, si no tiene obras, está muerta” – 2:17. La fe que no produce obras de amor y misericordia, carece de los principios que llevan a la fe verdadera. Es decir, el amor a Dios y amor al hombre, sin estos principios esta fe está muerta.
b) “Pero ¿estás dispuesto a admitir oh hombre vano, que la fe sin obras está muerta?” – 2:20. La fe que no produce buenas obras es inútil en cuestión de la salvación. No quiere decir que no produce ningún efecto, pues en el caso de los demonios produjo temor y alarma; Pero Santiago dice esta fe no va a tener ningún valor, no nos llevara a la salvación.
c) “Porque así como el cuerpo sin espíritu está muerto, también la fe sin obras está muerta” – 2:26. Así como no puede haber una fe genuina sin buenas obras, así no puede haber un cuerpo vivo sin espíritu. Hay una gran necesidad de que la fe y las obras se unan para constituir la verdadera religión, así como el cuerpo y el espíritu se unen para constituir un ser viviente. Si las buenas obras no son consistentes, está claro que no hay una fe verdadera y apropiada, una que justifique y salve. Si la fe no produce ningún fruto bueno en nuestra vida, ese hecho demuestra que esta fe está muerta, que no tiene poder, ni ningún valor. Santiago no estaba argumentando en contra de la fe genuina, ni en contra de su importancia en la justificación, sino en contra de la suposición de que la fe sola es necesaria para salvar al hombre, acompañada de buenas obras o no. Si hay fe genuina, siempre estará acompañada de buenas obras, y que sólo esa fe puede justificar y salvar. Si no conduce a ninguna santidad práctica de la vida, es como el cuerpo sin espíritu, y no tiene ningún valor.
1. La palabra “muerta” describe algo que es inactivo e improductivo, y se utiliza para caracterizar la condición espiritual de aquellos que no son salvos, y por lo tanto espiritualmente perdidos; Efe. 2:1, 5; Col. 2:13.
2. También, la palabra “obras” en los versos 17 y 20, es una referencia a nuestra obediencia a los mandamientos de Dios, resultando en la demostración de nuestra fe. Por lo tanto, el que cree en el Señor, pero todavía se niega a cumplir con sus mandamientos expresados, demuestra una fe que es inútil e ineficaz, dando lugar a la condenación eterna; Mateo 7:21-23; 25:31-46.

Conclusión:
1. Santiago afirma que la fe que salva, es aquella que obedece a la voluntad completa de Dios, por lo tanto, aquel que cree en el Señor, pero todavía se niega a cumplir con los mandatos expresados de Su completa voluntad, demuestra una fe que es inútil e ineficaz; 2:20. No se puede demostrar; 2:18. Es imperfecta o incompleta; 2:22; Su fe y la fe de los demonios es la misma, porque puede creer, pero no actuar; 2:19, y está muerta o inútil; 2:17, 26. ¿Qué puedes decir sobre tu fe? ¿Es su fe una que está ansiosa por obedecer la completa voluntad de Dios, Oh solo hace lo que es conveniente? Dijo Cristo, “cuando venga el Hijo del hombre ¿hallara fe en la tierra?.

Por: Juan Antonio Salazar.

Arlington; Texas.

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